3 de julio de 2016

Travesía en la Sierra de Béjar/Candelario, Canchal de la Ceja (2428 m.) y el Calvitero (2397 m.)

Martes 7 y miércoles 8 de junio de 2016


Y seguimos viajando, el llevar la casa a cuestas nos quita muchos quebraderos de cabeza a la hora de buscar alojamientos, y lo más importante, nos ahorra mucha pasta. Nos vamos esta vez a pasar unos días la zona limítrofe entre las provincias de Salamanca y Cáceres, donde el plato fuerte será una pequeña travesía, que en un principio iba ser una circular, de dos días en la Sierra de Béjar o Candelario, y en la que ascenderemos a las cimas del Canchal de la Ceja (techo de Salamanca) y el Calvitero, travesía que os paso a resumir en esta entrada.






...aunque en un principio teníamos idea de irnos a la zona del Pirineo de Girona, pero una tarde, quitando el polvo a las estanterías encontré mi colección de páginas recortadas de revistas de montaña, ojeándola vi un artículo de 2013 de la revista Oxígeno que proponía una atractiva travesía de dos días en la relativamente poco conocida Sierra de Béjar, recuerdo que me gustó y lo guardé en "futuribles", me lo releí y me dije: "¿ y por qué no ahora?" descubriríamos una zona hasta ahora inédita para nosotros, con la posibilidad de subir algún 2000, y además explorando un poco la zona vi que las opciones eran buenas y variadas, tanto para realizar alguna otra ruta más como para hacer turismo, así que al final, en vez de poner rumbo norte, lo pusimos al oeste.

Martes, estamos en la Sierra de Béjar o de Candelario, considerada por muchos el macizo más occidental de la Sierra de Gredos, nuestra aventura arranca en la preciosa población serrana de Candelario, sus empinadas y estrechas calles, con regueros de agua corriendo por ellas, su particular arquitectura, totalmente adaptada a la pendiente de la montaña, y las "batipuertas" en todas las viviendas, sus señas de identidad, si vais por la zona no perdáis la ocasión de visitar Candelario, os encantará.


Ermita del Santísimo Cristo del Refugio en Candelario, la bella población donde comenzó esta travesía, este pueblo fue fundado por pastores asturianos, provenientes de la población de Noreña. Al fondo la Sierra de Béjar.

Arquitectura de Candelario, empinadas calles y casas adaptadas a la pendiente del terreno.
Nos llama la atención que todas las casas tienen doble puerta, y que la exterior tiene la misma forma en todas, se trata de las Batipuertas, en este enlace os explican cual era su función.


Con buen criterio la circulación y el aparcamiento en Candelario esta limitado exclusivamente a los residentes, así que empezamos la ruta en un extenso parking que hay fuera del casco urbano, en la carretera que sube a la Plataforma del Travieso, el destino de hoy, el refugio libre de Hoya Cuevas...o los vivacs del Circo de Hoya Moros, lo iríamos viendo sobre la marcha. Retrocedemos un poco a las calles del pueblo, para poder llenar agua en la Fuente del Barranco, enseguida volveremos a enganchar con la carretera, que abandonaremos en la primera curva, para seguir el camino que se dirige al camping, que no tarda en convertirse en sendero, que nos mete de lleno en un bucólico bosque de castaños en el que varios arroyos, uno con cascada incluida, se desprenden de las laderas, haciendo de este un tramo muy agradable y fresco de andar, y que mitigaría en parte el sofocante y por otra parte inesperado calor que ya nos acompañaba, puesto que habíamos echado a andar a las 11 de la mañana.


Echamos a andar, con la ilusión de descubrir una sierra nueva para nosotros, la cosa pinta bien desde el principio, caminando entre castaños.

El bosque se va cerrando cada vez más, convirtiendo este primer tramo en un agradable y sombrío paseo.

Descubrimos algunos rincones como este.

O cómo este, con esta bonita cascada.


Salimos a un asfaltado, que seguimos en dirección ascendente, aunque lo abandonaremos transcurridos unos centenares de metros, un desvío, junto al caudaloso Cuerpo de Hombre, nos invita a meternos en una zona llamada la Dehesa, si el castañar de antes nos había encandilado, más lo iba a hacer el delicioso robledal por el que íbamos a transitar en los próximos kilómetros, poco importaba que fuese en todo momento por carril y en ascenso. Nos encontramos con algunos robles dignos de admirar, y lo más importante, continuábamos por la sombra ;-).


Tramo de transición entre los castaños y los robles de la Dehesa, en la foto se aprecian los distintos cambios cromáticos, y como de los robles se pasa al pino, del pino al piorno y del piorno al granito y la nieve.

Paraje de la Dehesa, donde encontraremos algún buen ejemplar de roble, como este.

Al rico roble!!!

De las laderas se desprenden multitud de arroyos, junto a este hay una fuente, en la que se refresca Laia.

Reflejos.

Un nuevo gigante sale a nuestro paso.


Abandonamos el carril, y tras vadear el Arroyo de Peñas Gordas empezamos a seguir una serie de hitos que nos subirán a unos curiosos pastizales, salpicados por enormes bloques graníticos, este tramo, al ir fuera de sendero, cuesta arriba, al sol, más una equivocación por mi parte a la hora de seguir la ruta, nos pasa factura, y nos obliga, una vez recuperado el rumbo correcto, a hacer una parada a la sombra de uno de esos bloques a recuperar fuerzas, parada que aprovechamos para comer.


Cruzando el Arroyo de Peñas Gordas.

¿Se referirá a las peñas gordas que salpican este pastizal? ¿o las que nos encontraremos más arriba?.


Tras la comida, y pese que en esos momentos era cuando más plomizo era el calor, había que continuar, retomamos el sendero, muy difuminado entre pedregales y la vegetación, mejoraría cuando se sumerge en un pinar, pero se empina de forma considerable, aunque agradecimos la sombra de los pinos, fue breve, puesto que al salir del bosque nos esperaba, ciñéndose al espinazo de la Loma del Cascanueces, un tieso sendero camuflado entre los amarillos piornales (menos mal que no pinchan), este tramo la verdad es que se nos hizo muy cuesta arriba.


La subida se pone seria cuando más aprieta la calor, la brisa de este pinar nos la mitiga por un instante.

Salimos al sol,empezamos a remontar la Loma del Cascanueces, los amarillos piornos marcan su espinazo, al fondo destaca la Peña Negra.

Cuesta distinguir el sendero entre el piornal.


Pero al llegar a lo más alto de esa loma, la visión de las primeras cumbres graníticas del Circo de Hoya Moros, los Hermanitos, nos espolea, y nos termina de reavivar el estruendo y la visión del Río Cuerpo de Hombre, desplomándose con fuerza inusitada, en una espectacular cascada, hacia los valles inferiores. Estamos entrando en territorio salvaje. Remontamos hasta el punto donde empiezan a desplomarse las aguas, estamos en el verdoso llano de Hoya Cuevas, ya con ambiente muy alpino, las aguas del Cuerpo de Hombre, desbocadas en la cascada, son un remanso en esta llanura, y discurren por una serie de bonitos meandros. El lugar es precioso. Vemos también, 50 metros sobre nosotros, el Refugio de Hoya Cuevas, para llegar a él hay que cruzar el río, toca descalzarse, nuestros pinreles agradecieron el remojón. Remontamos hacia el refugio, desde fuera pinta bien, pero por dentro esta muy destartalado y hay mucha humedad, no nos resulta muy acogedor, si nos hubiese estado cayendo la noche encima, nos hubiésemos quedado allí, pero con casi cinco horas de luz por delante decidimos continuar, pernoctaremos en uno de los vivacs de Hoya Moros.


Primera visión del Circo de Hoya Moros, con los Hermanitos a la cabeza.

El Río Cuerpo de Hombre nos anuncia, con esta cascada, la entrada en territorio de alta montaña.

Remontamos hacia ella, para verla desde arriba.

El agua se desboca aquí, en busca de valles inferiores.

Y sin embargo, en el llano de Hoya Cuevas es un remanso.

¿Qué preferís? ¿remanso?...

...¿o desboque?

Continuamos, las aguas hacia abajo...

...y nosotros hacia arriba, cómo en un principio teníamos pensado finalizar el día en el Refugio de Hoya Cuevas, y este se encontraba en la otra vertiente, toca descalzarnos y cruzar el río.

Subiendo hacia el refugio, apreciamos mejor los meandros del Cuerpo de Hombre en el llano de Hoya Cuevas.

Privilegiado emplazamiento del Refugio de Hoya Cuevas, en el que al final optamos por no pernoctar.


Como pasar del refugio al circo sin perder cota se antojaba complicadillo, nos inventamos una manera de volver a bajar al llano, de nuevo allí, remontaremos, con mucha agua de por medio, las viejas morrenas que nos darán acceso al Circo de Hoya Moros, donde nos recibe un espectáculo granítico de primer orden, la visión de las paredes oscuras de los Hermanitos es realmente sobrecogedora, y bajo ellos, cientos, que digo cientos, miles de enormes bloques de granito, encajados unos con otros, y discurriendo entre todo ese caos, como si no fuese con él, un tranquilo Cuerpo de Hombre, al fondo del circo vemos también la cima del Torreón, techo de Cáceres y Extremadura, bajo la que intuimos aún bastante nieve, realmente espectacular, con mayúsculas, lo que estábamos viendo, no lo esperábamos. Con lo que tampoco contábamos era con que nuestro track seguía paralelo al cauce del río, cómo deduciréis, hoy cosa imposible (el track debió ser grabado en época veraniega), así que la única solución para avanzar era atravesando ese caos de bloques, no fue cosa fácil progresar por ellos, sobre todo para Laia, ya que nos tocó hacer algunos pasos arriesgados y expuestos para pasar de algunos bloques a otros, además los hitos iban en varias direcciones, y más que ayudar lo que hacían era desorientar, tanto que al final acabamos llegando a un punto donde nos era imposible continuar, retrocedimos un poco, y por suerte Eva encontró el paso clave, entre dos bloques quedaba un hueco, tuvimos que quitarnos las mochilas y reptar, y luego, aún teniendo que hacer algún paso peliagudo conseguimos llegar a terreno más cómodo, fue un momento bastante tenso este.


Remontando la morrena, en busca del Circo de Hoya Moros.

Y entre las rocas de la morrena, agua...

...mucha agua...

...y más agua, el deshielo a pleno rendimiento.

Ya falta poco para llegar al circo.

Vamos a entrar en territorio granítico, abrumadores Hermanitos.

Ahora si, alcanzamos el circo, a nuestras espaldas una considerable cantidad de bloques.

Y frente a nosotros esta preciosidad de paraje.

Las aguas del Cuerpo de Hombre vuelven a ser un remanso aquí, en ellas se refleja parte del circo.

Un lugar idílico, de haber llevado tienda de campaña la hubiésemos plantado aquí sin duda.

Pero nuestro techo de esta noche iba a ser de granito, y para llegar a él tocaba atravesar este delicioso caos, el track nos mandaba siguiendo el cauce, cómo veis, hoy imposible. A la izquierda de la imagen, arriba, vemos la cima del Canchal de la Ceja.

Así que nos tocará atravesar ese entramado de granito por otro lugar, aunque nos resistimos a dejar de contemplar esta conjunción de granito, agua y hierba.

Hay que retroceder un poco ahora, nos sentimos muy pequeños ante lo que la actividad glaciar ha siso capaz de formar.
Busquen a Eva y calibren, calibren.

Empezamos a seguir una serie de hitos que discurren entre el caos de bloque, al principio la cosa parece fácil.

Pero se fue complicando poco a poco, los bloques eran cada vez más grandes y la separación entre ellos mayor, teniendo que hacer algunos pasos comprometidos, por lo que las fotos en esta sección se redujeron a la anterior, esta y la que sigue. Laia lo pasó muy mal en este tramo.

Eva acabando de negociar el paso entre estos gigantes, si os fijáis, un poco más arriba, el pequeño hueco que queda entre tres bloques, fue el paso, tras haber llegado a un punto en que nos era imposible avanzar, en el que tuvimos que "desmochilar" y reptar. 


Superada esta dificultad ya tenemos la visión completa del Circo de Hoya Moros, incluyendo la zona cimera del Canchal de la Ceja y la impresionante Portilla de las Agujas, el camino se dulcifica, y los mastodónticos bloques pasan a estar más dispersos, pero siguen siendo numerosísimos, la siguiente misión pasa por localizar en cuales de ellos dos están las cuevas/vivac, nos vamos a buscar la que habíamos leído que era más grande y estaba en mejores condiciones, pero de camino allí me doy cuenta de que nos estamos alejando bastante de cualquier curso de agua, y por desgracia yo había perdido una botella en el caos de bloques, así que nos vamos a buscar el otro unos centenares de metros más al sur, es un bloque gigante, que en su base tiene un hueco a modo de covacha, en cuya entrada hay construido un murete, y tendrá una capacidad para unas cinco personas (alrededor del bloque también hay varios vivacs), y tiene un torrente de agua a escasos cinco metros, nos viene perfecto, no pedimos nada más, a partir de ahora, y hasta que se esconda el sol y sea hora de meterse en los sacos, tres horas para disfrutar de lo lindo, quitarse las botas, olvidarse del calor, relajarse, charlar, echar fotos, disfrutar de las últimas luces de la tarde reflejadas en este espectacular circo de origen glaciar, preparar la cena, gozar del precioso atardecer...momentos que solo la montaña nos puede dar.


Y tras lo de los bloques, el paraje vuelve a recuperar los tintes idílicos.

Aunque los Hermanitos y su corredor central nos dejan constancia de que estamos en territorio salvaje.
Los bloques, aunque de dimensiones descomunales, pasan a estar ahora más dispersos.

Sobre este hay construido un hito, en memoria de unos montañeros, como indicaba una placa al otro lado del bloque.


Oteamos un poco el horizonte, entre alguno de estos bloques debe andar nuestro hotel ;-).

Eva, leyendo la placa anteriormente mencionada, vuelvan a calibrar, vuelvan.

Este es "nuestro" bloque, mirad que vistas tuvo nuestro hotel de esa noche ;-).

Pero antes fuimos a visitar ese otro "duplex" que queda tras Eva, era apto para dormir, pero había bastante humedad, incluso nieve, en su interior. Al fondo las cumbres de Talamanca y el Torreón.

Así que nos quedamos con este, momentos como estos son impagables.

Disfrutando, son las últimas luces del sol, del Circo de Hoya Moros, vemos aquí la Portilla de las Agujas.

Los Omnipresentes y espectaculares Hermanitos.

La zona del Torreón.

Y una panorámica general del Circo de Hoya Moros, que podréis ver en grande y en movimiento si pincháis sobre ella.

Hay quien antes de irnos a dormir ya cayó rendida, cuantas emociones para ella tuvo la jornada ;-).

Atardecer en Hoya Moros. Lo dicho, momentos impagables.




Miércoles, nos recibe un bonito y despejado día en el Circo de Hoya Moros, todo un gustazo despertar así, el plan previsto para hoy es remontar el circo, trazando una diagonal en dirección SW en busca del Collado de los Buitres, y de ahí coronar la cima del Torreón, superar el la equipada trepada del Tranco del Diablo, y tras transponer la Portilla de las Agujas enganchar la Cuerda del Calvitero. Pero por la noche me acosté con el "run-run" de que había bastante más nieve en el circo de la que me habían dicho, por lo que no subimos con nosotros los crampones ni el piolet, así que ni corto ni perezoso, y mientras Eva terminaba de desayunar, Laia y yo nos subimos a pie de diagonal a inspeccionar el terreno, y efectivamente vi demasiada nieve y una moderada inclinación, por lo que no consideré conveniente arriesgar pasando a pelo, así que tocaba plan B, que consistió, renunciando a la cima del Torreón, en abandonar el circo por su vertiente norte y luego remontar la pedregosa y bien jitada ladera occidental del Canchal de la Ceja hasta alcanzar lo más alto de esta amplia cima, techo de la provincia de Salamanca. Desde la cumbre tendremos unas vistas sensacionales, vale que perderemos la vista del Circo de Hoya Moros, pero ganaremos la visión, muy aérea, al NE de la cima, de otro espectacular circo, el del Trampal, también de origen glaciar, así como unas privilegiadas panorámicas de los macizos central y occidental de la Sierra de Gredos, con bastante nieve aún en sus laderas, al norte veremos la cima del Calvitero, al sur la del Torreón y los Hermanitos, y al oeste enclaves como las Hurdes o la Sierra de Francia.


No os había enseñado la fachada de nuestro hotel!!!.


Dejamos el Circo de Hoya Moros, en un principio teníamos que haber seguido remontándolo...

...pero había bastante nieve por donde teníamos pensado hacerlo, y no llevábamos equipo invernal, vemos la cima a la que hemos tenido que renunciar, el Torreón.

Pero así vamos de forma más directa al Canchal de la Ceja, remontamos su ladera occidental, vuelven a aparecer los piornos, que a estas alturas no florecen.

Echamos un vistazo al Circo de Hoya Moros, desde la cima no lo veremos.

Aparece al norte la cima del Calvitero, a la que también subiremos.

Avance cómodo, al fondo el Embalse de Navamuño y la Peña Negra.

Poco a poco vamos ganando metros.

Laia y yo ya hemos llegado a la cima, último esfuerzo para Eva.

Aquí estamos los tres en el techo de Salamanca, Canchal de la Ceja, 2428 metros.

Cornisones e inclinadísimas pendientes de nieve hacia el Circo del Trampal.

Una visión más amplia de dicho circo, con sus lagunas, al norte se extiende la Cuerda del Calvitero, con la cima homónima, y la del Canchal Negro.

Reventamos el zoom para poder apreciar el Macizo Central de Gredos, con el Almanzor a la cabeza.

Aquí tenemos el occidental, ambos conservaban bastante nieve en sus laderas.

Un poco de pose ;-), con el Circo del Trampal.


Antes de continuar rumbo norte, a seguir con la cuerda hasta la cima del Calvitero, nos decimos que sería una lástima irnos de aquí sin haber visto de cerca la Portilla de las Agujas, así que haremos un ida/vuelta para verla. Desde la cima, perderemos un centenar de metros de cota, en dirección sur, para llegar allí, y la verdad es que si que hubiese sido una lástima no habernos acercado, por que el lugar es impresionante, desde esta canal se obtiene una espectacular y aérea perspectiva del Circo de Hoya Moros, así como de la alpina Cuerda de los Asperones, al este del Torreón. Allí nos sorprende coincidir (siendo entre semana, no esperábamos encontrarnos con nadie estos dos días) con un grupo checo/cacereño, con los que estuvimos charlando un rato, un saludo si leéis esto!!.


Antes de poner rumbo norte, viramos un poco al sur, por donde tendríamos que haber venido si hubiésemos subido al Torreón (en la imagen), para ver la Portilla de las Agujas, cruzaremos algún que otro amplio nevero, sin apenas inclinación.

Camino de allí vemos la Cuerda de los Asperones, rematada por el Risco de la Campana.

Abajo desde el circo la portilla parecía pequeña, pero vista de cerca es enorme e impresionante.

Sobra decir que las vistas sobre el Circo de Hoya Moros son espectaculares desde aquí.

El Torreón, seguro que volveremos por aquí, y podremos subir a su cima en un futuro.


De vuelta al Canchal de la Ceja, donde coincidimos con una simpática pareja de veteranos montañeros, otro saludo por si también nos leyerais!!! con los que también tuvimos una agradable charla, continuamos con la ruta, que consistirá, como he dicho, en seguir la cuerda hasta la cima del Calvitero, bajar de esta, y desviarnos luego del cordal en busca de la Plataforma del Travieso, y desde ella atajar la carretera las veces que sea posible hasta llegar a Candelario. Por buen sendero nos bajamos del Canchal de la Ceja y alcanzamos un collado, donde nos queda una bonita perspectiva de la vertiente norte de esta cima, comienza en él la suave ascensión al Calvitero, camino de esta cima nos alcanza un chico, que va acompañado de un enorme Alaskan Malamute y una pequeña Westie, se trata de Chanan, de Béjar, y es aquí cuando nuestra circular se convertirá en travesía, le comento a Chanan, buen conocedor de esta sierra, mis planes, y lo primero que me dice es que estoy loco, que sí, que la carretera se puede atajar, pero me advierte que es casi todo el rato al sol, entre piornales y algún cortafuegos, que con la calor que está cayendo se nos hará eterno, así que propone acompañarnos hasta el Calvitero y luego hasta la plataforma, y que allí decidamos lo que queremos hacer, y se ofrece a bajarnos en su coche hasta Candelario. De momento coronamos el Calvitero, es difícil distinguir entre tanto montón de riscos cual corresponde a la cima, la encontramos en su vertiente occidental, un pequeño buzón y un monumento a la virgen son las señas de esta cima, que aunque no tan buenas como las del Canchal de la Ceja, también tiene grandes vistas.


De regreso al Canchal de la Ceja, Laia totalmente repuesta del cansancio de ayer, no paró de jugar con la nieve ;-).

Ponemos rumbo al Calvitero.

El Circo del Trampal desde el collado que separa el Canchal de la Ceja del Calvitero.

Como veis la subida hasta el Calvitero es muy mansa y por un muy buen sendero, con este tipo de hitos, imposible perderse.

Nos viene de perlas este hito para hacer esta bonita captura, que encabeza este reportaje, con los Hermanitos.

Avanzando hacia el Calvitero, con la cima del Canchal de la Ceja a mis espaldas.

Con Chanan, en el monumento a la virgen que hay en la cima del Calvitero, donde nos comenta que hace poco ha habido actos vandálicos y han destruido tanto la imagen de la virgen como el típico belén cimero.

Aquí tenemos a los compis de Chanan.

Cima del Calvitero 2397 metros.

El Canchal de la Ceja, el Torreón y los Hermanitos desde el Calvitero.


Seguimos por el cordal, viendo como esta sierra, cuando más al norte, va redondeando sus figuras, alcanzamos el Hito del Pepeillo, desde este punto se inicia, entre piornos, el empinado descenso hacia la Plataforma del Travieso, decir que este tramo se llega a hacer monótono, por suerte Chanan nos lo anima contándonos mil historias y curiosidades de esta sierra, así como recomendándonos más lugares y rutas de la zona que visitar en un futuro, también nos desviamos para ver de lejos la zona de los Canalizos, donde según nos contó nuestro improvisado cicerone en invierno se práctica escalada en hielo.
Así llegamos a la Plataforma del Travieso, donde ponemos en la balanza, o bien acabar la ruta aquí y bajar a Candelario con Chanan, o seguir y finalizar donde habíamos empezado, que es lo que apetece siempre y que hubiese sido la forma más bonita de finalizar esta ruta, pero con la calima que estaba cayendo, los más de 30º, con la mayor parte del descenso al sol, sin puntos de agua, sin mucho atractivo paisajístico y pisando bastante carretera la cosa ya no nos seducía tanto, así que nuestra aventura en esta Sierra de Béjar que tanto nos gustó y sorprendió terminaba aquí, pero no nuestras andanzas montañeras por estos lares, y que os seguiré contando la semana que viene!!

Chanan, si lees esto, gracias por todo, un abrazo.

Un saludo a tod@s.


Descenso hasta la Plataforma del Travieso, vemos al fondo el Hito del Pepeillo, punto en el que se abandona la cuerda y se empieza la bajada.

Nos vuelven a acompañar los piornos, vemos de nuevo el Embalse de Navamuño.

Resto de la Cuerda del Calvitero hacia el norte, y zona de los Canalizos, donde en invierno se practica la escalada en hielo.

Manto amarillo de los piornales en flor, ya cerca del improvisado final de esta aventura.


  • Longitud del recorrido: 23 kilómetros.
  • Cota mínima: 1089 metros (Candelario).
  • Cota máxima: 2428 metros (Canchal de la Ceja).
  • Desnivel positivo acumulado: 1600 metros.
  • Desnivel negativo acumulado: 900 metros.





Puntua esta ruta

24 comentarios:

  1. Quina travessia més guapa! Com sempre, donant idees i descobrint-nos llocs.

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    1. Gràcies Josep Lluís, quan hom sent parlar de Salamanca i Cáceres no ho associa amb muntanyes tan alpines, veritat?, va ser tota una sorpresa.

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  2. Hola Dani,

    Bonita travesía. Hiciste bien en sacarle el polvo a las estanterías y encontrarte semejante ruta para hacer je,je.
    Qué bonito está todo verde, el agua corriendo, paz absoluta...y con la casa a cuestas que es mucho más natural y sano.
    Bonitas fotos!

    Un abrazo,
    Rafa

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    1. Gracias Rafa, pues sí, vino bien el ordenar las estanterías y encontrar ese artículo, por que recuerdo que cuando lo leí la primera vez y lo guardé ya me dije que alguna vez tendríamos que venir a esta sierra. Fue una buena ocasión esta ya que no trabajo este verano y Eva tenía unos días de vacaciones, y más ahora que tenemos la furgo preparada para dormir y nos lleva a la fin del mundo jejeje

      Un abrazo.

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  3. Qué bonita zona!! Como nos ha gustado la subida por ese robledal desde Candelario y desde luego, el vivaqueo.
    Pena lo del Torreón, porque la zona entre el collado de las Agujas, hasta los Dos Hermanitos (junto con el Circo) es lo que nos pareció más bonito.
    Pero así os queda excusa para volver a esta estupenda sierra.
    Qué bien encontrar a Chanán, y que os bajase hasta Candelario, porque seguramente hubiera sido un trayecto muy incómodo.
    Precioso repor!! Enhorabuena!!

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    1. Gracias amigos!!!, la verdad es que bajando desde la Plataforma en coche hasta Candelario ya vimos que sí, que se nos hubiese hecho largo, quizás si no hubiese hecho tanta calor...se me quedó un poco la espinita de no haber completado la circular, no planifiqué bien ahí, por que lo de la nieve del circo y no poder subir al Torreón, ahí no me informaron bien mis fuentes jeje. Pero la impresión que nos llevamos de esta sierra fue brutal, sobre todo por el contraste de empezar a subir de Candelario y ver como el paisaje iba cambiando a medida que subíamos hasta convertirse en ese espectáculo de granito.
      Ten por seguro que volveremos, razones hay muchas: ir completando poco a poco los techos provinciales, visitar más a fondo el Valle del Jerte, Monfragüe, la Vera...

      Un abrazo.

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  4. Hola Dani.

    Al final cambiasteis pirineos, por la Sierra de Bejar, os fuisteis de punta a punta, menudo cambio, eso sí, cualquiera de las dos opciones eran buenas, y más leyendo este "resumen".

    No conozco está zona, pero leyendo la crónica y viendo las fotografías, es espectacular, empezando por la localidad de Calendario, que bien merece una visita, y comenzamos por los tramos de castaños y robles.

    La zona de pradera, con el río tan caudaloso, espectacular, yo prefiero el remanso para darme un baño, y el desboque, para reponer agua, que siempre es más fácil que sea buena, y no tenga algún ingrediente extraño, que después las tripas, van sueltas, jaja.

    La visión del circo espectacular, una lastima el no poder haber disfrutado de él, ahí fuesteís poco previsores, este año ha nevado tarde, y mucho; sobre la cota 2000 m, queda todavía mucha nieve.

    Al final tuvisteis suerte, con encontraremos a Chaman, muchas veces trazamos circulares, sobre el mapa, o imaginarías, que a priori parecen factibles, pero luego in sitú, son un marronazo de mucho cuidado.

    Esperaremos impacientes, las siguientes entradas, eso si, yo la próxima, ya la leere desde el móvil, que la semana que viene nos vamos diez días a Jaca.

    Salud y Montaña!!!

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    1. Hola Eduardo.

      Te recomiendo la zona Eduardo, a vosotros, que al igual que a nosotros os gusta combinar montaña con turismo, os encantará, montaña tienes mucha allí, esta Sierra de Béjar, el macizo occidental de Gredos, el Valle del Jerte, Monfragüe, la Vera, Sierra de Francia...y turismo, hay pueblos preciosos, si Candelario te ha parecido chulo, hay otro por la zona, llamado Hervás, que es una preciosidad, con una judería bellísima, y además presume de tener la calle más estrecha de España ;-) también están cerca as ciudades de Salamanca y Plasencia.

      Respecto a lo de la planificación, si que fallé quizás en lo de la vuelta desde la Plataforma hasta Candelario, en lo de no llevar los crampones y el piolet, ahí fallaron mis fuentes, ya que días antes me puse en contacto con un club de montaña de la zona y me dijeron que la nieve ni la pisaríamos, si que es verdad que la que pisamos arriba estaba muy blanda y que a lo mejor hubiésemos podido subir sin utilizar material, pero no quise arriesgar...pero mira, ya tenemos excusa para volver a esta sierra, subir a ese Torreón y porque no, darnos un baño en esas aguas remansadas, aunque con lo frías que estaban no sé, no sé jeje.

      A disfrutar por Jaca!!!, nosotros andaremos por Benasque a partir del sábado.

      Un saludo.

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  5. ¡Hola Dani! Te nos has hecho internacional y casi no vemos entradas de tu zona habitual.¡Qué barbaridad!Así nos haces los cientes largos, pero al mismo tiempo, nos alegra comprobar que la naturaleza ofrece paisajes fabulosos allá por donde vamos. Es una delicia poder disfrutar de ella. Una maravilla de ruta de alta montaña que a muchos nos gustaría poder hacer.
    Un abrazo.

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    1. Hola Emilio.

      Sí, hace tiempo que no publico entradas de Espadán y alrededores, pero rutas por aquí haberlas haylas jejeje, si publicase todo lo que hacemos no daría abasto y aún así...por eso ahora en verano siempre le doy preferencia a las rutas o actividades que hacemos en los distintos viajes que hacemos, ya llegará el otoño y el invierno y volverán a ser protagonistas las montañas valencianas.

      Un abrazo.

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  6. Hola Dani,

    Muy guapa la travesía y otra cima provincial más para la saca.
    De Pirineos a Sierra de Bejar, a este paso os vais a patear toda España con la furgo... Vaya una envidia sana que me dais...
    Me ha gustado mucho vuestro "hotelito", que gozada poder despertarse con esas vistas.
    Impresionantes los paisajes con esos inmensos bloques en medio de la hierva y el agua, una auténtica pasada.
    Lástima que tuvierais que cambiar la ruta a causa de la nieve, quien os lo iba a decir, en pleno mes de Junio y con la necesidad de usar crampones.
    Ya tengo ganas de leer la entrada de la semana que viene.

    Un abrazo

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    1. Hola David.

      Fuimos con la idea de regresar con dos cimas provinciales, pero al final solo pudo ser una, que no es poco...por lo tanto la excusa para volver es perfecta, por que ya te digo que no me importaría volver a repetir una ruta en esta Sierra de Béjar que tanto nos gustó, además hay apuntados otros picos y rutas de la zona que tienen muy buena pinta, así que no te extrañe en un futuro volver a vernos por esta tierras jeje.

      Envidia dice el tío, de Barna a Canarias, de Canarias a Barna y ahora de Barna a Granada, y con paradas intermedias en el Pirineu de Girona jejejeje.

      Un abrazo.

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  7. Hola Dani
    Super bonito!!!! No conozco Candelario pero si La Alberca y Ciudad Rodrigo y son de ese tipo...unos pueblos preciosos.

    Las montañas ya veo que como mínimo tan atractivas como los pueblos, en aquella ocasión yo solo fui de turista jajaja.

    Me gusta dormir en la montaña y el sitio que elegisteis es espectacular, cuando terminas la jornada cansado y satisfecho y te quedas un rato recreando la vista ante todo eso...puffff!!! que maravilla, lo que tu dices, que son momentos que no se pagan con dinero y que cuestan olvidarlos.

    Un abrazo
    Jose
    TROTASENDES BENICALAP

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    1. Hola Jose.

      Pues la Alberca y Ciudad Rodrigo se nos quedaron pendientes de visitar, y mira que nos las recomendaron, pero no se puede llegar a todo, así que siguen aumentando las excusas para volver a esta zona jajaja.
      Una de las razones, y quizás la principal, a parte de descubrir esta sierra y sus montañas, por la que me decanté por esta travesía fue por la posibilidad de poder dormir en el monte, que siempre nos hace ilusión, lo que no esperaba es que el circo iba a ser tan espectacular, y que tendríamos un atardecer y amanecer tan bonitos, al final fue bueno encontrar el refugio de Hoya Cuevas en mal estado y haber continuado hasta el circo.

      Un abrazo.

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  8. Hola Dani, una gozada poder descubrir de tu mano estos lugares tan espectaculares.
    Enhorabuena por la ruta y el techo provincial y gracias por compartir estas vivencias.
    Y yo me apunto ... ¡Nada hay más hermoso que el íntimo contacto con la naturaleza!.
    Un abrazo pareja.
    ¿Adonde nos llevarás a la próxima ...?

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    1. Gracias Paco, y para mi siempre un placer compartirlo con todos vosotros.
      Mira que he hecho algunos vivacs chulos en Pirineos (Cregüeña, Brecha de Roland..) pero este de Hoya Moros no les fue a la zaga...que bien se duerme arropado por las montañas!!!
      Bueno, ya sabéis que cuando llega el verano este blog es de "exteriores", y este año hemos querido ampliar un poco el abanico, más allá de Pirineos, de los que también habrá un par de raciones si todo va bien jeje.

      Un abrazo.

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  9. Pasada de travesía aventurera Dani....
    Desde luego vaya subida hasta el vivac,con esos cambios paisajisticos.La parte del ''Cuerpo de Hombre''(chocantisimo el nombre de ese rio...jejeje),una pasada,al mas puro estilo pirenaico.El paso granítico,otra pasada y también me ha sorprendido ver tanta nieve,aunque andabais por encima de los dos mil...La grandeza de la montaña,en esas imágenes del Circo,impresionante...
    Desde luego tienes la excusa para volver,yo una parte mas que apunto...jejeje...
    Por cierto para la subida al Peñón de Vallada,las perras sin problemas,subirán mejor que vosotros...jejeje(fíjate en el gif de la cima)...

    Un abrazo.

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    1. Gracias Juane. Nuestra geografía no deja de sorprendernos, verdad?, uno no se imagina, tan al oeste de la península, encontrarse con unos paisajes tan de alta montaña, que como bien dices, que nada tienen que envidiarle a algunos parajes de Pirineos. Haber empezado la ruta desde Candelario nos ofreció eso, ir viendo como el paisaje iba cambiando a medida que íbamos subiendo, y además tuvimos la suerte de ir en época de deshielo y disfrutar de todos esos paisajes, ya fueran los bosques, los prados de altura o el circo, rebosantes de agua.
      Tomo nota de lo del Penyó de Vallada ;-)

      Un abrazo.

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  10. Hola dani. Te leo y escribo desde una lavandería de VLC. Cuerpo de hombre!!!! Pero que topónimo mas chulo pata un arroyo. Cuando fuimos Maru y yo a Gredos y Jerte, nos quedo todo esto de Bejar, Sierra de Francia, etc, un poco mas allá, y me lo apunte en la agenda, y algún dia se visitará. Todo lo demás, arroyos, piornos, bloques, nieve, castaños y Robles, vivacs me parece maravilloso. Eso es posible en estas sierras que rondan los 2400 metros. Lo único que yo habría pedido es menos sol y calor, jejeje. Os veo con la furgo hasta el cielo!!!

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    1. Una lavandería!!!, buen lugar para leer una crónica si señor jejeje, si que es curioso el topónimo, si, pero no se trata de un simple arroyo, es todo un río, que desde su nacimiento recorre 50 kms hasta confluir con el Alagón, afluente del Tajo. He buscado esa entrada vuestra por Gredos, no me acordaba que visteis aquello bien cargadito de nieve, y que casi os tocó salir por patas. La verdad es que toda la zona, con los macizos de Gredos, incluyendo este, es una pasada, lástima que nos quede tan lejos, pero seguro que alguna visita más caerá en el futuro, y eso, esperemos que cunado volvamos no tengamos la misma calor sofocante que tuvimos esos días.

      Nos vemos pronto!!!, un abrazo.

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  11. Yeeeeepa!!
    Tenia ganas de coger con tranquilidad tu blog, de nuevo, y disfrutar de tu crónica.
    Espectacular travesía, solitaria además..
    Sorprendente sus circos glaciares, un granito bellísimo.
    Anoto en mis " futuribles", que dices tu..( ahora trabajo de nuevo y no tengo vacaciones...), a ver este otoño (enfermedades familiares me han alejado en los dos últimos años de travesías y viajes...) y estoy con un ansia viva desmesurada!!
    Me ha encantado la crónica y las fotos!!
    Curioso, lo de las " Batipuertas", más por el nombre que por su finalidad que imaginaba.
    Gran entrada, sin duda! Felicidades Dani.

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    1. Encantadísimo siempre de verte por aquí Ana.

      Gracias por tus palabras, son bienvenidas en estos días tan duros para los que nos hemos forjado en Espadán y ahora vemos como se nos quema un pedacito de nosotros, joder, estamos de paso en el planeta y nos lo cargaremos :-(

      Cambiando de tema, me alegro mucho que estés currando, aunque suponga quedarse sin vacaciones, ya llegarán, y seguro que Iñaki, Brenda y tú os desquitaréis a base de bien ;-)

      Respecto a esta travesía, fue todo un sorpresón encontrarnos con esos circos y esas moles de granito, y no solo nos encantaro esos montes, sino que también lo hicieron sus pueblos, en especial Hervás y Candelario, que ya que mencionas lo de las Batipuertas, no he mencionado yo en la crónica para que servían antaño los regueros por los que hoy corre agua, los hicieron para que la sangre de la matanza, que se hacía en todas las casas, corriera calle abajo y acabara en el río, medio año se utilizaban para esto y el otro medio para regadío.

      Salud!!!

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  12. Gracias por la explicación y tu tiempo.
    Si, Dani. Me puse a llorar como una cría viendo la columna de humo desde la A -7 ( vivimos ahora en la playa, en Pobla), y las imágenes en Internet...
    Es como tu casa, no sé, tantas andaduras por esa sierra..
    Algo dentro nuestro también se quema.
    Un abrazo!!

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    1. Ayer por la tarde salí con Laia y Senda a ver un poco el daño causado, la zona por donde casi a diario salgo con ellas a correr o andar, devastada, el corazón en un puño :-(
      Qué gran trabajo han hecho los equipos de extinción...y que futbolistas y políticos cobren más que ellos...

      Un abrazo.

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