5 de septiembre de 2016

Ruta de las Golondrinas, 2ª Etapa: Refugio de Linza - Mesa de los Tres Reyes (2448 m.) - Refuge de l'Abèrouat

Miércoles 3 de agosto de 2016


Etapa reina de la travesía, y no solo por que en ella íbamos a subir a la Mesa de los Tres Reyes, sino por muchos otros aspectos, por longitud, desnivel, dureza del terreno, por lo espectacular y variado del paisaje, por el toque personal que le dimos a la etapa, por muchas cosas...Hoy, en un día de fuerte calor, dejaremos atrás los valles navarros y aragoneses, cruzaremos la divisoria y entraremos en el fantástico Cirque de Lescun.







Despertábamos hoy con una ligera incertidumbre, teníamos claro que íbamos a hacer la variante A de la etapa, la que subía a la Mesa de los Tres Reyes, pero no teníamos claro por donde íbamos a bajar a Lescun, la ruta original, tras coronar, invertía el tramo final de la subida, para luego ir a buscar el Col d'Escoueste y desde él comenzaba el descenso a Lescun, un recorrido que a nuestro juicio daba demasiado rodeo y que había leído que resultaba bastante perdedor cuando alcanzaba el fondo del valle, cosa que nos confirmó uno de los chicos de Linza. Es por eso que busqué una alternativa, que ofrecía una bajada más directa a Lescun y que acortaba unos cuatro kilómetros la ruta, esta pasaba por descender de la Mesa en busca del Col des Ourtets, lo que suponía atravesar un tramo del Karst de Larra, y luego desde el collado bajar por el Vallée d'Anaye hasta Lescun, y era en ese tramo, desde la Mesa hasta Ourtets donde tenía las dudas, consultando en internet me habían dicho que sin nieve ni niebla no había ningún problema, no me dijeron lo mismo en Linza, y además esa ruta tampoco venía marcada en ningún mapa consultado, y de ahí la incertidumbre. Así que de momento subiríamos a la Mesa, y una vez allí, sobre el terreno, decidiríamos lo que hacer.

Es por eso que madrugamos más que el día anterior, abandonamos Linza, y siguiendo la marcas de GR y por buen sendero ponemos rumbo al collado homónimo, conocemos bien el camino, ya que tenemos bastante reciente la ascensión que hicimos en abril al Petretxema, Toni y Maru también conocen el camino, puesto que hicieron esta ascensión el verano pasado. Rodeamos la loma del Sobrante y alcanzamos el llano del Cubillar de Linza, donde a la derecha quedan las Foyas del Ingeniero, por donde transcurre la variante fácil de esta etapa, que atraviesa la divisoria por el Colláu de Petretxema o Puerto d'Ansó, nuestra ruta seguirá ganando altura por las laderas y lomas meridionales de la Paquiza Linzola; Txamantxoia, Ezcaurri y Mallo Acherito se llevarán el mayor protagonismo en cuanto a las vistas.


Foto de grupo en Linza antes de empezar. Ups! se nos coló una espontánea ;-)

Dejamos atrás Linza y el Plano de la Casa, el sol ilumina la pirámide del Txamatxoia, qué buen sabor de boca nos dejó ayer esta cima.

Por el ancho sendero de las lomas del Sobrante, a la derecha las Foyas del Ingeniero, y el que más destaca, el Mallo Acherito.

El Txamantxoia no nos quita ojo. Como veis apenas había empezado a brillar el sol y ya sobraba la mitad de la ropa, nos esperaba un día muy caluroso.

Vistas, Peña Ezcaurri...

...y el Pico de la Foya y el Chinebral de Gamueta


Ganamos el Colláu de Linza, en el que se nos abre una bonita vista de la Mesa de los Tres Reyes y el Petretxema, dejamos a la derecha el camino que se dirige a este último y empezamos a seguir el que baja hacia la Foya de la Solana, donde varios centenares de ovejas pondrán la nota coral a esta parte del recorrido ;-), perdemos un centenar de metros, hasta que llegamos a un poste indicador que nos ofrece varias opciones, nos desmarcamos de las marcas de GR y seguimos el camino hacia la Mesa. A partir de aquí el terreno se recrudece, una fuerte subida desembocará en un pequeño karst, tras atravesarlo volveremos a perder un poco de cota, entrando en un pequeño valle contiguo a la Foya de la Solana, es aquí donde empieza la subida definitiva a la Mesa.


Desde el Colláu de Linza empezamos a bajar hacia la Foya de la Solana, enfrente Mesa, Mouscaté y Petretxema.

El Petre con más detalle, meses atrás vimos esta misma imagen pero con un tinte mucho más invernal.

Hoy el objetivo es el de la izquierda, Hiru Erregeen Mahaia/Mesa de los Tres Reyes.

A nuestra entrada a la Foya de la Solana nos reciben cientos y cientos de ovejas que nos deleitaron con su amplio repertorio de balidos ;-), al fondo la Paquiza Linzola.

Foya de la Solana, a plena ídem ;-).

Hemos perdido un centenar de metros, toca ahora recuperarlos.

Un respiro, esa rampa se las traía. Al fondo Mallo Acherito y dos Gamuetas, el Pico de la Foya y el Chinebral.

El terreno kárstico y lapiaz empieza a hacerse palpable.

Tras atravesar este primer karst bajaremos al pequeño valle que se ve en la imagen, para empezar a remontarlo. Al fondo vemos la cima de la Mesa.


El camino no ofrece tregua a partir de ahora y combinará tramos pedregosos bastante penosos de andar con otros de mejor caminar, pero siempre acompañados de unas espectaculares vistas, especialmente de la cara oriental de las agujas de Ansabère, que aparecerán a medida que nos iremos acercando a la zona cimera y de algunas cimas pirenaicas tan ilustres como Collarada, Bisaurín, Anayet o el Midi d'Ossau. 
Alcanzamos un pequeño collado al oeste de la pirámide cimera, desde donde se inicia un pequeño franqueo por el sur de la misma hasta dar con unos resaltes rocosos y una canal después, ambos nos requerirán el uso de las manos, para alcanzar la corta arista cimera también tendremos que realizar un sencillo trepe.
Estamos en en Hiru Erregeen Mahaia/Mesa de los Tres Reyes, techo de Nafarroa, una replica del Castillo de Javier y una estatua, con pañuelo de San Fermín, de San Francisco Javier presiden la cima.
Como suponíamos mucha gente en la cima, y unas vistas excelentes, impactantes las más cercanas: Anie/Auñamendi, Table, Pène Blanque, Lac de Lhurs, agujas de Ansabère y Petretxema, y muy buenas a larga distancia, de los Pirineos Occidentales en general, de los tresmiles del Valle de Tena y de multitud de cumbres francesas, encabezadas por el Midi d'Ossau. Una cima emblemática donde las haya esta Mesa de los Tres Reyes, que esta travesía te permita la posibilidad de subir a ella le otorga un plus a la misma.


Pasamos a remontar la vertiente del valle que queda a nuestra izquierda, a la otra quedan las lapiazes laderas del Mouscaté. Asoma el Petretxema y la Aiguille N. d'Ansabère.

Nos los acerca Toni con un magistral zoom, brutal, vemos gente en la cima del Petretxema.
Echamos un vistazo al Col d'Escoueste, tras el que asoma el Anayet, tras el otro colladete superior asoma el hocico la Peña Collarada.

A medida que vamos subiendo se van ampliando las perspectivas.

De nuevo el Petretxema, cuyo topónimo es la evolución directa de "Pietragema" que tendría el significado aproximado de "Piedras Gemelas"


La subida es exigente, pero con estas vistas se hace mucho más llevadera.

El Midi d'Ossau no se quiere perder el guateque visual y se une a la fiesta.

Aparecen también las Agujas Sur d'Ansabère, a mi juicio mucho más espectaculares que su hermana mayor del norte. Al fondo Punta Agüerri.

Sencillamente brutal, el conjunto de Ansabère al completo, agujas Norte y Sur y Petretxema qué ganas teníamos de ver la vertiente francesa de estas montañas!!!.

Ahí la tenemos, la cima de la Mesa, cada vez más cerca.


Poco a poco nos vamos acercando al zona somital, tenemos que llegar al collado donde vemos al montañero.

Sendero de acceso al collado, las vistas hacia Ansabère son impactantes, ahora sabemos por que al Cirque de Lescun se le conoce como los "Dolomitas del Pirineo".

Desde el collado se nos abre una nueva perspectiva, es el Anie/Auñamendi.

Desde el collado hasta la cima terreno bastante descompuesto, esta canal será el único obstáculo reseñable.

Segunda cima de la travesía!!!, Hiru Erregeen Mahaia/Mesa de los Tres Reyes, 2448 metros, techo de Nafarroa/Navarra. Réplica del Castillo de Javier en lo más alto.

Vayamos con las vistas, Anie/Auñamendi, Pic de Countendé, Vallée d'Anaye y Pics de Pène Blanque.


Grand y Petit Billare, Vallée y Lac de Lhurs, Dec de Lhurs y Pic de la Table.

Aquí vemos este último con más detalle.

Toni caza con su zoom a tres montañeros en la cima de la Table, el Midi d'Ossau empequeñece a las montañas que tiene detrás, mucho más altas que él.

Un nuevo vistazo hacia la zona de Ansabère.

Vistazo hacia la zona del Valle de Tena/Ossau.

Otro hacia las montañas del Valle de Hecho.

Y otro hacia la de Valle del Aragón/Canfranc.

Aquí mejor nos ahorramos los comentarios ;-).


Estamos un buen rato disfrutando de la cima, nos hubiese gustado estar más tiempo, pero nos quedaba más de la mitad de la etapa, y además no habíamos decidido aún la ruta de descenso. Como desde la cima veíamos goteo de montañeros ir y venir por el Karst de Larra nos animamos finalmente por esta opción, empezamos a seguir una trocha que se dirige a una empinada chimenea por la que vemos subir a un grupo de franceses, dejamos que suban ellos y empezamos a bajar, con cuidado, nosotros, voy primero y la cosa no me empieza a gustar, por lo que les digo a los demás que se esperen, que bajaré un poco a investigar el terreno, y efectivamente, me topo con un destrepe de unos 5 metros, bastante vertical, con pocos agarres y que no considero oportuno efectuar, por lo que decidimos retroceder, nos asaltan algunas dudas ahora, pero por suerte, un chico del grupo al que habíamos dejado subir nos saca de ellas y nos dice que el mejor camino para acceder al karst es retroceder un tramo de la subida final a la Mesa, hasta la canal, y desde allí buscar un sendero que se dirige al collado de la Table, así lo haremos. Llegamos a la canal y enseguida localizamos los hitos, que nos meten en una especie de repisa, a la que le sigue un fácil pero aéreo destrepe, que nos depositará en el mismo collado, en el que tras unos momentos de incertidumbre, ya veíamos las cosas más claras.


Empezamos la bajada hacia Lescun, al final optamos por darle nuestro toque personal a la etapa y bajaremos en busca del Karst de Larra, lo intentamos por esta chimenea, pero casi abajo había un paso que no me gustó nada.

Así que dimos media vuelta, volvimos a la canal previa a la cima, allí encontramos este senderillo, que nos llevará hasta el collado entre la Mesa y la Table.
Impresionante pared oriental de la Mesa.

El collado está junto al nevero, hay que hacer un sencillo destrepe para llegar allí, sencillo, sí, pero en el que no está permitido tropezar.

Así se ve el paso desde abajo.


Desde el collado empezamos a seguir un marcado sendero, que empieza a bajar por una vaguada, y que se difumina nada más entrar de lleno en el Karst de Larra. Al final no resulta tan complicado como temíamos caminar por allí, solo hay que seguir con atención la sucesión de hitos que nos guiarán entre este agrietado desierto de caliza y ser habilidosos a la hora de negociar los pequeños destrepes que nos iremos encontrando en determinadas zonas, además el entorno resulta apabullante, al final todo un acierto haber bajado por aquí, vale la pena, con tal de disfrutar de este paisaje primero y de la bajada por el Vallée d'Anaye después, aunque quiero matizar que aunque se recorte en kilómetros de la ruta original no lo hace en tiempo, pues resulta más costoso avanzar por aquí que por un sendero, además, no recomiendo utilizar esta variante si hay niebla, o nieve que pueda ocultar las numerosas grietas, ya que puede convertir este tramo del karst en peligroso.


Dejamos atrás el collado y la Mesa, nos vamos derechitos hacia el Karst de Larra, fijaos en el enorme nevero que aún resiste.

Col de Lhurs, por aquí también existía la posibilidad de bajar hacia Lescun, pero leí que era más recomendable subir que bajar.

En pleno karst, que nos muestra parte de su inmensidad, en primera instancia Pène Blanque y la fondo el Anie.

El rastro de hitos marca el mejor camino entre el lapiaz, aunque no hay que bajar la guardia, meter el pie en una de esas grietas sería doloroso.

Zona más "complicada" de nuestro paso por el karst, sencillos destrepes siempre alejados de las grietas, mucho más profundas en este tramo.
He aquí alguna de esas grietas, caer aquí ya supone algo más que un esguince. Precaución aquí en días de niebla, o cuando la nieve forme puentes sobre estas grietas.

Aunque a primera vista pueda parecer desconcertante avanzar por aquí, los hitos se localizan fácil, y son abundantes.

Mis compis, en un océano calizo. Último contacto visual con la Mesa de los Tres Reyes.

Ahí me tenéis, en plan Colón ;-), señalando el camino a mis compis. Espectacular Anie.

Zona cercana al Col des Ourtets, con los Pics de Pène Blanque y el Pic de Lhurs.


Poco a poco nos iremos acercando al Col des Ourtets, aunque no será necesario llegar hasta él, antes los hitos nos irán desviando hacia el Vallée d'Anaye, por el que empezaremos a descender, siguiendo un pedregoso pero buen sendero. Si el paisaje de Larra nos había apabullado no lo iba a hacer menos este valle, un paraíso de caliza nos envuelve, a un lado la vertiente sur del Anie y sus pedreras, a otro las abruptas laderas de los Pics de Pène Blanque y Lhurs, y un poco más abajo la monstruosidad bicéfala de los Billare, difícil encontrar las palabras...El valle cobra forma de embudo a medida que el terreno va volviéndose más herboso y cómodo de caminar, hasta que de forma súbita somos engullidos por un bucólico hayedo, cosa que agradecimos de veras, puesto que toda la ruta había sido al sol, con mucho calor, sin ninguna sombra y sin ningún punto, exceptuando una surgencia al poco de empezar a bajar por Anaye, en el que poder refrescarnos, siempre son bien recibidos los hayedos, pero esto hoy lo fue más. 
Aunque el bosque la camufla, la bajada es pronunciada, y así, rápidamente alcanzamos el fondo del valle, por el que para nuestra alegría corre el alegre riachuelo que baja del Vallée d'Ardinet, parada técnica a refrescar pinreles y cogotes y quitarnos los calores de encima. 


Desde Ourtets empezamos la bajada por el Vallée d'Anaye, al principio por terreno pedregoso.



Impresionantes Pics de Pène Blanque y Lhurs.

Nos fijamos mejor en sus pedreras, inmensas.

Aunque no se quedan atrás las de la vertiente meridional del Anie.

Un autentico festival de agujas, picachos, farallones y bloques calizos. Por esta zona encontramos un manantial (Sources de Marmitou) de agua fresquísima en la que pudimos refrescarnos y remplazar el agua de las cantimploras y camelbags.

A medida que vamos descendiendo los pastos le ganan terreno a la roca, pasamos entre un grupo de carneros.

Vistazo atrás hacia el valle y todo lo que llevábamos descendido, aprovechamos esa pequeña zona de arbolado para hacer la parada para comer.

Espectacular forma de embudo del valle, aparecen los dos Billare a la derecha.

Otro toque pastoril, una gozada poder ver como trabajaban los Border Collie...ayy, como echamos de menos a nuestra Laia.

Y seguimos bajando, ante la mirada del Petit Billare.

Aquí están los dos, el Petit y el Grand Billare, y su corredor central.

Y de repente, y haber estado andando todo el día bajo el sol, el frescor de un hayedo.

Estos húmedos bosques de hayas siempre son bien recibidos.

Un pequeño claro en el bosque, un poco más adelante hay una fuente, donde también se puede reponer agua.

Y al fin el Cirque de Lescun, al que teníamos muchas ganas de venir, aunque aún quedaba un trecho de bajada.

Este es como el Penyagolosa, se ve desde todas partes ;-).

Llegamos al fondo del valle, este momento fue orgásmico ;-). Un baño de pies como este te quita un par de kilómetros de las piernas ;-).


Pero tampoco podíamos relajarnos mucho, puesto que nos quedaban los 300 y pico metros de subida a l'Abèrouat, y en los refugios franceses se cena pronto. Localizamos las marcas amarillas que guían la subida al refu, que enseguida nos introducen en un nuevo bosque de hayas. El hayedo es bonito, pero los desniveles de la etapa, y sobre todo el fuerte calor de todo la jornada, sumado a la humedad del bosque, nos hacen mella, y la subida se nos hace eterna, tirando de nuevo del argot ciclista, fue como el final en alto tras una etapa con varios puertos de categoría especial ;-) Al final, y tras casi 11 intensas horas de ruta llegamos al enorme Refuge de l'Abèrouat, y que mejor recibida que la que nos hicieron Maite e Imanol, ofreciéndonos su cerveza, eso no tiene precio, como tampoco lo tienen las vistas desde el refugio, privilegiado balcón sobre las montañas de Lescun, que empezaban a cubrirse de nubes. Estuvimos bien en l'Abèrouat, buenas instalaciones, cumplida cena regada con vino, y lo mejor de todo, la simpatía, buen rollo y vitalidad del guarda Lionel, da gusto encontrarte gente así en los refugios.
Una gran jornada de montaña, mañana seguiríamos por territorio francés.

Salutations à Tous ;-)



Empezamos la subida hacia l'Abèrouat, el paisaje es sencillamente espectacular, desde aquí podemos apreciar el valle de bajada a Lescun y la verticalidad del hayedo.

Billare, 1200 metros de pared vertical.

Por un nuevo hayedo camino, que se nos hizo largo, a l'Abèrouat.

Los imponentes Billare, de nuevo.

Y por fin, el Refuge de l'Abèrouat, punto final de esta espectacular y dura segunda etapa.



  • Longitud del recorrido: 19,57 kilómetros.
  • Altura de salida: 1340 metros.
  • Altura de llegada: 1430 metros.
  • Cota mínima: 1099 metros (Ruisseau d'Ardinet).
  • Cota máxima: 2448 metros (Hiru Erregeen Mahaia/Mesa de los Tres Reyes).
  • Desnivel positivo acumulado: 1604 metros.
  • Desnivel negativo acumulado: 1507 metros.








20 comentarios:

  1. Hola Dani,

    Vaya pasada de jornada!!!
    No te sabría decir si me gustó más la zona de las Agujas Sur d'Ansabère, la del karst o el hayedo... que vistas!!!
    Habéis tenido de todo, incluso algo de aventurilla, como no podía faltar en ninguna de tus rutas... jejeje
    Nos sigas publicando entradas de sitios así, tan bien escritas y con tan buenas fotos, que luego no me queda más remedio que añadirlas a mi lista y no se de donde voy a sacar tanto tiempo... jajaja
    Ahora a esperar con gaans el lunes que viene para poder leer la siguiente parte del viaje.

    Un abrazo.

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    1. Hola David.

      Una jornada intensa, y calurosa, de montaña, de las que se quedan grabadas sin duda, la vertiente francesa de estas montañas es sencillamente espectacular, me habían hablado muy bien del Cirque de Lescun, y la verdad es que es alucinante, y eso que solo lo tocamos de refilón, además nos chocó mucho lo seco que estaba todo en la vertiente aragonesa, en Linza estaban teniendo problemas con el agua, y en cambio los arroyos de Lescun bajaban muy alegres.
      Bienvenido al club de los que publicamos semanalmente jeje, yo antes también publicaba cada tres o cuatro días, e incluso publicaba la crónica el mismo día de hacer la ruta, y ya ves ahora publico con más de un mes de retaso jejeje.

      Un abrazo.

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  2. Hola Dani,

    Bonita y dura travesía. Ví la etapa anterior , pero no te la pude comentar. Qué paisajes y vistas más espectaculares!
    Si hacer una salida a la Naturaleza es chulo, hacer una travesía y vivirlo durante más días es genial!!
    Muy buenas fotos que reflejan casi todos lo que habéis vivido.
    Un abrazo!

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    1. Hola Rafa. Sí, cambia mucho de hacer una salida de un día que estar varios días viviendo en el monte, es mucho más bonito para mi gusto, aunque el cansancio se acumule el disfrute es doble.

      Un abrazo.

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  3. Perfecta la ruta y la crónica, si ganas tenia de ir a la Mesa, ahora tengo más. Saludos.

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    1. Gracias Salvador, no defrauda la Mesa, y visto lo visto, si vas expresamente a subirla, mucho más espectacular cualquiera de las subidas por la vertiente francesa.

      Un saludo.

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  4. Hola Dani.

    Que gran segunda jornada, sin duda la Mesa de los Tres Reyes, es una gran cima, con buenas vistas, y con historia, que solo te ha faltado decir, de donde le viene el nombre :)

    Yo la tenía apuntada para este verano, unos días antes de ir vosotros, pero al final me tiró para atrás el calor que hace en esa zona, como bien dices, no hay ni una sola sombra, ni oportunidad de refrescarse por el camino, así que a última hora la cambie por una circular al Anayet desde Canal Roya, que por cierto hice cima, con agua nieve.

    Sin duda las cimas que la rodean son alucinantes, pero esas agujas de Ansabère y los Billare, quitan el hipo. Una vez en la cima, lo que sorprende es la diferencia de paisajes, entre el gris del karst de la zona española, al verde de los bosques, y praderas de la zona francesa.

    Nosotros en octubre queremos hacer el Dec de Lhurs, desde Anapia, y disfrutar de esa zona con colores del otoño.

    Pues nada te dejo, que aquí se nos está quemando el monte, tenemos el frente a menos de un kilómetro, y los helicópteros nos sobrevuelan, parece que lo tienen controlado, y da toda la impresión que ha sido intencionado, ya que tiene varios frentes.

    Salud y Montaña.

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    1. Hola Eduardo. Yo me quedé alucinado con los paisajes de la vertiente francesa de esta zona Petretxema/Mesa, vamos, lo que viene a ser el Cirque de Lescun, y eso que, como le he dicho a David, solo lo tocamos de refilón, pero chico, ver el conjunto de Ansbère, esos picos de Pène Blanque o Lhurs, o la mole de los Billare solo hacen que aumentar las ganas de pasar unos días en este "dolomítico" valle, del que ya tenía apuntadas algunas excursiones. Cada vez me gustan más estos Pirineos Occidentales, esta travesía lo ha reafirmado.
      El origen del topónimo, además de evidente, creo que todo buen amante de los Pirineos y la montaña sabrá porque se llama así esta cima.

      Los incendios...no me hables, que tenemos dos aquí ahora mismo, los dos en Alicante, y ambos intencionados, uno en Xàbia, y que ha afectado a un paraje tan bonito como la Cala de la Granadella, y otro en Bolulla, amenazando parajes como les Fonts de l'Algar y la Serra de Bèrnia, la cual tu conoces. Aquí tenemos la consecuencia de la nueva ley de montes...

      Un saludo.

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    2. En Cala Granadella también estuvimos, y era un paraje precioso, ayer la vi por la televisión toda quemada, que pena!!! Uno de los muchos problemas, es que antiguamente el ganado se comía la maleza, y ahora está prohibido, además que los gobiernos, solo se acuerdan de los montes en el verano, y eso es un gran error, ya que los retenes tienen que estar todo el año, y no solo tres meses. Menos aeropuertos, megaconstrucciones, y más dinero para lo que realmente hace falta.

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    3. Este tema de los incendios por desgracia daría para una larga charla, pero sí, tienes razón, se destina muy poco dinero y medios a la hora de la prevención, y también se paga muy mal el trabajo de la gente que se juega la vida combatiéndolos, también estoy contigo en que la vigilancia debería estar todo el año, y que se deberían hacer trabajos selvícolas en invierno. Y también endurecer las penas a los causantes del fuego, y me es igual si lo han hecho intencionadamente o ha sido fruto de una imprudencia, hay que ser muy hijoputa para pegarle fuego al monte de forma intencionada, ya sea el pirómano o el interesado especulador que haya dado la orden, pero también hay que ser muy tonto de quemar rastrojos o hacer barbacoas cuando hay alerta máxima de incendios.

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  5. Hola.

    Yo creo que todos los que pasamos por aquí estamos de acuerdo que como cuenta y narra las cosas Dani, no muchos lo hacen. Perfectas crónicas en la naturaleza, aventureras y montañeras, que te hacen padecer algo de envidia, y querer hacer tú esa misma ruta.
    Ahí pasamos a lo 2ª: Me siento privilegiado por ser uno de los cuatro integrantes de ese día tan intenso (bueno...de los cuatro días que consta la ruta de las Golondrinas). Como una buena película, tuvo de todo..de momentos gozosos hasta alguno que otro más tenso. Hay tantos detalles, sucesos y recuerdos de esa larga jornada todo dentro de una impresionante paleta de paisajes, que no se olvidará.

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    1. Hola Toni.

      Menudos halagos tío, no sé que decir...
      La verdad es que esta segunda etapa fue de las de ser recordadas y contadas a los nietos que no tendré, así que se la tendré que contar una y mil veces a los compis del asilo jejeje.

      Un abrazo.

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  6. Hola Dani:

    Menudas rutas estás haciendo últimamente, estas que te sales.
    Con esa gran cantidad de fotos que pones casi que te trasladas hasta esos lugares tan bonitos, aunque pensándolo mejor, casi me quedo en casa, que por esos sitios tiene que pegar el sol de lo lindo, je je jeeeee...
    Una maravilla de entrada, gracias a las fotos y como siempre a la descripción de la misma.

    Saludos y cuídate mucho.

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    1. Gracias una vez más por vuestro comentario. Respecto a lo que comentas de la calor, prefiero mil veces el que pasamos ese día allí que el que estamos pasando esta semana aquí en Castellón, muchísimo más soportable, donde vas a parar.

      Un saludo!!

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  7. ¡Hola Dani! La verdad es que estoy admirado de tus rutas de este año. Por todas partes has estado. Verdaderos rutones que nos dejan boquiabiertos y anhelantes de poder hacer lo mismo. Exhaustiva narración y fabulosa descripción de este segundo día de travesía que pone de manifiesto de manera certera, la dureza y belleza de la zona. Una maravilla. !Chapeau!
    Un abrazo.

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    1. Gracias Emilio, la verdad es que este esta siendo un verano fructífero a la hora de viajar y hacer montaña. Mención especial para esta ruta, que durante cuatro días nos dio a conocer en más profundidad una zona del Pirineo que ya nos gustaba y que cada vez lo hace mucho más.

      Un abrazo.

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  8. Pues si Dani,etapa reina..''REINA''.
    Grandiosa etapa y las partes del karts,imponentes....Las vistas desde la Mesa,brutales y de las referencias montañeras,no te digo nada,por si me llamas ''pelota''...jajaja
    Viendo el perfil,la distancia y el desnivel,unido al ''caloret'',como comentas etapa dura,pero con esas vistas y esos entornos,se compensa.Por cierto los ''Bicefalos'' esos,menudos ''bichacos''...jajaja...Y ese hayedo,que maravilla...
    Una etapa digna de ser la top de esta travesía de Las Golondrinas .A esperar la tercera....La birra sabría a gloria,después del ''tute''...

    Un abrazo.

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    1. Sí, etapa reina, y no solo por los paisajes, distancia, dureza y tal, también por las sensaciones vividas, que muchas veces van mucho más allá de lo montañero y engrandecen más si cabe este tipo de recorridos.
      Misticismos aparte, la verdad es que no sabría con que quedarme de esta etapa, por que fue todo muy bonito y con mucha sensación de grandeza, a pesar de la modesta altura de estos montes, en muchos momentos, pero si tuviese que elegir, pues la visión de la vertiente francesa de Ansabère y el valle por el que bajamos a Lescun.

      Un abrazo.

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  9. QUE NO PARE LA FIESTA!!!!!
    Hola Dani
    Pedazo de ruta y estupenda crónica de este segundo día de travesía por esta zona pirenaica que personalmente conozco menos.

    La descripción y sobre todo las fotos incitan a ponerte las botas y salir directo a patear todo aquello.

    Enhorabuena por esta segunda etapa.

    Un abrazo
    Jose
    TROTASENDES BENICALAP

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    1. Hola Jose.

      Jejeje, no teníamos muchas ganas de fiesta después del tute de esta etapa, no.

      Pues ya sabéis, el verano que viene a poner rumbo a Pirineos Occidentales, ya os advierto que os encantarán, en los que las montañas seducen más por su belleza que por su altura.

      Un abrazo.

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