21 de enero de 2018

La Serrella: Mallada del Llop (1360 m.) y Pla de la Casa (1378 m.)

Domingo 7 de enero de 2018

Volvemos a Alacant y a la magnífica Serrella. Ya habíamos subido con anterioridad a las cimas de la Mallada del Llop y el Pla de la Casa, a esta última dos veces, pero nunca las habíamos subido a las dos en la misma ruta, y este iba a ser el principal propósito de esta nueva escapada a montañas alicantinas. Pero no solo en subir a estas dos cimas, las primeras del año, se iba a basar esta ruta, también conoceríamos dos pueblos y descubriríamos increíbles senderos y parajes que no conocíamos, que combinaríamos con otros que ya conocíamos, eso, unido al ambiente alpino de esta sierra, hizo que una vez más hiciésemos el camino de regreso montañas alicantinas-Betxí con esa agradable sensación de haber realizado una gran ruta.







Las sinuosas y estrechas carreteras de la Vall de Seta nos llevan hoy a Fageca, en esta pequeña y tranquila población de la vertiente norte de la Serrella da comienzo nuestra ruta. Unos dos kilómetros más al este, y de similares características, encontramos Famorca, unimos estas dos poblaciones en un agradable discurrir por caminos agrícolas, en los que el rey es el olivo.


Estamos en la comarca del Comtat, más concretamente en Fageca, el topónimo viene de la palabra "faig", haya en valenciano, tiempo atrás árbol muy común en la zona. Desde sus calles arranca esta ruta.

El motor económico de esta localidad, y de todas las que conforman la sub-comarca de la Vall de Seta es el cultivo de secano, principalmente de olivos y almendros. Los primeros kilómetros de la ruta transcurren por caminos agrícolas. Al fondo uno de los dos objetivos de la jornada, la cima del Pla de la Casa.

Por estos caminos unimos los pueblos de Fageca y Famorca, recorriendo parte del PR-CV-168.


En Famorca se termina el paseo, nos aguardan 700 metros de desnivel hasta la cima de la Mallada del Llop. Un duro repecho asfaltado nos saca del pueblo y nos mete de lleno en el monte, donde no tardamos en localizar el sendero por el que continúa la subida. Esta ladera norte de la Mallada del Llop está quebrada por dos grandes barrancadas, salpicada de pedreras y es tremendamente vertical, de hecho no pierdes de vista Famorca en ningún momento, pero esa verticalidad se ve minimizada por una serie de incontables lazadas, que dotan a la subida de un toque elegante. Un sendero con aroma a ascensión, de "las de verdad".


Dejamos atrás Famorca, tras dos kilómetros llanos, picando hacia abajo, un duro repecho asfaltado pone a prueba nuestras piernas.

Poco a poco se va consumando la transición de campo cultivado a monte.

Nos adentramos, ya por sendero, en la cara norte de la Serrella, la cosa no pinta nada mal.

Pronto nos queda patente quien es la que manda aquí, la caliza.

El sendero gana, mediante numerosas lazadas, metros a la montaña, entre los barrancos de la Font y de l'Era.

En ningún momento de la subida perderemos la vista del coqueto casco urbano de Famorca.

Una de las últimas lazada que traza el sendero, con enormes vistas a nuestras espaldas.

Cavall Verd en la Vall de Laguar y el Montgó en el Cap de Sant Antoni.

La cercana Serra del Cocoll.

El emblemático Benicadell y el pueblo, un tanto camuflado, de Benimassot.

Y ya a la vista una de las crestas/peñascos circundantes a la cima de la Mallada del Llop, cuyo lomo cimero ya vemos al fondo.


El panorama cambia al pasar junto a un abrigo pastoril, una "tiná", que diría el amigo Toni. Alcanzamos un pequeño llano, con paisaje más propio de ribera que de montaña, tras el que emergen calizos crestones. Ubicada en este marco encontramos más adelante la Font del Noguer, que mira que llueve poco en Alacant, pero la "jodía" sigue empeñada en saciar la sed del montañero.


Esta peña en concreto recibe el nombre de Penya del Noguer.

Toma su nombre de la Font de Noguer, que se encuentra cerca de este pequeño llano de altura, en el que nos sorprende encontrar un pequeño pinar y un pequeño núcleo de arbolado de ribera.

Atravesando dicho llano, a nuestras espaldas otro crestón sube hacia el Morret de Terra Nova.


Desde la fuente parten dos amplios corredores, uno se dirige hacia poniente y el Collet de Terra Nova y el otro hacia levante y la cabecera del Barranc de la Canal. Hacia ahí vamos nosotros. El sendero, cada vez más montaraz, hace una mínima incursión en la ladera cimera de la Mallada del Llop y nos hace pasar junto a un antiguo pozo de nieve bastante bien conservado, para luego recobrar el rumbo hacia el mencionado pedrera/corredor, pasando a ir encajonado entre la ladera cimera y el crestón calizo de antes.


Pasamos junto uno de los numerosos pozos de nieve que hay en la Serrella, todos datan del siglo XVIII, y este en concreto está bastante bien conservado.

Nos enfilamos hacia la Penya del Noguer, para empezar a remontar la canal que hay a sus pies.

Acercamos los muros de esta peña para descubrir una oquedad en la pared. En primer término, el sendero pasa junto a él, vemos un abrigo pastoril.

Empezamos a remontar, por terreno pedregoso y empinado, dicha canal, búsquese a Eva para calibrar la grandeza del entorno.

Habíamos hablado del Morret de Terra Nova, aquí os lo muestro.

No podemos apartar la mirada de la sobriedad caliza de esta Penya del Noguer.


Desembocamos en un collado, no es el de cabecera del Barranc de la Canal, este, con la parte más alta del cresta de els Aspres de Famorca, lo tenemos más adelante y a la vista. Para así evitarnos una bajada y luego tener que retomar la subida declinamos ir hacia allí y acometemos la parte final de la ascensión de forma más directa y sin sendero, no sin antes habernos detenido a contemplar el panorama visual, que sin haber alcanzado la cima ya resulta excelente.


En los últimos metros de subida al collado, remontada la canal, la pendiente suaviza y el terreno se vuelve más cómodo.

Alcanzamos este collado, donde tenemos una bonita visión del circo en el que están la fuente, el pozo de nieve etc., y que hemos dejado atrás.

Un collado visto desde otro, en este caso el de cabecera del Barranc de la Canal, con la parte más alta de la cresta dels Aspres de Famorca.

Parada obligada a disfrutar de las vistas. Desde este collado parte un sendero que va hasta el collado de cabecera del Barranc de la Canal, y otro (GR-330), que pone rumbo contrario. Ambos llevan a la cima, pero nosotros optamos por tirar hacia arriba de forma más directa y sin sendero.


Alcanzamos la amplia cima de la Mallada o Mallà del Llop, que por cierto, qué bonito topónimo. Afirmaría con total rotundidad que estamos en el mejor mirador posible de hacia las sierras y montañas del tercio norte de Alacant, tanto las costeras como las interiores, pudiendo repasar en las que ya hemos estado (Bèrnia, Aixortà, Aitana, Benicadell, Montcabrer, Puig Campana, Serra Gelada, Montgó...), y también apuntar en las que todavía no (Segària, Ferrer, Maigmó, Penya Migjorn, Cavall Verd, Cocoll...). Los últimos años estamos empezando con cimas significativas (Javalambre, Penyagolosa, Turmell, Hornillo/Peñarroya...) y esta Mallada del Llop no va a la zaga de ninguna de ellas.


Enormes vistas durante el tramo final de la subida.

El collado del Barranc de la Canal y els Aspres de Famorca quedan abajo.

Acercamos con el zoom els Aspres de Famorca. La primera vez que subimos a la Mallada del Llop lo hicimos remontando el Barranc de la Canal, una ruta de ascensión muy recomendada y también muy dura.

Alcanzamos el altiplano cimero de la Mallada del Llop. Majada, Lobo, ¿qué os sugiere el topónimo?, a mí que antiguamente pudiese ser este hábitat del Canis Lupus.

Nos encaminamos hacia el vértice geodésico.

 La Mallà o Mallada del Llop de 1360 metros, primera cima del año, todo un honor.

Vistas hacia el resto de la Serrella, que se extiende espectacular hacia poniente.

Nos fijamos en la que será la segunda cima del día y del año, el Pla de la Casa, que desde la distancia ya tiene una apariencia espectacular. Al fondo, aparece otra que tampoco es manca, el Montcabrer.

Al fondo, las más puntiagudas, destacan Penya Migjorn y Maigmó, ¿caerán en este 2018?.

Vistas hacia levante, con l'Aixortà, Bèrnia, Vall y Embassament de Guadalest, Serra Gelada...

Me encanta esta alineación Penya Alta de l'Aixortà/Bèrnia.

Puig Campana, una semana después, más o menos por las mismas horas, estábamos en su cima.


El Pla de la Casa, bien visible desde la cima nos espera ahora. Desde el mismo vértice parte un fantástico sendero que recorre de punta a punta todo el cordal, desde la Mallada hasta el Morro del Regall, y que luego baja hasta el Portet de Fageca, esa es la forma más rápida y sencilla de comunicar ambas cimas. Nosotros hoy lo vamos a hacer de una forma un poco más aventurera. Solo recorremos parte del cordal, ya que llega un punto en el que lo abandonamos, quizás no por el mejor sitio, destrepe descompuesto y con mucha piedra suelta, para empezar a navegar unos metros por debajo de la cuerda y por su vertiente sur, la más abrupta, siguiendo un sendero muchas veces no muy evidente, pero envuelto de un paisaje único de pedreras, carrascas, paredes calizas y excelentes vistas hacia la Vall de Guadalest, y que desemboca de igual forma en el Portet de Fageca.


Afrontamos ahora uno de los tramos más atractivos de toda la ruta, el cordal Mallada del Llop-Morro del Regall, que empieza con esta sección tan aérea.

La belleza de la Serrella, con su skyline de 1300's frente a nosotros en este cordal.

En este tramo nos reencontramos con el anteriormente mencionado GR-330, aunque no será mucho rato el que iremos por él.

Justo en este punto nos bajamos del cordal. Vamos a transitar un poco más abajo.

Sí, por aquí. Quizás no fue la mejor elección ya que quizás más adelante pudiese haber un paso mejor. Pero bajando con tiento no hubo ningún problema.

A partir de ahora vamos a navegar por aquí y con este panorama delante.

Atravesaremos varias pedreras. Espectacular la vertiente sur del Morro del Regall.

La vemos aquí desde más cerca, mientras atravesamos una pedrera.

Aquí tenéis a Eva atravesando otra...

...delante los dos próximos objetivos de la ruta, el Portet de Fageca, y sobre todo la cima del Pla de la Casa.


Un repechete nos hace alcanzar la pequeña cresta de les Penyes del Collado, del cual trasponemos dos cotas, ya con la presencia, elegante, de la vertiente oriental del Pla de la Casa, obstinada en demostrarnos una vez más que todas esas comparaciones pirenaicas que se hacen de ella no son para nada descabelladas. Enlazamos con la senda que sube por el Barranc del Moro desde Fageca, que será por la que bajaremos después de coronar. El tramo hasta la cima es de ida y vuelta, por lo que Eva me dice que no le apetece subir, así que nos vamos para arriba Laia y yo. Si la apariencia de esta cima es muy alpina no lo es menos el sendero que remonta el canchal, ya que subes con la sensación constante de estar acometiendo los metros finales de ascensión a una montaña mucho más alta de lo que realmente es el Pla de la Casa. Casi arriba, entre todo ese festín calizo el pequeño llano que da nombre a la cima, de allí no se han movido el Pou de Neu del Pla de la Casa ni, cerca de la cima, los restos del Castell de Xeroles, ahí están, viendo pasar el tiempo, y también numerosos montañeros, que como nosotros, seducidos por los encantos de la Serrella, suben a esta espectacular cima, por la que siento debilidad, es la tercera vez que subo y no será la última. Las vistas, calcadas a las que se pueden disfrutar, disfrutar, en toda la extensión de la palabra, desde la Mallada del Llop, pero con sensación más aérea.


Superamos el Portet de Fageca, donde volvemos a encontrar las marcas del GR-330. Dejamos atrás el Morret de Terra Nova y el Morro del Regall.

Mismos protagonistas, en esta y en la foto siguiente...

...aquí mientras circulamos por el pequeño cordal de les Penyes del Collado, vemos aparecer también a nuestras espaldas la cima de la Mallada del Llop.

Echamos un vistazo hacia la zona del Barranc del Moro, por donde más tarde bajaremos a Fageca.

A partir de ahora un indiscutible protagonista, el Pla de la Casa.

Nos plantamos ante el precioso anfiteatro calizo de la vertiente oriental del Pla de la Casa, visualizando el canchal que tendremos que remontar ahora.

A partir de ahora el resto de la ruta, tanto el tramo de ida y vuelta a la cima como el de regreso a Fageca será siguiendo las marcas del PR-CV-182.

Como el tramo de subida es de ida y vuelta Eva prefiere no subir (ya subió a esta cima en 2015) así que remontaremos el canchal Laia y yo.
Las anteriores veces que había subido al Pla de la Casa había utilizado esta vía del canchal para bajar, hoy lo hacíamos a la inversa.

Las otras dos veces que subí aquí el día fue gris, hoy nos recibió una jornada más bonita, que resaltó más si cabe la belleza de las calizas.

En su empinado tramo final el canchal se acanala...

...y sale a este pequeño llano alpino, que es el que le otorga el nombre a la cima.
Allí encontramos los restos del Pou de Neu del Pla de la Casa, también del siglo XVII.

Y este es el remate calizo que sostiene la cima del Pla de la Casa.



Encaramándonos a esas rocas, en busca del punto más alto obtenemos esta visión del pozo/nevero.

Para acceder a la cruz cimera hay que realizar una sencilla trepada. Cerca de la cumbre se pueden encontrar algunos restos de lo que fue el Castell de Xeroles (s.XI), de origen árabe y castillo más alto de toda la provincia.

El Pla de la Casa, de 1378 metros, también tiene el honor de ser una de las cimas más altas de Alacant, solo la superan en altura Aitana, Puig Campana y Montcabrer.

Aéreas vistas hacia el canchal de subida y el Barranc del Moro.

Mirada hacia la Mallada del Llop, l'Aixortà y Bèrnia. Más vistas, descritas in-situ y con mi voz de terciopelo, en el siguiente vídeo.


Vistes des del Pla de la Casa, 1378 metres (la Serrella, Alacant) from Daniel Alcalá Almela on Vimeo.

Nos reunimos con Eva y acometemos la bajada hacia el Barranc del Moro. Del espectáculo se encargará, sobre todo en la primera parte de la bajada, la cresta que desde el Pla de la Casa se desprende hacia levante, y que parece querer comunicarse con la que más abajo sube hacia el Morret de Terra Nova, justo en ese espectacular entronque rocoso, punto álgido del descenso, se encuentra la Font del Cuquero, que nos dijimos "va, esta no tendrá agua", y para nuestra sorpresa si que tenía. Con esta sequía, menudo alegrón encontrar las dos fuentes de la ruta con agua, podrá parecer una tontería, pero a mi, estas cosas, que a lo mejor para otros puedan parecer insignificantes, me producen un gran gozo interior, comparable a la que pueda tener cuando alcanzo una cima.


Ale, nos vamos para abajo, que Eva nos espera.

Una vez los tres juntos de nuevo nos vamos en busca del Barranc del Moro.

Bajar junto a este crestón calizo es todo un espectáculo, no podemos evitar girar constantemente la cabeza para contemplar lo que vamos dejando atrás...

...estas blancas paredes calizas son de una belleza abrumadora...

...en las que no faltan agujas erguidas apuntando al cielo.

Ante todo este panorama, el Morret de Terra Nova y el Morro del Regall también reclaman su, por otra parte merecido, protagonismo...

...pero los ojos se nos siguen yendo hacia atrás.

Uno de los puntos más bonitos del descenso es este paso natural entre rocas...

...superado este nos asomamos al punto donde entroncan varias crestas...

...las que bajan del Pla de la Casa...

...y las que suben hacia el Collet de Terra Nova y el Morro del Regall. Justo en medio del entronque se encuentra la Font del Cuquero.

Impresionante, sin más.


A partir de la fuente unimos nuestros derroteros con los del Barranc del Moro, juntos vamos dejando atrás la zona alta de la Serrella, tras la que se nos oculta el sol, y aproximándonos al fondo del valle. Ya casi abajo dividimos nuestros caminos, el barranco seguirá preparado para cuando que tenga que tributar agua al Riu de Famorca, nosotros, que hoy solo estamos de paso, regresamos a Fageca, sumido en la misma tranquilidad que horas antes, cuando dábamos los primeros pasos de esta gran ruta. La Serrella siempre nos ha reportado grandes satisfacciones, hoy no ha sido la excepción.

Un saludo a tod@s.


Caminamos junto al Barranc del Moro, bonito paisaje de "frares", pedreras y árboles caducifolios desnudos.

El sol se oculta tras la cabecera del Barranc del Moro, en su inevitable camino hacia poniente.

El nuestro, hoy, termina donde empezó, en las calles de Fageca, a las que aún les llega algún tímido rayo del sol que antes se nos ocultaba.





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14 comentarios:

  1. Hola Dani.

    Otro impresionante festín calizo alicantino. Mucho también he oído hablar de la Serrella. Ya desde los pueblecitos esos, se nota además la tranquilidad y soledad de la ruta (desconozco si os encontrasteis mucha gente haciendo la ruta, pero parece que no).

    Me han gustado todas las fotos, y las vistas (en la del Puig Campana, preciosa, se nota perfectamente la cima más alta), pero las que más, son las fotos de los dos altiplanos cimeros, la de la Mallada del Llop y de la Pla de la Casa, esos piornos y restos de neveros y castillos allí arriba, me recordaba a las parte altas de Piris y otras montañas de grandes altitudes.

    Lo del lobo bien seguro que el topónimo fue real, y por allí corría el canis lupus. Me choca más el topónimo de Fageca por el Haya. ¿Hayas por allí? Con los requisitos de humedad y lluvia que necesita, no se...debiera ser hace muuucho tiempo.

    Que razón tienes al comentar esos pequeños descubrimientos en las rutas que nos alegran tanto como puede ser la cima de una montaña, una bonita fuente con agua que no conocíamos, descubrir en el fondo de un inaccesible barranco un Tejo, encontrarte con una cueva que tiene bastante profundidad, y así, un montón más de cosas que todas suman por igual, hasta hacer un todo que hace que uno vuelva a casa con mucha satisfacción.

    Toni MS.

    Un abrazo.

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    1. Hola Toni.

      Pues teniendo en cuenta que en toda la Serrella había hasta cinco pozos de nieve evidencia que antaño las nevadas allí eran mayores y más frecuentes y por lo tanto el terreno más húmedo, por lo que no es tan descabellado lo de las hayas. ¿Hayedos nevados y lobos aullando en la Serrella?, qué inventen la máquina para ir atrás en el tiempo ya!!
      Tenéis que conocer la Serrella, en esta ocasión por que teníais el Puig Campana entre ceja y ceja, sino os hubiese llevado a la Serrella.

      Vimos a un par de personas en ambos pueblos, y luego durante la ruta nos cruzamos con un pareja y vimos a lo lejos a un grupete de montañeros, pero a nadie más, pero he de decir que la Serrella es una sierra en la que nunca me he encontrado con mogollones de gente, otro punto más a su favor.

      La semana que viene ya sabes que crónica toca, ¿no? ;-)

      Un abrazo.

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  2. Buen doblete Dani por la espectacular Serrella. Veo que aprovechas bien los desplazamientos. Bravo.
    Un abrazo.

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    1. Un doblete que deja un sabor de boca similar a cualquier doblete que puedas hacer en Pirineos, sin exagerar. Son dos horicas largas de coche, hay que amortizarlas luego con la ruta jejeje.

      Un abrazo.

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  3. Magnífica excursión Dani!!

    Unir las dos cimas más emblemáticas de esa sierra, sitúa esta excursión entre las imprescindibles de la Comunidad.
    Yo creo que todos estamos de acuerdo al proclamar ese eje Bernia-Xortà-Serrella, como un mini-Pirineo de la Costa Blanca. Qu sorpresa os llevaríais al encontrar con agua esas minúsculas fuentes; ¡y que aguanten!
    Como es costumbre buenas fotos y bellas panorámicas.
    Aupa!! y seguir alicanteneando monte.

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    1. Existe el himalayismo, alpinismo, pireneismo etc...habría que acuñar términos como serrellismo jeje. Bonito sería también sacarnos de la manga una travesía que uniese estas tres alpinas sierras alicantinas, además contando con un refugiete tan bien estratégicamente situado como es el de Xortà...
      Es paradojico, que por ejemplo en Espadán, que llueve más, aunque ya no tanto, la mayoría de las fuentes serranas se encuentren secas, y en Alicante, donde las sequías son más acusadas nos llevemos agradables sorpresas al ver esas fuentes con agua, nos pasó algo similar el verano pasado en Aitana, donde también encontramos una fuente con abundante agua.

      Mallada del Llop, Pla de la Casa, cuando dicen Serrella, te vienen enseguida a la cabeza, siempre juntos, había que darle forma material a esa comunión jejeje.

      Salud y birras!!

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  4. ¡Hola, Dani! Espectacular y alpina ruta esta que nos describes. Esas montañas alicantinas nos recuerdan mucho a cimas más septentrionales tanto por su aspecto como por su dureza y desnivel. Vistas monstruosas y paisajes pétreos que sacian sobradamente el ansia de montaña que todos tenemos.
    Un abrazo.

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    1. Hola Emilio.

      Creo que de sobra conocida por todos es mi debilidad por las sierras alicantinas, pero la que siento por la Serrella es especial. Buenas rutas y actividades las que he hecho allí, siempre con recuerdos imborrables.
      Además no solo al montañero se ciñe el interés de esta sierra, perderte por cualquiera de sus coquetos pueblos, tanto en la vertiente de la Vall de Guadalest como la contraria Vall de Seta es una delicia.

      Un abrazo.

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  5. Hola Dani,

    Me alegra ver que la rodilla ya está al 100%.
    Espectacular forma de empezar el año, como no, en tu destino predilecto, las montañas alicantinas.
    Si me dices que esta ruta está en en otras latitudes mucho más al norte me lo creo, que pasada de entorno, como bien dice Javi, un mini Pirineo en Alicante.
    Ahora a seguir dándole caña a la montaña.

    Un abrazo.

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    1. Hola David.

      Vale que si piensas en una montaña alicantina quizás la primera que te venga a la mente y quieras subir sea el Puig Campana, pero no hay que olvidar a esta Serrella, los paisajes que podemos encontrar en ella nos evocarán en muchísimos momentos a parajes pirenaicos. Yo, como le he dicho a Emilio, siento una especial debilidad por esta Serrella. Estuvo bien inaugurar el casillero de cimas con estas dos.

      Un abrazo.

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  6. Hola Dani.

    Viendo esas escarpadas cimas, las crestas y las agujas calizas, más que los pirineos, parecen los Dolomitas de Alacant.

    Ya en la anterior incursión que hiciste por esta zona me gusto, y ahora lo corroboro de nuevo, espectacular!, especialmente esa subida final al Pla de la Casa, y el descenso por el barranco.

    Además como casi siempre, con esos puntos culturales, como el Pou de Neu del Pla de la Casa y los restos del Castell de Xeroles.

    Un saludo.

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    1. Hola Eduardo.

      El que se piense que Alacant todo es costa y hormigón anda muy, pero que muye equivocado, hay espectaculares sierras calizas para dar y vender, cada una con su personalidad. Si tuviese que decantarme por nombrar mi favorita, sin duda esta Serrella.
      Aunque ya había subido con anterioridad a estas dos cimas tenía curiosidad por conocer esa subida que parte de Famorca y luego también el Barranc del Moro, no me defraudaron, aunque la mejor sorpresa fue ese tímido sendero que transcurre bajo el cordal de la Mallada del Llop.

      Un saludo.

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  7. Hola Dani:

    Sandra y yo tenemos muchas ganas de pisar esas tierras que tantas veces nos has mostrado en tu blog.

    Al ver la foto del Puig Campana, recuerdo hace un tiempo que estuvimos en Benidorm y mirándolo comentábamos que teníamos que volver después del verano y disfrutar de sus vistas, de eso hace ya casi dos años y todavía no tenemos fechas para subir a esa magnífica montaña, a ver si tenemos algunos días libres y realizamos algunas de tus rutas.

    Saludos.

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    1. Pues si lleváis idea de adentraros en sierras alicantinas, de las que quedaréis enganchados, estos primeros meses del año son los ideales para visitarlas, ya que bien entrada la primavera el calor empieza a ser sofocante allí.
      ¿Os llama el Puig Campana?, a quien no, jejeje, pues entonces no os podéis perder la próxima entrada del blog ;-)

      Un saludo.

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