19 de junio de 2026

Lac d'Ansabère

 Viernes 20 de septiembre de 2024

Último reportaje de las vacaciones pirenaicas de septiembre de 2024, en las que las actividades montañeras terminaron antes de lo previsto, cosa que también sucedió con esta ruta, en la que el objetivo era llegar al Ibón de Acherito, pero la cosa se quedó a medias, conformándonos con llegar hasta el modestísimo lago que otorga el título a este reportaje.



El jueves teníamos previsto hacer alguna actividad matinal en el Valle de Tena y por la tarde movernos a la zona de Lescun, para subir el viernes al Ibón de Acherito y el sábado a la Mesa de los Tres Reyes. Poca cosa pudimos hacer, pues estuvo toda la mañana que si un chaparroncillo, que si ahora el sol fuera y vuelta a llover. Con todo eso aprovechamos una de esas ventanas para hacer la ferrata de Santa Elena. Después nos fuimos a Escarrilla, a darnos un homenaje gastronómico, que no olvidemos que estábamos de vacaciones, oigan. Més fartets que Sangonereta pusimos rumbo a Lescun, pero sin dar ni un duro, pues las previsiones meteorológicas para viernes y sábado eran realmente malas. El sábado no hizo día de salir el monte, pero el viernes, aunque muy plomizo, aguantó sin llover, y aún pudimos rascar la no-subida al Ibón de Acherito.

¿Y por qué no subimos?. Pues por que si el día se levantó plomizo yo me levanté todavía más plomizo. Empecé a andar con mal cuerpo, flojo y muy torpe, y cuando llegamos al Lac d'Ansabère las piernas ya no me daban para más. Lo sorprendente es que, en un estado tan patético, pudiese llegar hasta allí, así que abortamos misión, y con las orejas gachas, al menos yo, por donde subimos, nos volvimos. Nada, el Ibón de Acherito tendrá que esperar, y ya van dos veces... Del magnífico paisaje dolomítico al que va asociado el topónimo Ansabère y del que presume Lescun, poco pudimos ver, pues permaneció bastante oculto, pero bueno, ahí estuvo la vida del hayedo (agua, hongos, musgo...) para salvar la mañana, al menos a nivel fotográfico, que es algo de lo que disfruto mucho, incluso en un mal día... Como el sábado iba a llover sí o sí decidimos no quedarnos en Lescun y bajarnos a Jaca para hacer turismo de paraguas el día siguiente, pero nos encontramos con la noticia de que un desprendimiento había obligado a cerrar el Túnel de Somport, así que nos vimos obligados a volver al sur de la divisoria por Marie Blanque y el Portalet, por lo que hicimos nueva escala y pernocta en el Valle de Tena. El lluvioso sábado lo empleamos en bajar a Jaca, turistear por allí y comer en la Casa de la Montaña. Por la tarde nos acercamos a Agüero y Loarre. La visita al Castillo de Loarre, la mañana siguiente, puso el broche a esta semana por el Pirineo, al que ya no volvería, y sería con nefastas consecuencias, hasta finales de enero del año siguiente...

Señal invertida a la entrada de Lescun. Nos llamó bastante la atención y luego vimos otras igual en otras poblaciones de la zona. Forma parte de una protesta por parte de los agricultores de esa región.

Fotos de ruta. Pont de Lamary y Gave d'Ansabère. Nosotros habíamos echado a andar un par de kilómetros más abajo, en el Pont Lamareich.

Cómodo camino, con la muralla divisoria al fondo, acumulando nubes.

Un tramo de camino precioso. Qué verde estaba todo pese a ser septiembre. La vertiente norte del Pirineo es otro mundo.

Menudo lujo para el ganao de la zona, pasto fresco hasta bien entrado septiembre 😉.

Este una de dos, o se acababa de despertar o iba a reposar un empacho de hierba.

Nosotros, mientras tanto, fuimos engullidos por el bosque. Como no había muy buena luz apenas hice fotos. De las que hice solo esta es rescatable.

De nuevo a campo abierto se nos dibujó frente a nosotros parte del magnífico paisaje dolomítico de Lescun.

Cabanes d'Ansabère.

Petite Aiguille d'Ansabère, soberbia. En circunstancias normales se vería aquí también la Grande Aiguille d'Ansabère.

En las cabañas dejamos el camino que sube a los puertos de Ansó y Acherito, y tomamos el ramal que sube a los lagos.

Por debajo de las maravillosa aguja, se puede distinguir el sendero que sube al Puerto de Ansó.

Este es el valle que habíamos remontado, y el bosque que habíamos atravesado.

Cada vez se encapotaba más y más, no pudiendo ver ya la cabeza ni a la Mesa de los Tres Reyes, Table des Trois Rois por estos lares,...

...ni a la Aiguille.

Alcanzamos el llano en el que se sitúa el Lac d'Ansabère, prematura meta de aquella mañana. El Ibón de Acherito quedaría tras las torres calizas cubiertas por la niebla.

Otro lago más a la colección 😉.

Son estos Pirineos Occidentales muy kársticos, lo que hace que los lagos no sean tan abundantes como en el Pirineo Central o el Oriental, por eso nos alegramos de ver que esta pequeña laguna goza de buena salud.

Reflejos de este coqueto rincón lacustre de Lescun.

Durante la bajada el cielo se fue cargando todavía más. Pensábamos que no nos escaparíamos, pero terminamos la ruta secos.

Cabanes d'Ansabère, y la Aiguille ya casi cubierta del todo.

Fotos, ahora sí, del hayedo.

No sé que flotaba por el aire de ese bosque, pero a los dos nos pareció muy especial. Tanto que pese a seguir encontrándome mal me puse a hacer macros a diestro y siniestro.

Habían muchos hongos, entre ellos la deliciosa Trompeta de los Muertos (Cantharellus cinereus).

Hongo de Porcelana (Oudemansiella mucida), muy común verla en los troncos de las hayas vivas.

Esta, de la familia de los políporos,  sin embargo prefiere el tronco ya caído en el suelo.

Esta me dice la IAputa que puede ser una Mycetinis alliaceus. Me hace gracia su nombre en inglés: Garlic Parachute, es decir Paracaídas de Ajo.

Dejo momentáneamente los hongos, y me centro en el musgo, que había y mucho...

...y del que también salían pequeños hongos.

Un bosque muy vivo.

Hongos yesqueros y un brote... Me apetecía tomarme otra, que me contaras tu viaje a Cadifornia...

Ramaria favescens, otro buen comestible, pero que no se ha de confundir con otras ramarias.

Clavariadelphus pistillaris, Mano de Mortero en cristiano, un nombre de lo más acertado.

Última foto de la ruta, con las calizas y bosques de Lescun. Los Pirineos se despiden del blog por una temporadita.


4 comentarios:

  1. Hola Dani.

    Te pongo un comentario ya que estaré unos días sin aparecer.

    Vaya faena lo del clima plomizo, aunque esto es muy previsible visitando el pirineo francés. El riesgo de niebla/lluvia es tan frecuente que es una lotería. Qué te voy a contar, si lo has vivido ya muchas veces. Lo que sí es una putada en lo encontrarse uno plomizo, y bien que lo sé, en este caso, por haberlo padecido en mayor o menor intensidad.

    Nosotros que sí estuvimos en el ibón de Acherito y subimos, incluso, a la divisoria, vimos este pequeño Lac desde arriba, además en la vista nuestra como era un día soleado, desde arriba se veía el color del agua con sus algas y tal como muy atractivo. En la entrada del ibon de Acherito de Magia Serrana se ve el Lac d eAnsabere con ese color que digo.
    Y a puntito estuvimos de bajar a verlo, pero Maru me hizo entrar en razón, aduciendo a la hora tardía que ya era y aun debíamos volver a lo de la Mina del valle de Hecho.

    Da rabia un poco no descubrir ese paisaje rocoso dolomítico en un día nítido, pero seguro que hay por ahi variantes y terminas volviendo.

    Lo que sí salvo el día, y la entrada incluso, jejeje es el precioso reportaje micológico botánico con esas fotazas.

    Un abrazo.

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    1. Hola Toni, y para cuando puedas leer esta repuesta jejeje...

      Cierto, el norte de la divisoria pirenaica tiene algunas cosas de la que la sur no puede presumir, como por ejemplo ese eterno verdor, pero por el contrario, ese mar de nubes que tan bien queda en las fotos, significa niebla en los valles franceses y poca visibilidad, aunque en ocasiones el momento en que empieza a disiparse se convierta en algo memorable, y a cierta ruta que hicimos por Barroude me remito jejeje. Pero bueno, ese día, y el siguiente aún más, fue plomizo en ambas vertientes, así que aún pudimos dar gracias, y más teniendo en cuenta lo mal que me encontraba, de poder ver esta pequeña laguna. Respecto a las fotos en el bosque creo que si no hubiese conseguido esa pequeña colección de macros no hubiese publicado reportaje de esta excursión. En otro orden de cosas, el Ibón de Acherito sigue estando pendiente, qué remedio. A ver si a la tercera va la vencida...
      Me he ido a tu reportaje de cuando subisteis al Ibón de Acherito, y viendo los comentarios me ha llamado la atención el debate que tuvimos de que Lac de Lhurs, Lac d'Ansabère e Ibón de Acherito están ahí disputándose, de foto finish, el honor de ser el lago más occidental del Pirineo, ganando por los pelos el Ibón de Acherito. Es algo que me parece tan fascinante...

      Un abrazo.

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  2. Fascinante...
    Tenía que comentar, empezando por la última palabra que escribiste en la respuesta al mago Toni... sin contar el abrazo...
    Ese sector pirenaico no lo conocemos... y menuda pasada de sitio me he estado perdiendo, chavales. Hay cantidad de valles y picos por descubrir en esa divisoria hispano-gala.
    Los días encapotados, me gustan bastante... dan cierto toque de intranquilidad, incertidumbre... y crean fotos muy guapas. Y esa entrega micológica ha estado genial.. esas trompetas de los muertos tienen que estar riquísimas.
    Del ibón de Acherito he leído, pero ya digo... tengo que conocerlo también, porque me ha encantado el sitio. Mucho mundo por conocer y poco tiempo... pero hay que dar solución a eso.
    Un abrazo, chavales, y os leo.

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    1. Mira si me fascinan estos Pirineos Occidentales que su skyline es mi favorito de toda la cordillera, tan favorito que esa foto estuvo encabezando este blog durante muchos años, antes de sucumbir y recurrir a una imagen creada con IA... Más cosas fascinantes de este sector: Por ejemplo, que al recibir la influencia atlántica es una de las zonas del Pirineo donde más llueve, y sin embargo, al ser un terreno tan kárstico, la escasez de agua se hace bien patente ya a principios de verano. También fueron las montañas que dieron refugio a Camille, el último oso pirenaico. Y también fueron escenario, esos puertos divisorios, del movimiento migratorio de las Golondrinas, las mujeres de los valles de sur que viajaban a los valles del norte, a trabajar en la industria de la alpargata... Creo que te he dado buenas razones para que os animéis a visitar esta zona del Pirineo 😉.

      Abrazos.

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