31 de agosto de 2026

Hoz Mala

Domingo 15 de diciembre de 2024

Nada más terminar la brutal ruta en Montoro de Mezquita me desplacé, utilizando algunas de las espectaculares carreteras de la Silent Route, hasta Aliaga, para allí, el día siguiente, conocer otro magnífico paraje labrado por el Guadalope, la Hoz Mala, que mantuvo el excelente nivel paisajístico de la jornada anterior, y puso el complemento perfecto a esta escapada al Maestrazgo y las Cuencas Mineras turolenses.



Que el punto más común para iniciar esta ruta sea el edificio abandonado de la antigua Central Térmica de Aliaga, resulta cuanto menos curioso, y también inquietante, sobre todo si se llega allí de noche... La idea inicial era haber dormido allí con la furgo, pero me entró miedo escénico y me fui a dormir un poco alejado de allí... Muchas noches de domingo viajando en la Nave del Misterio, antes de que esta pusiese rumbo al lado oscuro... Un rumbo mucho más agradable toma el sendero que parte desde la central, y que con la ayuda de cables, puentes y pasarelas baja hasta el fondo de esta garganta conocida como Hoz Mala y que describe un bellísimo paisaje de altas paredes de enrevesada geología y un Guadalope que corre encajonado por ellas entre grandes bloques, dejando claro que sus crecidas no son para tomarlas en broma... Un puente metálico arrancado me dejó claras dos cosas, que no hay que subestimar nunca a las fuerzas de la naturaleza y que me sería imposible seguir avanzando por la hoz. Pero bueno, con lo visto y sentido, ya no solo esa mañana, sino todo el fin de semana, me daba por satisfecho. Remataría la escapada con un auténtico desafío, intentando, y consiguiendo, comer vegetariano en la ciudad de Teruel...  

La antigua central térmica, y el embalse de Aliaga, vistos desde el punto de pernocta.

El abandono dota al edificio de un aspecto tétrico. Se empezó a construir hace ya casi 80 años y se clausuró y abandonó a principios de la década de los 80 del pasado siglo. Os dejo un enlace con la historia de esta central.

Junto con la central se construyó también el pequeño Embalse de Aliaga, cuya función hoy en día es meramente paisajística. ¿Veis los cormoranes?.

Presa del Embalse de Aliaga.

Desde la misma presa nace el sendero que baja al Guadalope. El puente que se ve en la foto, y que no crucé yo, permite bordear el embalse por su vertiente orográfica derecha, la sur...

...yo continué por la vertiente izquierda, río abajo, bajando progresivamente hacia el cauce.

Pliegues en las paredes del congosto. Más o menos en este punto alcancé el lecho del río, lo vadeé, puente mediante...

...y pasé a la margen derecha, ganando algunos metros sobre el cauce. Más adelante la hoz empezaba a definirse.

Vistazo atrás.

El áereo sendero, que pasa bastante pegado a los bordes, me asomó a las profundidades del cañón.

Antes de bajar de nuevo al cauce se me presentó este espectacular asomón.

En ese momento tenía ansias por bajar y recorrer la hoz por abajo.

Una serie de pasarelas y escaleras metálicas permiten la bajada. También vi una pequeña y antigua ferrata, que me dio por pensar que antaño sería la única forma de bajar y subir.

Una vez finalizado el tramo equipado la bajada al río se completa por sendero, siguiendo unas marcas amarillas y blancas.

La hoz tiene unas dimensiones bárbaras...

...cosa que se constata al llegar abajo.

Tajo del Barranco de Villarrosario, brutal aporte al Guadalope, y que se puede descender en modalidad barranquismo.

Sirva el carroñero volador para dimensionar...

...menudo privilegio para él tener un visión cenital de este entorno.

Pero bueno, yo también me podía sentir privilegiado de disfrutar del espectáculo desde abajo, y además en solitario.

El Guadalope, abriéndose paso, con filigranas, entre los bloques.



Este tramo, con el enorme bloque desgajado de la pared, fue el que más me gustó.


Varias imágene del Guadalope a su paso por la Hoz Mala






El PR continúa río abajo, pero en este punto ya no pude seguir, pues no vi seguro subirme a ese puente arrancado por el agua.

Así que di media vuelta y por donde vine volví...

...deleitándome de nuevo con las profundidades de la hoz...

...y con su geología.

Hoz Mala... Pues a mi me pareció la mar de buena.

Central y embalse de Aliaga...

...con esta imagen suya cierro este reportaje.



3 comentarios:

  1. Hola Dani.

    Que tajo más guapo la Hoz Mala. Nosotros tb fuimos despues de lo de Valloré a la Hoz Mala. Recuerdo que fuimos a dormir al camping de Aliaga, pero estaban con una celebración ruidosa de un 60 cumpleaños y nos fuimos de allí espantados. Dormimos tan rebién en el pueblo, en una zona atravesada por una arroyo con mucha sombra.

    Una lástima que no pudieras llegar al final, tras pasar la pasarela esa (cd fuimos nosotros la habían puesto una nueva, dejando esa allí donde está, si mal no recuedo). El final con una masía y otras pasarelas para poder salir es muy chulo. Otro rincón que nos gustó mucho y que muestras en una foto al fondo es lo de Villarrosario. Nosotros entramos hasta el fonde de este barranco, hasta que se llega a una gran cascada que estaba seca, pero ese circo muy cerrado que se formaba era muy espectacular. Tb nos llamó la atención lo de la ferrata esa que dices. Yo creo que por ahí se descolgaban los intrepidos hombres de siglo pasado.

    Lo que nos encontramos Maru y yo que nos llamó mucho la atención es gente que se volvía hacia la presa otra vez sin poder haber recorrido la hoz entera. Además, estuvimos hablando con algunos. Toda esta gente venía de ver lo de Valloré, que es llano y sin ningún esfuerzo físico y la Hoz Mala, aun habiéndose hecha accesible, sigue siendo un poco mala y toda esta gente, más mayor, más turista, pues estaban allí resoplando, jejeje.

    Y por último, recuerdo hace casi 20 años que fui solo. Dormí en un hotelillo de Aliaga y no existía el modo de bajar la HOz Mala y la recorrí por arriba, por toda esta vertiente izquierda. El paisaje, entre tenebroso y apocalipitoc de embalse y la Central Térmica siempre se me quedó grabado y se lo conté a Maru muchas veces hasta que al fin la traje.

    Un abrazo.

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    1. Hola Toni.

      Buena retrospectiva la que has hecho. Del Toni que se alojaba en hoteles al que va arriba y abajo con la Gina, y la Maru, claro. Y de una Hoz Mala sin equipar a montañas, sobre todo estrechos, repletos de pasarelas y puentes. Cambian los tiempos amigo...
      A colación del topónimo Hoz Mala me viene ahora a la cabeza cuando en Camarena de la Sierra preguntamos por el origen de la Fuente de Matahombres. Su sentido tendrá que lleve el adjetivo Mala... Supongo que como otros topónimos de este estilo, sobre todo los que llevan apelativos relacionados con el purgatorio, vendrán por que al hombre de antaño estos lugares les resultarían hostiles. Siempre he sentido curiosidad por lo que pensarán las personas mayores de estos pueblos al ver el interés que tenemos montañeros, senderistas, domingueros etc. por visitar estos lugares, que como digo, a ellos le resultarían hostiles y con pocos, o nulos, recursos para aprovechar. Siempre me acuerdo de una anécdota del gran Javi Nieto cuando fueron por primera vez a la Sagra, en los tiempos que iría poca gente a la Sagra, y una pastora, cuando le dijeron que iban a subir la montaña les dijo "uy, la Sagra es mu mala" (Tiene más gracia contado por el Morceli de Montanejos jajaja)

      Un abrazo.

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    2. jajajaja Nourredine Morceli. Me lo estoy imaginando imitando a la vieja de Puebla de Don Fadrique con es mu mala y me descojono

      Lo que dices a mi también siempre me ha resultado muy curioso. Un hombre de un pueblo de la Serranía ya con + 70 años me comentaba que él en los ultimos tiempos en sus perfiles de redes sociales que subía fotos e historias de enclaves de su comarca, él ponía ahora nombres a las peñas, a las rocas, ya que la gente de su pueblo, más allá de llamar al paraje con un topónimo, lo de poner nombre a las rocas como sí hacemos ahora, no se llevaba, no se les pasaba por la cabeza.
      Y algo parecido a lo de la vieja de la Sagra nos pasó a mi hermano y a mí, que se nos ocurrio subir al Pico Ranera un día de agosto, que éramos más jovenes, e hizo un calor tremendo. Al terminar la ruta y estar los dos bebiendo agua en la Fuente de Pie Mulo, se acercó a una vieja con su hijo a llenar las garrafas y cuando a la pregunta del hijo de qué paraje había venido a recorrer les dijimos que veniamos del Pico Ranera, la mujer sin decir ni mu, se empezó a santiguar, jajajaja

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