Seguimos en Andorra, con la ruta que complementó la escapada al Pic de la Serrera. Elegimos subir al Alt de la Capa desde las inmediaciones del Coll de la Botella, pues dicha ruta se acoplaba perfectamente a nuestro modus operandi, ya recitado muchas veces en este blog, de los domingos de estas escapadas de fin de semana, además, también nos vino de perlas que la ruta fuese corta, pues esa mañana fue especialmente calurosa, y antes de que el implacable sol del mediodía nos acribillase ya estábamos de camino, con una atractiva ascensión en la butxaca, de una terraza de Ordino, donde comimos antes de poner rumbo a Betxí.
El Alt de la Capa visto durante la subida a la Torre de Cabús, en septiembre de 2025.
Storm in a Teacup, del escultor estadounidense Dennis Oppenheim, es una de las muchas esculturas que hay repartidas a lo largo y ancho de la geografía andorrana. La explanada junto a la obra, además de ser el punto de inicio fue también el punto de pernocta. Ya me he quedado a dormir allí varias veces con la furgoneta y es de mis sitios favoritos del Principat para ese menester. Antes de subir a dormir cenamos en una hamburguesería de Arinsal, y mientras esperaba que me sirviesen la hamburguesa, vegetariana por supuesto, me puse a ver youtubes con el móvil, y me saltó la espectacular actuación que unas horas antes habían hecho, en el parisino palacio de La Conciergerie, Gojira y la mezzosoprano Marina Viotti en la ceremonia de apertura de los JJOO de París, en una performance inspirada en la Revolución Francesa en la que hubo explicitas referencias a aristócratas guillotinados. A más de un miembro de las realezas europeas que estaban viendo en directo el evento se le debió hacer un nudo en la garganta... Aunque por mi aspecto no lo parezca, me considero metalero, y los metaleros nos tomamos este tipo de cosas como una victoria, y más cuando Gojira es uno de mis grupos favoritos, y por eso recuerdo donde estaba y que estaba haciendo cuando vi esa memorable actuación, la cual habré visto ya un centenar de veces... Medalla de oro para los de Bayonne.
Arrancamos a caminar y de inmediato se nos presentó la circular. Pudimos elegir que la llave a la cima fuese o bien el Coll de Torer o bien el Port Negre. Elegimos la primera vía para la ida y la segunda para la vuelta. Para llegar al Coll de Torer tuvimos que atravesar las inclinadas laderas de les Costes de l'Alt, por las va colgado el estrecho senderillo. Incluso nos tocó hacer una trepadilla. Nunca me han gustado las palas herbosas, siempre se me han atragantado, y la que vino tras el collado no fue la excepción. Menos mal que fue corta y enseguida llegó, cual maniobra de Heimlich, la larga arista cimera, que suavizó un poco e hizo más digerible lo que restaba de ascenso. Esta cima es, de todas las montañas andorranas a las que hemos subido, la que más cerca nos ha situado, a nivel visual, del Comapedrosa, y solo por eso ya mereció la pena haber empleado esa mañana de domingo en subir al Alt de la Capa. En la bajada hacia el Port Negre nos tocó pagar el peaje que os comentaba hace diez días, el tener que ver, e incluso tocar, el hierro de las pistas de esquí. Lo bueno es que fue breve, ya que de inmediato nos vimos en la vertiente sur del collado, únicamente alterada por unos curiosos pilones interactivos de información y por el propio sendero que nos devolvió al punto de inicio. El Alt de la Capa había sido una excelente elección para complementar este intenso fin de semana, uno más, en el Pirineo. Con la comida en Ordino y el regreso a casa redondeamos el domingo, y hablando de Domingo, gracias Paco por la inspiración 😉.
Storm in a Teacup. Esta pareja y su perrete empezaron a andar al mismo tiempo que nosotros. Ellos iban al Pic de Sanfons. Dio la casualidad que con la chica coincidimos la mañana anterior en la cima del Pic de la Serrera, de hecho fue ella quien nos hizo las fotos cimeras.
Después de unos minutos de caminata llegamos a la bifurcación, viendo el escenario por el que discurriría la primera parte de la circular...
...las verticales laderas, mixtas de hierba y roca, de les Costes de l'Alt, con el cono cimero de nuestro objetivo culminando la bonita estampa.
Ya metidos de lleno en el senderete de les Costes de l'Alt, topamos con la única dificultad remarcable de todo el recorrido...
...esta barrera rocosa que se supera mediante una sencilla trepada, bien guiada por precisos puntos amarillos.
Ojo, que aunque el paso sea sencillo, hay cierta exposición.
Al paso rocoso le siguió un largo tramo en horizontal a media ladera. En esta imagen se puede apreciar la traza horizontal del sendero, colgada en en les Costes de l'Alt.
El Coll de Torer, ya a la vista.
Coll de Torer, 2152 metros. El sol había salido con fuerza, tanta que su luminiscencia casi borraba los horizontes del este.
El Coll de la Botella visto desde el Coll de Torer. Apenas habíamos ganado 80 metros de desnivel, así que se podía decir que la verdadera subida empezaba aquí...
...y lo iba a hacer con esta potente pala de hierba.
Repito, no me gustan las palas herbosas, pero tuve que hacer de tripas corazón y tirar parriba, tomándomelo con filosofía.
Al menos tuvimos un aliciente visual que no fue moco de pavo...
...nada más ni nada menos que el Comapedrosa, techo andorrano, que emergía tras el Pic dels Aspres.
Incluso abusando del zoom pude distinguir la mesa de orientación que hay en su cima.
Por suerte, cuando ya pensaba que toda la subida sería por la pala, volvieron a aparecer los hitos y los puntos amarillos, que marcaban la subida por la arista.
Creo que mi compi también lo agradeció 😉.
La subida por la arista, además de ser más llevadera...
...tuvo estos picachos rocosos, que la dotaron de atractivo. En las palas herbosas vimos algunos cañones, que tienen la finalidad de provocar aludes intencionados y evitar que se acumule mucha nieve y que esta pueda provocar aludes como el que arrasó Arinsal en 1996 y que milagrosamente se saldó sin víctimas mortales. El otro día vi el documental (es en catalán) y os lo recomiendo.
Aprovechamos alguna de esas zonas rocosas para asomarnos al sur...
...y ver en primer término les Costes de l'Alt y el sector de cimas cercano al Port de Cabús.
También vimos, en esta vertiente, crestas rocosas...
...propicias para que viésemos triscar, y mear 😅, por ellas, varios grupos de isards...
...siendo estos juniors incluso más osados.
Tramo final del ascenso, en el que pudimos ver la práctica totalidad de la arista remontada.
Roquedo previo a la cima, desde el que pudimos distinguir la carretera que sube, y que muere, en el Port de Cabús.
Al sur de la cima se extiende otra bella arista, en la que también existe una vía de subida.
Alt de la Capa, 2572 metros.
Repasemos las vistas. La primera mirada, inevitablemente, fue para la zona del Comapedrosa...
...ejerciendo de forma poderosa su reinado.
También vimos otro gigante, este ya en tierras catalanas, el Monteixo.
En primer término el Pic del Port Vell, y detrás el Pic de Sanfons y la Agulla de Baiau.
Mirada hacia la zona del fronterizo Port de Cabús, con la Torre de Cabús, el Pic de Salòria y la Serra de Bassiets.
Volvemos a horizontes andorranos. Pic del Pla de l'Estany, picos de l'Angonella y Cataperdís, y asomando al fondo...
...el Pic de Font Blanca.
Pic de la Serrera y Pic de l'Estanyó.
Y finalizamos el repaso visual con los Pics de Casamanya.
Debido a la abundancia de unos molestos insectos voladores no alargamos en exceso la estancia en la cima. Bajando hacia el Port Negre...
...viendo el dominio esquiable de Vallnord-Arinsal.
Port Negre, 2454 metros, desde allí vimos y escuchamos esto:
Me gusta Andorra, pero no comprendo algunas de sus normas. Ustedes no pueden pernoctar con la furgoneta en ciertos sitios, tienen que llevar a sus perros atados...
...pero sin embargo nosotros si que podemos autorizar carreras de motos de trial a plena cresta... Y no, no pienso hacer autocrítica, al menos en este asunto. Si que la haré dentro de diez días, cuando os cuente otra incoherencia que vi, esta vez en Aigüestortes.
Al empezar a bajar le decíamos adéu del Comapedrosa, que nos recordaba que aún tenemos pendiente ascenderlo.
Nos despedíamos también del Alt de la Capa.
Gran parte de la bajada transcurrió por laderas herbosas, y con buenas vistas hacia la zona del Port de Cabús.
Bajada cómoda y prolongada.
En este tramo encontramos diversos pilones interactivos, como este, con información relacionada con el pastoreo y otro que nos contó la Llegenda de Setúria (darle al traductor).
Última foto de la ruta, hecha con el móvil, pues la cámara me empezó a fallar. Lo logré solucionar mientras disfrutaba de una deliciosa comida en Ordino. Lo dicho, en diez días más pirineo.
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