25 de agosto de 2019

Ibón de Piedrafita y Arco Geotectónico de Piedrafita

Jueves 4 de julio de 2019

Para la cuarta y última ruta de nuestra estancia en el Valle de Tena había pensado en la ascensión al Pico Baziás desde Baños de Panticosa, pero el calorazo de toda la semana había hecho mella en mis compis y me pidieron que buscase una opción con menos desnivel. En condiciones normales hubiese intentado por activa y por pasiva convencerlos de hacer la ascensión, pero mi actual estado de forma dista años luz al de otros veranos y también me notaba cansado, así que acepté su petición. De inmediato me puse a rastrear rutas alternativas y entre ellas se me ocurrió buscar alguna ruta circular por las faldas de la Partacua y el Ibón de Piedrafita. Al teclear en Google "Circular al Ibón de Piedrafita" enseguida me salió la ruta en la que además de visitar el lago también se sube a ver el Arco Geotectónico...corcho!!!, no me acordaba yo de este arco!!!, otra de las maravillas de esta valle que aún no conocía. Adjudicada quedaba, y fue todo un acierto, pues como veréis a continuación nos salió una circular muy guapa y completa, muy rica y variada a nivel paisajístico y que nos dejó la mar de satisfechos.






Esta excursión comienza junto al parque faunístico de Lacuniacha de Piedrafita de Jaca. Desde allí tomamos el camino de subida más habitual al Ibón de Piedrafita. Son 250 deliciosos metros de desnivel en los que iremos alternado tramos de pista forestal con senderos, combinando breves pasos por el bosque con otros muchos por verdes prados y también otras secciones en las que caminaremos junto al rumor del agua del torrente que proviene del ibón. Todo ello aderezado con unas bonitas vistas de las cimas del sector de Panticosa y sobre todo de la imponente pared norte de Peña Telera.


Compases iniciales de la excursión, ciñéndonos a la ruta de acceso al Ibón de Piedrafita. La Partacua, con Peña Telera a la cabeza impone su presencia desde el principio.

Tramo del sendero junto al Barranco del Ibón, al fondo destacan las montañas más destacadas, en altura, del valle.

Las montañas del sector Baños de Panticosa, en clara competencia con la Partacua.

Pero hoy no hay color, gana la segunda por goleada, y es que Peña Telera es mucha Peña Telera.

De nuevo junto al barranco, en una preciosa sección del sendero.

Rematando este tramo, con la enorme Forca de Cabichirizas de fondo.

Alcanzamos un pequeño llano, en el que se nos muestra esta impresionante estampa de la Partacua, con la Corona del Mallo, Peña Parda y Peña Telera.

Mis compis, afrontando la suave pendiente herbosa que da acceso al ibón. Al fondo el macizo de las Argualas,


El Ibón de Piedrafita se encuentra ubicado en lugar privilegiado, como he comentado antes, a los pies de la espectacular Peña Telera. aunque eso también juegue en su contra, ya que debido al carácter kárstico de la Partacua los aportes que recibe de esta son escasos, y eso lo acusa más en años de pocas nieves como este, en el que lo encontramos con un nivel muy bajo de agua para ser principios de julio. Aún así se trata de un lugar precioso. No en vano se trata de uno de los enclaves más visitados del valle, sobre todo a nivel familiar, pues se trata de un lugar muy accesible.


Ibón de Piedrafita, situado a una modesta altitud de 1600 metros, un lugar que invita al relax y a la contemplación.
Aquí lo tenemos de forma panorámica, con la majestuosidad de Peña Telera.

Además de disfrutar del lugar en casi absoluta soledad, esta ave rapaz nos deleitó con sus maniobras aéreas.

Se posó en una roca lejana. Exprimiendo el zoom, y luego recortando la foto, pudimos ver, corregidme si me equivoco, que se trataba de un milano real (milvus milvus).

De nuevo en marcha veremos el ibón desde diferentes perspectivas, ya que lo semi-rodearemos.





Espolones, farallones y canales de la Partacua. Bajo la franja de roca de color blanco discurre la famosa travesía horizontal a Peña Telera. Por ahí anduvimos hace unos años, en una de las ascensiones más espectaculares que he realizado en el Valle de Tena.


Magia Serrana y Per Dalt i Per Baix también somos una familia y disfrutamos allí como tal, pero llegar solo hasta el ibón nos había sabido a poco, así que tras un pequeño descanso continuamos con la ruta, en busca del arco. Ponemos rumbo este atravesando unas lomas herbosas salpicadas de rocas calizas, en las que hace muchos, pero que muchos años hubo una gran actividad megalítica de dolmenes, cromlechs y túmulos funerarios, de los que hoy en día tan apenas quedan restos perceptibles.
Superamos un tramo de canchales, otro más boscoso y tras una buena subida alcanzamos un rellano herboso en el que se encuentra el desvío al arco.


El arco rocoso nos espera. Continuamos para bingo, atravesando buenas extensiones verdes, moteadas de bolos calizos.

De vez en cuando no nos olvidamos de echar una mirada a cimas más lejanas. Piramidal, granítico y colosal Palas. Más cercano, herboso y amable se muestra el Pimendalluelo.

Una gozada caminar por este terreno herboso. En frente tenemos el macizo de Tendeñera, otra zona del valle que tenemos pendiente por visitar.

De nuevo el sector de Baños de Panticosa, por ahí debe de andar el Pico Baziás al que teníamos previsto ascender en un principio. En un altivo segundo plano emerge el macizo del Vignemale.

El terreno se vuelve más rocoso, nos dirigimos hacia ese pinar. Aparecen torres más orientales de la Partacua.

Justo cuando llegaremos a ese pinar será cuando tendremos el primer contacto visual con el arco. En esta foto no se aprecian aún sus dimensiones reales.

El modo "slow mountain" exige numerosas paradas a contemplar el paisaje y las vistas. Valle de Tena en todo su esplendor.

De nuevo por terreno despejado y herboso, camino del desvío al arco.

Buena subida para llegar a ese desvío, con vistas proporcionalmente mejores. Embalse de Búbal y pueblos cercanos, y el valle que se adentra hacia los Baños de Panticosa.

Eva y Toni, con las aguas del embalse detrás.

Difícil elegir a donde mirar en esta llanura herbosa, o bien hacia las montañas de Panticosa y Vignemale...

...o hacia este imponente circo de la Partacua.

Antes de ponernos con la subida al arco echamos un vistazo hacia donde continuará después la ruta. Impresionantes fajas y espolones de este sector más oriental de la Partacua.


La distancia y el tiempo indicados en la señal dejan a las claras que nos aguarda un subida muy exigente. Vaya si lo es, me atrevería a decir, no, afirmaría con total rotundidad que la subida más dura de las cuatro rutas realizadas esa semana. Pero ya os digo que el esfuerzo vale la pena y mucho. El arco es sencillamente espectacular (nada que ver las fotos con la realidad), y la sensación de llegar ante él es similar a la de alcanzar una cima. Además se puede acceder, con precaución, hasta lo más alto del arco y desde allí gozar de unas fantásticas vistas de todo el valle.


Nos ponemos con la subida al arco. Que no os engañe este primer tramo. La subida es dura, descompuesta y no ofrece ninguna tregua.

Además tendremos que atravesar un par de las siempre incómodas pedreras.

Eso si, las vistas hacia la entrada del valle son excelentes.

Y por fin llegamos al arco. Sencillamente espectacular. Lo vamos a ver ahora desde diferentes perspectivas. Todas ellas espectaculares.











Y lo mejor de todo es que mediante esta repisa diagonal se puede acceder a lo más alto del arco.
Desde arriba, y calibrando con Toni y Maru, se puede apreciar mejor la altura del arco.

Ahí tenemos a Eva, disfrutando a tope de este magnífico lugar y de sus maravillosas vistas hacia el valle.

Al final Maru también se atrevió a subir. Qué pose más firme Toni.

Un poco de juego, buscando engañosas pero resultonas perspectivas con la cámara. Qué gozada ver el Embalse de Búbal a su máxima capacidad.

Grandes fotos del amigo Toni. Esta y la siguiente.



Las chicas y el arco.

Descubrimos que este no es el único arco rocoso que esconde la Partacua, bastante más arriba, y en plena cresta pudimos distinguir este, que os acerco, gratis, con el zoom.

El sector oriental de la Partacua, desde nuestra particular y peculiar atalaya.
Una última del arco, que en esta toma parece solo una columna separada del resto de la pared. Apreciamos las diferentes capas de estratos de la Peña Blanca en la Sierra Tendeñera.



Tras habernos maravillado largo y tendido con esta escultura natural retomamos la marcha. Desandamos el camino que nos había subido hasta el arco y volvemos al rellano herboso, desde el cual, y ya en descenso, continuamos el marcado rumbo este que llevábamos antes de desviarnos hacia el arco. En este tramo vuelve a cobrar protagonismo la cara norte de la Partacua, pero esta vez sus cimas y torres más orientales.


Tras la visita al arco proseguimos con la ruta. Tras la rudeza de la senda de acceso al arco agradecimos el volver a caminar sobre la mullida hierba.

La ruta continúa en suave descenso y con buenas vistas a la entrada del valle.

Al ir sin track y el tener que seguir unas sendas que no aparecían en los mapas que llevábamos, nos hicimos un pequeño lío en esta zona de la Mallata Sarronal y la Plana Terrosa.

Este pino seco es una buena referencia para encontrar el sendero que baja al hayedo de Búbal, por el que se retorna al punto de inicio.

Ponemos a Toni junto al pino para calibrar su tamaño, sobre todo el del tronco.

Marcadísimo sendero hacia la Selba, lo pone así en el mapa de Prames, no es un error ortográfico por mi parte, Búbal. Imponentes torreones de la Partacua.


Tras hacernos un pequeño lío por las Mallatas y Planas de la zona y recuperar el rumbo correcto nos acabamos metiendo en la frondosidad del hayedo de la Selba Búbal, bajo el que ya andaríamos hasta el final de la ruta, cosa que agradecimos, pues el calor ya estaba empezando a ser agobiante. En el hayedo, otra señal nos invitó a desviarnos unos metros y añadirle un extra más a la ruta, en este caso una monumental haya centenaria, un gran colofón a esta ruta casi improvisada sobre la marcha y que nos pareció excelente. Lo celebramos, como toca, con unas buenas cervezas en Piedrafita de Jaca, y es que como diría Hannibal Smith, me encanta que los planes, en este caso los cambios de planes, salgan bien.

Un saludo a tod@s.


Con un sol de justicia anhelábamos una sombra y mirad la que nos ofreció el hayedo. Apenas penetraba la luz solar.

En pleno hayedo nos desviamos a visitar a un anciano habitante del bosque. Haya centenaria. Volvemos a colocar a Toni para calibrar.

Esta sorpresa arbórea le ponía un estupendo broche, no dorado, sino verdoso, a esta gran ruta.
Tras comer en Piedrafita y un breve paso por el apartamento nos fuimos a darnos un refrescante baño al Embalse de Lanuza. Aquí me tenéis jugando al sota, caballo y rey. Ya al atardecer, y como solemos hacer siempre en nuestra última noche en el Valle de Tena, nos bajamos a Biescas, a cenar el delicioso risotto del Gouda.

  • La longitud de la ruta es de unos 12 kilómetros, en los que se salvan 550 metros de desnivel positivo.
  • Ruta sin ningún dificultad técnica y que transcurre por buenos senderos y caminos de montaña.
  • Prestar atención de no perder el itinerario correcto en la zona de la Mallata Sarronal y la Plana Terrosa.
  • Un buen track para seguir esta ruta es este de Chandrios.
  • Al parking de Lacuniacha se llega sin problemas por pista asfaltada desde Piedrafita de Jaca.


Bonus track: Tirolina Valle Tena - Hoz de Jaca

Viernes 5 de julio de 2019

Viernes, muy a nuestro pesar tocaba volver a casa. Pero antes de eso teníamos planeado hacer alguna actividad matinal. En un principio había pensado en visitar el Salto de Sallent, pero al finalizar la ruta del Ibón y Arco de Piedrafita vimos que nos habían colocado en el limpia del coche un flyer publicitario que nos vendía muy bien la tirolina de Hoz de Jaca. Casi un kilómetro de tirolina doble, en ese estilo la más larga de Europa, sobrevolando el Embalse de Búbal y alcanzando una velocidad de 90 km/h...oye, pues no era mala idea finalizar este nuevo periplo en el valle quemando un poco de adrenalina. Decidido pues. A la mañana siguiente nos subimos hasta Hoz de Jaca, el pueblo más alto del valle. Finalmente solo nos animamos a lanzarnos Eva y yo. Pagas, te equipan y te dan instrucciones a la entrada del pueblo, vas a pie hasta un mirador de las afueras, desde donde te lanzan, aterrizas 120 metros más abajo, en una plataforma cercana a la carretera, das un pequeño paseo por el bosque hasta llegar a la misma, donde un vehículo te sube de nuevo a Hoz de Jaca. En los más o menos 45 segundos que dura el vuelo se disfrutan de unas excelentes vistas del embalse y de las montañas de alrededor, un 10 para el entorno de la tirolina, también un 10 para el equipamiento y la organización y equipo...pero lo de "tirolina extrema" que reza algún cartel nos pareció un tanto pretencioso, ya que tanto a Eva como a mi nos pareció un tanto "light" (quizás influya el ir sentado y no de pie), aún así disfrutamos mucho de esta experiencia con la que cerrábamos estos cinco días de estancia en el Valle de Tena.
Antes de poner rumbo definitivo a casa, hicimos una parada en la Sierra de Guara, en el pueblo de Nueno, para comer en el restaurante la Olivera. Si como Eva y yo, sois montañeros y además vegetarianos, este vuestro sitio, si no sois vegetarianos, y queréis quitaros los prejuicios de que en estos sitios se come poco, este también es vuestro sitio. Sin más os dejo con algunas fotos y un vídeo de la tirolina, cortesía del equipo Magia Serrana.

Un saludo a tod@s.












20 comentarios:

  1. Hola Dani.

    Que suerte poder disfrutar de esa zona en soledad, porque para estas fechas está a tope de gente, vamos ahora han puesto hasta un trenecillo que "debe subir" hasta cerca del ibón.

    A mi me gusta dejar el coche en el pueblo, de está forma puedes alargar un pelín más la ruta y pasear por el bosque del Betato, que seguro que al amigo Toni, le hubiese gustado disfrutar de ese espectacular hayedo.

    Esta misma ruta, la hice hace un par de inviernos con las raquetas, el tramo del barranco, es una delicia y la subida final al arco, de las que hacen sudar. La circular, en algún momento os debisteis de liar, porque está señalizada en su integridad.

    Yo la tirolinea, la verdad que la veo para "domingueros", mi mujer alguna vez me ha dicho de hacerla, pero va a ser que no. El restaurante de Nueno, lleva buena fama, solo os falto hacer alguna actividad por la zona, como la circular al embalse de Argüis, que ahora está completamente vacío o la subida al pico del Águila.

    Un saludo

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    1. Hola Eduardo.

      El Bosque del Betato, lo dejaremos para otra ocasión, que a Toni y a Maru les encantó el Valle de Tena y seguro que volvemos juntos más veces. Por otro lado si que tuvimos suerte de hacer la ruta casi en soledad, nos cruzamos con un par de grupos en el Ibón y con otro par en el Arco, del Arco al final no nos encontramos con nadie. La verdad es que esa fue la tónica de las cuatro rutas, poca gente, quizás en la que con más gente nos cruzamos fue en la de Ayous, y tampoco fue ninguna exageración.
      Después de la comilona en el restaurante, y con los treinta y pico grados que caían, nos íbamos a poner a subir Picos del Águila, anda ya...
      Lo tuyo con la tirolina... es mi opinión, pero lo veo un poco cerrarse en banda, seguro que a tu mujer y a tu hijo les mola, pueden tirarse ellos y tu hacerles fotos.

      Un saludo.

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  2. Hola Dani,

    Espectacular ruta, ya te lo adelanto, te la pienso "robar" para cuando vaya a visitar el Valle de Tena con Txell... jejeje

    Me ha impresionado mucho el espectacular arco, de lejos se ve impresionante, pero es que con vosotros como calibradores de su tamaño es aun más impresionante.

    Si es que toda la ruta estaba genial además en inmejorable compañía, vosotros si que sabéis pasároslo bien!!!

    Buen final de ruta con la "tirolina extrema", que si bien para aguerridos montañeros como vosotros, acostumbrados a la adrenalina pura no os pareciera extrema, de buen seguro que es la mar de divertido tirarse por ella y os gustó un montón, ya te puedo asegurar que yo me tiraría por ella, aunque solo sea por la libertad que se siente al ir colgado en el vacío y con el aire dándote en la cara, así que apuntada queda... jejeje

    Un abrazo.

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    1. Hola David.

      Sin duda, cuando vayáis al Valle de Tena esta ruta que combina Ibón y Arco se antoja de las imprescindibles, y como bien dice Eduardo también se le puede añadir el hayedo del Betato, que es una pasada.

      La tirolina, no es que sea un experto en ellas, ni mucho menos. De hecho solo me he lanzado en dos, tres veces en la de Eslida y una en la de la Sera d'en Galceran, y ya te digo que en aquellas dos, siendo más cortas, se alcanza mucha más velocidad que en esta del Valle de Tena, eso si, esta, y sin desmerecer a las otras dos, gana por goleada en cuanto a entorno, pero nos la esperábamos más emocionante. Aún así fue un bonito, e inesperado broche a estos cinco bonitos días en buena compañía en el Valle de Tena.

      Un abrazo.

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  3. Hola Dani.

    Si es cierto que fue bastante light en cuanto a dureza pero ojo que calidad de ruta. Con el caloruzo que hizo ya ese día, habríamos penado bastante en una de alta montaña de +1000. Además, nos diste a conocer la Partacua y la Peña Telera y yo me quede enganchado a ella, enamorado mejor dicho. Que murallón, tanto su parte de del Peña Telera como su sector más oriental que también quitaba el hipo de lo espectacular que era.

    El ibón de una belleza suprema, aunque si es verdad que se le ve enfermo, dudo que en 10 o 15 años siga. Saber que está solo a 1600 metros, en una zona por un lado tan kárstica y además más masificada por el hombre y su actividad, no le augura, a mi parecer, mucho futuro, pero bueno ahí está hoy en día para disfrutar del él (seguro que en invierno con nieve tiene unas estampas preciosas)

    El arco fue un descubrimiento de la hostia. Está claro que no nos lo esperábamos tan espectacular, con lo que nos gustan las formas kársticas. Ademas, ya te lo comenté pero la ubicación era lo mejor, ya que al estar allí arriba con ese cuestarrón de por medio, hace que no esté masificado, que si llega a estar más abajo, sería hasta uno de los símbolos del Valle de Tena, habiendo una romería de gente allí siempre.

    Madre mía, entre el pañuelo, las gafas y lo embutido que voy más que un senderista parezco un motero tipo Hijos de la Anarquía o tipo Hell´Angels.

    De la Tirolina pues que al ver que era tan sencilla al ir sentados, pese a ese adjetivo extremo, me quedé con las ganas de haberme tirado pero bueno en otra ocasión la probare. (A ver si prospera en Cuenca la tirolina que quieren hacer desde el Castillo hasta el Parador sobrevolando la Hoz del Huécar)

    Oiga!! Un abrazo.

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    1. Hola Toni,

      Como os lo pasasteis todos esos días, no veas la envidia sana que me habéis dado... jejeje
      ¿Una tirolina del Castillo hasta el Parador?
      Si al final la hacen avisa, que será una pasada!!!

      Salud, tirolinas y buena compañía!!!

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    2. Si David. Es un proyecto que gano un premio a mejor iniciativa empresarial. Ahora falta lo más importante, el visto bueno del Ayuntamiento. Dicen que sería la tirolina urbana más larga o con más desnivel. Más o menos, saldría de encima del Castillo, donde están las antenas y bajarían no se si hasta el Parador, o más abajo, a la carretera debajo del Puente San Pablo. Tiene que ser la leche, ir montado y ver la hoz y toda esa parte de cuenca con las Casas Colgadas desde arriba.

      Ya te voy informando.

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    3. Hola Toni.

      Es normal que este tan bajo el ibón, este invierno ha nevado muy poco y llovido menos, el fin de semana pasado el embalse de Argüis, estaba prácticamente seco y aún las zonas de los pirineos franceses, que son mucho más verdes, también escaseaba el agua. Una pena!

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    4. Hola Toni.

      Un acierto total el haber cambiado de planes y haber elegido esta ruta, otra excursión sin altibajos, en la que además de haber podido pasear por esos verdes prados de la base de la bestial Partacua, haber visitado ese famoso ibón, que por muy enfermo que esté siempre es un placer para los sentidos visitarlo, y haber podido subir hasta ese descomunal y precioso arco, una muestra más de que no hay mejor artista que la madre naturaleza, nos brindó la posibilidad de hacer un recorrido circular, ya que las tres anteriores, la de Ayous por la tormenta, fueron lineales, y la subida la Baziás también lo hubiese sido. Tampoco me olvido de ese hayedo del final, en el que vive esa centenaria haya tan enorme, enorme como lo tanques que nos tomamos con el bocata en la terraza "chill out" del albergue de Piedrafita, que ahora al mencionarlo me han venido a la cabeza los dos personajes tan singulares que estaban comiendo allí.

      Y después de las rutas, qué buenos colofones fuimos poniendo, el baño con cervezas en Lanuza, la cena en Biescas, la Tirolina por que se terció eso, si se hubiese terciado el trenecito, pues oye, el trenecito, la visita al dólmen de Santa Elena y su calendario celta...soy un tejooo, chincha rabiña jajaja...y la comilona en Nueno. Como siempre un placer haber compartido estos cinco días con vosotros y con ganas de que nos volvamos a juntar.

      Un abrazo y...booorn to beee wiiiild!!!!

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    5. Y ahora me uno al hilo de la tirolina de Cuenca. Si es como dice Toni debe ser una pasada, lanzarte desde el Castillo y aterrizar en el Parador, viendo a vista de pájaro la Hoz del Huécar, las Casas Colgadas, el Puente de San Pablo y muchos más sitios emblemáticos de la bella Cuenca. Ya tenemos una nueva excusa para ir a visitaros, Toni jejeje. Y ya que estamos con las tirolinas, recientemente vi la noticia que en Fuentespalda, Teruel, han inaugurado una recientemente, dicen que es la más larga de Europa, y además en esta te lanzan tumbado boca abajo...habrá que ir a catarla.

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    6. Coño! el par de primates que llevaban una chispa tremenda, sobre todo uno de ellos, que no sabemos bien en que extraño idioma gutural nos hablaba. Recuerdo esas jarras y esa terraza chill out como un sitio cojonudo.
      La verdad Dani que el Valle de Tena nos ha conquistado, y como ya te dije me gustó mucho no ver la masificación de otros lugares de los Pirineos.
      Un placer como siempre.

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  4. Hola Eduardo. Pues que lástima que esté tan bajo todo. Ayer curiosamente vi un artículo sobre las Cabañuelas, que no se si sabréis se hacen los primeros días de Agosto. Y dicen que va a llover mucho en casi toda la península. Jajaja, esperemos que acierten aunque de estos métodos nunca se sabe...

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  5. Mira que he pasado veces por el embalse de Búbal... y nunca he subido a ese imponente arco. ¡Que pasada! Tiene una formación impresionante. Y unas vistas envidiables. Buena propuesta, chavales.
    El Vignemale de fondo es una pasada... que bonito es Pirineos, Dani. Gracias por traerlos a mi mesa.
    Oye, muy original lo del Bonus Track... jaja... ¡Que bueno!
    Un saludo gaditano, y ya sabes: Te sigo.
    Salud.

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    1. Gracias por comentar una vez más Fran. Y gracias también por compartir ese nuevo álbum de fotos conmigo.
      El Vignemale es una pasada y un sueño pendiente, espero cumplirlo algún día.
      En los CD's normalmente cuando había un bonus track te lo destripaban en la contraportada, este mío ha aparecido por sorpresa, ¿verdad?, como esas "hidden track" que escondían algunos grupos en los cassettes.

      Un abrazo.

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  6. Hola Dani,otra vez...jejeje.

    La verdad es que después de ver tu anterior entrada y ésta,al margen de no "cumplir alguna expectativa",creo que vuelve a ser una ruta de caminar y disfrutar con un entorno impresionante.
    Ese arco es una pasada y como comentas,hay que vivirlo en directo.No te voy a decir al que me recuerda,porque me diras ¡¡ cansino !!...jajaja.
    Hay veces que el plan B también ofrece maravillas,como es el caso y ademas muy buenas...

    Un abrazo.

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    1. Hola Juane. Ya sé a que arco te refieres jeje. Este año he tenido la fortuna de visitar ambos, este y el de Gúdar, y ya te digo que no hay punto de comparación, este de Piedrafita es diez veces más grande, eso sí, sin menospreciar nunca el de Gúdar, que también es una pasada. Esta claro que esta ruta tenía los dos puntos estelares del ibón y el arco, pero los paisajes y las vistas estuvieron a la altura de ambos, resultando esta una ruta de diez, que se remató con ese extra sobre el guión que fue esa haya gigante. Un abrazo.

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  7. Hola Dani,
    Esta es una de las rutas que hicimos a finales de agosto, mi mayor interés era el arco ya que lo habia visto en fotos y tenia muchas ganas de visitarlo. Fue un acierto total, el arco superó mis expectativas, es una belleza, y el resto del recorrido también me sorprendió gratamente. Nosotros hicimos la ruta en sentido contrario, habia previsión de lluvia a partir de las 14h. y quería asegurarme de subir al arco con terreno seco, y luego bajar tranquilamente al ibón y terminar el paseo por el bosque de Betato, donde los árboles nos protegerían del chaparrón. El arco no está visible desde el camino hasta que estás casi bajo él y cuando alcanzamos a distinguirlo parecía poco accesible y más pequeño e insignificante de lo que realmente es, en medio de esa gran muralla que es la Partacua. Tuve que insistir a mis amigos para que se animaran a subir! Y por supuesto, les encantó.
    También picamos con la publicidad de la tirolina, yo no llegué a tirarme porque uno de mis hijos no alcanzaba el peso mínimo requerido y me quedé con él. Acompañamos al resto al inicio de la tirolina y me alegré de haberme ahorrado el dinero. Calificarla de extrema es una exageración y ninguno tuvo la sensación de alcanzar los 90km/h, ni mucho menos. Les gustó pero en mi opinión el precio es excesivo. Nos comentaron que tienen previsto instalar una nueva tirolina de 3Km. desde un punto más alto. Le prometí a mi hijo, que quedó muy frustrado, que la estrenariamos los dos. Así que tendremos que volver por el valle de Tena, donde además nos han quedado algunas rutas pendientes.
    Un saludo,

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    1. Hola Nuria.

      Gran idea la de combinar el arco y el ibón con el Betato. Nosotros lo visitamos individualmente en 2014 y es un lugar en el que se puede respirar la magia, incluso creímos ver a alguna de las brujas que dicen que lo habitaban jeje. Un hayedo pequeño, pero muy encantador. En el arco tuvimos la misma sensación, las fotos no transmiten ni por asomo su grandeza. Y que curioso, cuando llegamos al desvío al arco Eva también dudó sobre sobre subir o no subir. Se hubiese arrepentido, pues fue la que más disfrutó allí arriba. Un acierto haber hecho esta ruta, que nos pareció muy completa y muy rica a nivel paisajístico.
      Una pena que el peque no pudiese subirse a la tirolina, pues aunque esta no llegue a los niveles de quema de adrenalina que promete siempre es una cosa que a lo niños les hace mucha ilusión. Pero seguro que en una futura visita al valle ya habrá alcanzado el peso requerido y podrá, podréis, resarciros, y lanzándoos por esa futura tirolina de 3 kilómetros, a la que estaremos atentos.

      Un saludo.

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  8. ¡Hola, Dani! Pues una ruta de lo más aprovechable y preciosa. El esfuerzo final de subida al arco vale la pena. La espectaculares fotos así lo demuestran. Como ruta para finalizar el periplo en el valle de Tena no está nada mal. Preciosa el haya centenaria. Desde luego, vale la pena desviarse para verla. Y el remate de la tirolina, aunque ligth, veo por las fotos que tampoco lo pasasteis tan mal. Yo creo que me habría quedado mirando.
    Un abrazo.

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    1. Hola Emilio.

      Efectivamente, un recorrido con todos los ingredientes necesarios para considerarse un rutón. Ya el entorno, a pies de la impresionante Partacua, ya le hace ganar muchos puntos, pero luego se le van añadiendo cositas como el ibón, el arco o el haya, sin olvidarnos de los bonitos tramos de sendero y las buenas vistas hacia el valle. Una ruta de las que disfrutas de principio a fin. No lo voy a negar, la tirolina no cumplió nuestras expectativas, pero aún así fue una bonita experiencia y nos lo pasamos pipa.

      Un abrazo.

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