11 de agosto de 2019

Lacs d'Ayous

Miércoles 3 de julio de 2019

Hoy tocaba cruzar la frontera del Portalet y bajar al vecino Vallée d'Ossau. Íbamos a realizar en él una de sus excursiones más afamadas, la circular a los Lacs d'Ayous, ruta que llevaba en el tintero desde hace mucho tiempo. Seguirá en él, pues no la pudimos completar, ¿las razones?, tentaciones gastronómicas en el Refuge d'Ayous, y la principal, la típica tormenta estival de los Pirineos y nuestra prudencial manera de actuar ante ellas.






Hoy andábamos por Francia, tocaba desempolvar nuestras pocas nociones de un idioma que en boca de artistas, con mayúsculas, como Zaz, es pura belleza. Sin embargo nosotros no pasamos del Bon Jour, Bon "sua" "or bua" y "fideuà", que diría el amigo Javi Nieto.

La ruta comienza en el Lac de Bious-Artigues. Se lo montan bien nuestros vecinos; pues además de andar se pueden hacer otras actividades por allí, como navegar con barca por el lago, dar un paseo a caballo por la zona o simplemente sentarte a comerte un crepe, todo ello a los pies del patriarca Midi d'Ossau y su imponente pared norte. Suculentas ofertas como para plantearte un cambio de planes. Pero nosotros no sucumbimos a la tentación, de momento, y nos ceñimos al plan establecido. Empezamos siguiendo una ancha pista de tierra que bordea, por el interior del bosque, la vertiente oriental del lago. Superado el lago el camino se sitúa paralelo al Gave de Bious, que nos regala alguna estampa fluvial realmente bella.


El jefe, bien presente desde el inicio, incluso desde el parking. Ya os aviso que saldrá bastante en este reportaje, como en unas trece fotos.

El Lac de Bious-Artigues está represado, por lo tanto es semi-artificial. Aunque eso no le quita ni un ápice de belleza.

Ademas, el entorno también acompaña. Destaca en el centro el Pic les Tours.

Por el ancho camino que inicialmente bordea el lago, y antes de introducirnos en la frondosidad del bosque. Jean-Pierre, como se le conoce también en Francia al Midi d'Ossau, supervisa nuestros primeros pasos.

Que levante la mano al que no le importaría alquilar este refugiete a orillas del lago para desconectar de todo una temporadita. ¿Imagináis?, despertar con las vistas del lago...

...y luego, antes de desayunar...
...¿dar un paseo matutino y disfrutar de estas estampas del Gave de Boius?...

...¿o recargar energías abrazando estas hayas?.


Tras una costarrón hormigonado acabamos llegando al Pont de Bious, punto en el que se nos presenta la circular. Dejamos para la vuelta el ramal que continúa por el lecho del valle para seguir en ascenso por el interior de un excelso hayedo, hoy protector por partida doble, primero de un implacable sol que el Midi d'Ossau había acabado de liberar y unas horas más tarde de la lluvia.


Pont de Bious, se nos abre el escenario circular. Al fondo aparecen Pic Paradis y Pic Castérau.

De haber completado la circular hubiésemos regresado por el ramal que discurre por el ancho y verde valle, junto al río.

Optamos por tomar el ramal del bosque, que gozada poder ir a la sombra y encontrando bonitos ejemplares de fagus sylvatica.

Aquí estoy, mimetizándome con este bosque que rebosaba verde y frescor.

Eva, a punto de pasar junto a otro gigante de este bosque francés.

Ya intuimos la salida del bosque, pronto estaremos expuestos de nuevo a este bochornoso sol de principios de julio.


Acabamos llegando a un rellano herboso, que nos ofrece una pequeña tregua en la subida, que continúa de inmediato atravesando un pequeño bosquecillo. Una vez salimos de este el sendero se monta en los contrafuertes meridionales del Pic les Arougos. Andamos ya a cielo abierto, y se nos abren unas fantásticas vistas del valle del Gave de Bious, de la mole del Midi d'Ossau y algunos de sus satélites del Cirque d'Anèou.


Salimos a este rellano herboso, donde divisamos multitud de picos franceses, la mayoría de nombre desconocido para nosotros.

No nos es desconocido, aunque lo veamos desde la vertiente contraria a la que estamos habituados, el Midi d'Ossau, con el que posan orgullosos Maru y Toni.

Y es que si el día anterior, en la ruta del Anayet nos estuvimos deleitando con la cara sur del Midi, hoy en esta excursión la protagonista es la norte, y creerme, ahora que las conozco visualmente las dos, no sabría con cual quedarme, pues ambas son muy potentes.

El sendero pierde inclinacion cuando empieza a discurrir por las laderas herbosas del Pic les Arougos, tras el que aparecen unas nubes que nos gustan nada.

Desnivel muy suave, con el sendero ciñéndose prácticamente a la curva de nivel.

Pasamos junto a un gran hito. En este punto se tienen muy buenas vistas de las cimas fronterizas del Cirque d'Anèou. Destaca a la derecha la altiva figura del Pic des Moines.

Tampoco son malas las vistas que vamos dejando atrás.

Seguimos enfilados por el sendero, camino del primer lago, con el Pic Castérau como faro.

Aunque para faro el Midi d'Ossau, con el Peyreget, el Col de l'Iou y la Pène de Peyreget.


Llegamos así a la cubeta que alberga el primero de los lagos que íbamos a ver hoy, el Lac Roumassot, un lago un tanto egoísta, pues recibe los aportes de los dos lagos superiores y sin embargo él no desagua por ninguna parte. Fuera de coñas quizás evacue el agua por filtraciones o se trate de una laguna endorraica y lo haga por evaporación. 


Primero de los lagos, sin contar el del punto de inicio, que veremos hoy. Es el Lac Roumassot.

El agua, los prados, las montañas, el cielo y las nubes. Todo combinado para formar un bonito lienzo pirenaico.


A este lago le precede un tramo de subida precioso, en el que el sendero dibuja unas cortas lazadas junto a las cascadas que se desprenden del desagüe del diminuto Lac du Miey, al que llegamos tras superar esta bonita sección de la ruta. Superado este pequeño lago, y tras una corta subida, nos plantamos ante el bello Lac Gentau, en cuya vertiente occidental se encuentra el coqueto Refuge d'Ayous, desde cuyo balcón se disfruta de la que quizás sea la imagen más representativa de esta ruta, con el Lac Gentau y el Midi como protagonistas.


Ponemos rumbo ahora al siguiente lago, el de Miey, unos 70 metros por encima del de Roumassot. Salvaremos ese desnivel por un precioso tramo de sendero que discurre junto a las cascadas que caen del Lac du Miey.

Nuestra norma cuando de lagos se trata. Verlo a ras de agua, y si puede ser, desde un poco más arriba.

Una gozada estar escuchando el estruendo del agua durante nuestro serpenteo por el sendero.

El escenario motivó a Maru, que puso la directa en este tramo.

Qué bonito!!.

Otra toma del Lac de Roumassot, esta más aérea y con el Midi.

Preciosa cascada, que como veréis dentro de unas fotos, se escapa de un lago muy modesto.

La cascada desde arriba. Imposible no fotografiar una y otra vez la norte del Midi. Si nos fijamos bien a su izquierda aparece la silueta de le Lurien.
¿No lo habéis visto?. No hay problema, os la acerco con el zoom. Esta montaña de nombre élfico es una de las más bellas del Vallée d'Ossau, y me gustaría subirla algún día, igual que al Palas que también mete el hocico en la foto.

Si por algo también es famoso el Vallée d'Ossau es por su queso, los culpables de ello en la foto, las ovejas y los verdes pastos de altura.

Aquí tenemos el Lac du Miey, como os había dicho, muy modesto...

...pero que también merece su foto con el Midi.

Y tras una corta subida nos plantamos ante el Lac Gentau. El Pic Castérau vuelve a reclamar protagonismo.

Vemos que una de las orillas del lago, y además algo elevado, se encuentra el Refuge d'Ayous.

Vayamos allí, a conseguir esa foto tan famosa que se obtiene desde su terraza, y de paso nos tomaremos una cervecilla.

Aunque no será preciso llegar hasta el refu para obtener bonitas tomas del lago.

Y con un cielo cada vez más encapotado llegamos al Refuge d'Ayous, situado a 1970 metros de altura.

Una de las imágenes más bellas y típicas de esta zona del Pirineo, por fin pudimos verla con nuestros ojos e inmortalizarla con nuestras cámaras.



Y hasta el refugio llegó nuestra ruta de hoy. Os cuento. En un principio solo teníamos pensado entrar allí a tomarnos una cerveza, pero se nos ocurrió echarle un vistazo a la carta de comidas, y habían algunas cosas con muy buena pinta, en nuestro caso nos llamó la atención un crepe vegetariano, así que decidimos hacer allí un almuerzo comida. Y por si fuera poco también tenían allí una pequeña biblioteca de literatura y fotografía de montaña de la que me tuvieron que arrancar mis compañeros, por que si no me hubiese tirado allí toda la tarde ojeando libros. Total, que estuvimos allí una hora larga, y a la que nos decidimos salir para continuar se estaba preparando una buena tormenta. Hicimos un rápido consenso y la mayoría del grupo decidió que lo más prudente, y con más de la mitad de la ruta por realizar, sería volver sobre nuestros pasos. Yo, que desde aquella noche en Ordesa, tengo un tremendo respeto a las tormentas en el monte, secundé sin dudarlo. Esta claro que de haber entrado al refugio a tomar solo la cerveza, la tormenta nos hubiese pillado con la ruta ya muy avanzada y no hubiésemos tenido más narices que seguir si o si, pero las circunstancias se dieron así, y lo más sensato era volver al coche por el camino más corto, que además nos ofrecía la protección del hayedo. Bajo un cielo cada vez más amenazador, y con Thor y Zeus encargándose de la banda sonora, nos pusimos en marcha. A la altura del Lac du Miey se puso a llover, lo que nos obligó a ponernos los chubasqueros y apretar el culo para llegar al bosque cuanto antes. Por suerte nos metimos en el bosque cuando más arreciaba la lluvia, por lo que llegamos al coche casi secos. Se nos quedaba a medias esta preciosa ruta de los Lacs d'Ayous, pero aún así hacíamos buen balance. Con la tormenta escampando matamos el resto de la tarde bajando a visitar Laruns, donde nos tomamos unas exóticas, al menos para nosotros, cervezas en el bar de "Antxón".

Salut à tous!!.


Una vez decidimos que almorzaríamos en el refugio decidimos hacerlo dentro. Qué bueno estaba este crepe.

Entre pitos y flautas estuvimos una hora larga en el refu, y a la que salimos ya se estaba liando la tormenta.

Decisión unánime, volver por donde vinimos y deprisita. Esta es la última foto que eché, pues al ponerse a llover guardé la cámara en la mochila.

Como teníamos bastante tarde por delante nos bajamos hasta Laruns, a visitar el pueblo y tomar unas cervezas. Esta es la iglesia de la villa...

...pero parece que en este pueblo se le rinde más culto al Tour de France. Ese día había mucha memorabilia y decoración urbana relacionada con la "Grande Boucle".





  • Al final, en este recorrido de ida y vuelta cubrimos una distancia de 11,4 kilómetros, en los que salvamos un desnivel positivo de 600 metros.
  • La circular completa consta de 15/16 kilómetros en los que el desnivel sube a unos 750 metros positivos.
  • Buenos caminos y senderos toda la ruta. GR 11 hasta el Lac Gentau. Ruta sin complicaciones técnicas.
  • Para llegar al punto de inicio de la ruta tendremos que cruzar la antigua frontera del Portalet. Iremos bajando kilómetros por la carretera del Vallée d'Ossau. Tomando como referencia el Lac de Fabrèges, al poco de superar este pasaremos junto a la central eléctrica de Artouste, a partir de aquí estaremos atentos, pues unos centenares de metros más adelante, en una curva cerrada a derechas encontraremos el desvío, bien indicado, al Lac de Bious-Artigues, al que llega una buena pista asfaltada.



5 comentarios:

  1. Hola Dani,
    Bonita ruta. Lástima que no la acabárais como querías pero la Naturaleza tiene sus cosas y ante eso hay que claudicar, agachar la cabeza y decir “ya volveré otro día”.
    Yo hice la vuelta al Midi desde Portalet el 25/06/19 (en sentido contrario al que la habéis hecho vosotros), alejándome un poco de la vuelta típica para ver al Midi en su magnitud y es una ruta dura,algo larga, exigente pero muy recomendable, porque disfrutar de las vistas no tiene precio.
    La zona es estupenda para recorrerla. La vista desde el refugio, con el lago y el Midi al fondo es brutal!!!
    Otro día la hacéis toda completa.
    Una abrazo!
    Rafa

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  2. Hola Dani.

    Cuando le recomendaste la circular a Nuria, ya me imaginé que sería una de las entradas que haría en el blog, de vuestra última escapada a los pirineos.

    Una circular muy bonita, la verdad que estos valles próximos a la frontera son una preciosidad, en ellos se ve la diferencia entre el pirineo aragonés y el francés, el verdor de estos valles no tienen parangón, eso si, ello conlleva que muchos días te salgan rana, porque las lluvias y las nubes, son el pan de cada día.

    Sin duda la foto desde la terraza del refugio, es una clásica, mira que yo no bebo alcohol durante las rutas y no pude evitarme echar una cerveza en la terraza. La idea de volver, pues bueno, también podíais haber echado unas cervezas más, pero igual les dejáis sin existencias, jaja.

    La verdad es que las tormentas en altura son muy malas, acojonan hasta el más valiente, lo de menos es que llueva, sino que en vez de agua, te caiga una pedregada a cielo abierto, que a ver como sales de allí, o los relámpagos que son muy amigos de los árboles.

    Un saludo

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  3. Hola Dani.

    Aún siendo la mitad de ruta fue una pasada, no hubo ningún tramo sobrante o tedioso. Todo paisaje a donde miráramos era canela fina. Esos pirineos franceses y su verdor sempiterno nunca defraudan, y tener en dos días las dos caras del Midi una maravilla.

    Hicimos muy bien, que aparte que volver con todo mojado y resbaladizo es siempre muy jodido, y aparte, que apenas habríamos podido sacar las cámaras, y a la vez fue un pequeña putada porque la vuelta llegando a la cabecera del valle y bajar por él habría sido una guinda perfecta a una ruta genial, bella y no muy dura, pero bueno la meteo manda.

    Además, a mi que me chiflan los Lac, ese triunviratos de lagos desaguando el uno al otro por espectaculares cascads y el último tragándoselo todo (recuerdo que no me creía que no desaguara para abajo). Con mucho probabilidad este lago endorreico lo haga por infiltración subterránea y justo dentro del valle en la cabecera debe haber manantiales donde el agua vuelve a correr.

    Las omeletes, los crepres, las nosequetes y hasta unas acelgas o unos nabos deber estar ricos en ese refugio con esas vistas de los Lac y el Midi. ¡¡Vaya sitio!!

    El paseo por aquel pueblo con esa cervezas con rodajas de limón fue una buena guinda a nuestro salto al país vecino.

    Un abrazo.

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  4. Hola Dani,

    Vaya rutón que os marcasteis, y eso que solo fue la mitad... Creo que me la voy a apuntar para ir con Txell algún día, que me ha encantado.

    Nunca me canso de ver el Midi, y ahora que por fin lo he podido ver con mis ojos, no veas las ganas que tengo de subirlo, a ver si montamos una salida y me hacer de guía, que ya invito yo a las birras... jejeje

    Que pasada de bosques, ríos y prados que hay por esa zona, es una pasada, de los Lacs que decir, simplemente impresionantes, comer en el refugio con vistas al lago devió ser impresionante, y si encima la birra corría a raudales ya lo acabasteis de redondear.

    Se me hace raro que Toni no se diera un baño en ninguno de ellos, supongo que por lo nublado del día, porqué sinó seguro que se habría animado.

    Un abrazo.

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  5. Hola Dani, ¡QUÉ TENDRÁ EL MIDI QUE TE DEJA HIPNOTIZADO!. Para mí, la cumbre más fotogénica de Piris. Uno de mis rincones preferidos. Buena ruta en buena compañía. ¿Qué más se puede pedir?.
    Bueno ... que no te pille un tormentón, claro.
    Un abrazo.

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