Jueves 13 de septiembre de 2018
En la anterior entrada os comentaba lo difícil que es atinar el tiempo en la Isla de la Palma, aunque de anuncie un día soleado suele ser habitual que se formen nubes y se queden enganchadas en las zonas altas de la isla, en especial en la zona de la Caldera de Taburiente. "Un día cualquiera en la Caldera de Taburiente: amanece despejado por la mañana, se forma una nube que lo cubre todo en las horas centrales y desaparece al final del día", así de gráfico lo explicaba, más o menos, un panel en el centro de visitantes de la Caldera. Pero muchas veces esa nube no se va, e incluso provoca lluvias, y eso es lo que echó al traste una de las rutas que más ilusión me hacía hacer, nuestra subida, a pie y por la cresta, por que con el coche no cuenta, al Roque de los Muchachos, punto más alto de la Palma.
En la anterior entrada os comentaba lo difícil que es atinar el tiempo en la Isla de la Palma, aunque de anuncie un día soleado suele ser habitual que se formen nubes y se queden enganchadas en las zonas altas de la isla, en especial en la zona de la Caldera de Taburiente. "Un día cualquiera en la Caldera de Taburiente: amanece despejado por la mañana, se forma una nube que lo cubre todo en las horas centrales y desaparece al final del día", así de gráfico lo explicaba, más o menos, un panel en el centro de visitantes de la Caldera. Pero muchas veces esa nube no se va, e incluso provoca lluvias, y eso es lo que echó al traste una de las rutas que más ilusión me hacía hacer, nuestra subida, a pie y por la cresta, por que con el coche no cuenta, al Roque de los Muchachos, punto más alto de la Palma.