Domingo 26 de mayo de 2019
El Cerro, o Puntal, según el mapa que se consulte, de la Atalaya, domina de forma imponente el valle que baja desde el Puerto de Arenillas a Montán, por el que se desliza el río homónimo. Es de esas montañas que no pasan desapercibidas, al menos para mi, pues cuando la vi por primera vez mientras subíamos al vecino Alto de las Palomas, en ese momento ya me dije que algún día tenía que subir a su cima. Lo intenté en 2017, pero un temporal de nieve a principios de año tumbó tantos pinos que dejó la primera parte de la ruta (GR-7) impracticable, así que tuvimos que abortar la misión, aunque no hay mal que por bien no venga y como premio de consolación nos trajimos para Betxí una nueva subida al Alto de las Palomas y una caja de cerezas de Caudiel que le compré a un señor en el Puerto de Arenillas. Este pasado domingo electoral, dos años después, y a sabiendas de que el tramo del GR-7 estaba transitable, volvimos a Montán para al fin trazar la circular de subida a la Atalaya, a la que le añadimos la visita a la Cueva Cirá.
El Cerro, o Puntal, según el mapa que se consulte, de la Atalaya, domina de forma imponente el valle que baja desde el Puerto de Arenillas a Montán, por el que se desliza el río homónimo. Es de esas montañas que no pasan desapercibidas, al menos para mi, pues cuando la vi por primera vez mientras subíamos al vecino Alto de las Palomas, en ese momento ya me dije que algún día tenía que subir a su cima. Lo intenté en 2017, pero un temporal de nieve a principios de año tumbó tantos pinos que dejó la primera parte de la ruta (GR-7) impracticable, así que tuvimos que abortar la misión, aunque no hay mal que por bien no venga y como premio de consolación nos trajimos para Betxí una nueva subida al Alto de las Palomas y una caja de cerezas de Caudiel que le compré a un señor en el Puerto de Arenillas. Este pasado domingo electoral, dos años después, y a sabiendas de que el tramo del GR-7 estaba transitable, volvimos a Montán para al fin trazar la circular de subida a la Atalaya, a la que le añadimos la visita a la Cueva Cirá.
| El Cerro de la Atalaya en el centro de la imagen, visto camino de las Canteras del Gullirno, en la ascensión de 2014 al Alto de las Palomas. |