Sábado 23 de julio de 2018
Hacía tiempo que no veníamos de ruta a nuestra vecina del norte Tarragona. Repetimos en la Serra de Montsià y visitamos de nuevo el que quizás es su punto más emblemático, la Foradada, a la que llegamos hace seis años tras crestear toda el cordal principal de la sierra, en una espectacular, larga y exigente ruta. Mucho más corto y sencillo resulta subir hasta allí por el Bosc del Burgar, todo un oasis arbóreo en una sierra que no anda muy sobrada de arbolado. Está excursión fue la elegida para hacer la última ruta "oficial" por Castelló y provincias cercanas hasta que pase el verano, y también la excusa perfecta, para al finalizar, irnos a comer un arrocito al Delta de l'Ebre.
Hacía tiempo que no veníamos de ruta a nuestra vecina del norte Tarragona. Repetimos en la Serra de Montsià y visitamos de nuevo el que quizás es su punto más emblemático, la Foradada, a la que llegamos hace seis años tras crestear toda el cordal principal de la sierra, en una espectacular, larga y exigente ruta. Mucho más corto y sencillo resulta subir hasta allí por el Bosc del Burgar, todo un oasis arbóreo en una sierra que no anda muy sobrada de arbolado. Está excursión fue la elegida para hacer la última ruta "oficial" por Castelló y provincias cercanas hasta que pase el verano, y también la excusa perfecta, para al finalizar, irnos a comer un arrocito al Delta de l'Ebre.