9 de abril de 2026

Cap del Muntanyó d'Àrreu (2626 m.)

 Domingo 4 de agosto de 2024

Este reportaje debería haber llevado el título de Tuc de la Cigalera (2494 m.), que es la montaña a la que tenía planeado ascender, pero acabé subiendo, por equivocación mía, a una montaña diferente, que resultó ser el Cap del Muntanyó d'Àrreu, y que se convirtió en la protagonista inesperada de la ruta que puso el complemento a la escapada a Aigüestortes/la Bonaigua, y por lo tanto de este reportaje que estáis comenzando a leer.



Mis botas comen barro, comen hierba y comen piedras. Van camino de la luz ¡Que se aparten las tinieblas! Me llevan por senderos que no habría imaginado. Incluso han intentado ir cada una por su lado... ...Descubren la belleza de un camino equivocado. (Mis Botas - Marc Parrot.)

Que sin quererlo terminase subiendo a una montaña con la palabra Àrreu, no es casualidad, pues siempre me han dicho que soy un poco arreu. Para los que no sepáis por donde voy, Arreu es una palabra valenciana que se utiliza para expresiones como eres un arreu (ser una persona desastrada en la manera de vestir o comportarse) o ho fas tot arreu (hacer algo de cualquier manera, sin demasiada atención o cuidado)...

La cuestión es que todo empezó con normalidad, buen sendero, bonito paisaje, cada vez mejores vistas y aunque no había hecho un estudio previo muy concienzudo de la ruta, estaba ciñéndome a la misma... Hasta que vi una atractiva montaña, que no sé bien la razón, asocié que era el Tuc de la Cigalera, y con esa idea continué con la ruta, bien ceñido a ella, hasta que llegué a la Collada del Muntanyó... Fue allí donde puse rumbo a la montaña que me había entrado por el ojito y que no era, como pensaba yo, el Tuc de la Cigalera, aunque en ese momento yo todavía no lo sabía, pues consultar el GPS ¿pa qué?... Empecé a sospechar que me había equivocado cuando llegué a una cresta. Vale que no me había estudiado muy bien la ruta, pero si en la reseña hubiese puesto algo de una cresta lo hubiese recordado ¿o no?... Ahí si que consulté ya el GPS y me di cuenta del error, ¿y que hice? ¿retroceder?, no, ya que había llegado a ese punto ¿por qué no improvisar?, aunque la cresta pintase picantona. Así que bajo la premisa Alea jacta est, que no nos pasé ná, según Mortadelo y Filemón, seguí con el plan no establecido. La cresta resultó tan entretenida como aparentaba, y por terreno más sencillo llegué a la horcada previa a la cima, qué menudas vistas desde ella, oiga. Y mira por donde no fui el único que subió a esa cima esa mañana, pues cuando casi estaba llegando arriba me crucé con una familia vasca, con los que mantuve una agradable charla. Ellos fueron los que me desvelaron el nombre de la montaña que estaba a punto de coronar, y que ellos si habían ascendido de manera premeditada. Mola encontrar a gente a la que le guste subir a montañas que permanecen en un discretísimo segundo plano. A la humanidad, y por consiguiente al mundo, le iría mucho mejor si dejásemos ser tan ególatras y egocéntricos y aprendiésemos a permanecer más en un discretísimo segundo plano, y no estar demandando constantemente ser el centro de atención. Yo, aunque tiro más a discreto, me lo estoy intentado aplicar y estoy intentando ser más discreto todavía... Y a todo esto, esta montaña, hacía unos minutos anónima y desconocida para mi, resultó ser un fantástico mirador, en especial hacia Aigüestortes y la Val d'Aran, y si ya disfruto en este tipo de atalayas, aquí lo hice el doble, tal y como se deben de disfrutar las cosas improvisadas...

Potente subida inicial, que de inmediato me situó bastantes metros por encima del punto de inicio.

Entre las revueltas del Port de la Bonaigua pude distinguir el parking de la Peülla, en el que dormí las dos noches, y la Vall de Gerber, escenario principal de la ruta del día anterior.

Mítico Port de la Bonaigua, tras el que asomaba...

...el Macizo del Perdiguero...

...y también el Pico Maldito y las Maladetas Occidentales.

Tras unas cuantas acrobacias aéreas este cernícalo aterrizó brevemente en una roca. El tiempo justo para hacerle esta foto. En la Plana Baixa le llamamos moixeta.

Las vistas hacia la Bonaigua y la Vall de Gerber...

...se fueron ampliando a medida que ganaba altura, apareciendo más montañas de Aigüestortes...

...como los dos Pics de Bassiero...

...y las dos cimas ascendidas el día anterior, el Tuc de Saboredo...

...y el Pic d'Amitges.

Algunas más de Aigüestortes, como el Tuc de Ratera, el Gran Tuc de Colomers, el Tuc Blanc, el Pic de Sarradé, el Tuc Gran de Sendrosa y la Punta Alta de Comalesbienes.

Pero dejemos de momento el fantástico skyline de Aigüestortes y fijémonos en lo que tenía delante...

...ya que en un punto concreto del recorrido me vi asomado a esta depresión, el Clot de l'Estany Pudo, en la que se encuentra el peculiar Estany Pudo o Bassa de Boscàs.

Peculiar por que pese a ser un lago estacional y estar ya sin agua, la vegetación lucía un verde esplendoroso y por que parece que el lago desagua en el sumidero que se ve a la izquierda. Un vallado protege el perímetro del lago.

Estany Pudo y montañas de la Vall de Gerber.

La ruta prosiguió bajo estas murallas calizas..

...y de inmediato llegó el punto de inflexión de la mañana...

...ya que me fijé en esta montaña, el Cap del Muntanyó d'Àrreu, pero que en mi desordenada cabeza, y en ese preciso momento, era el Tuc de la Cigalera.

Y con esa idea empecé a subir hacia la Collada del Muntanyó...

...disfrutando de la panorámica hacia los gigantes de la Vall de Gerber...

...panorámica que se amplió con la llegada a la Collada del Muntanyó. Al este pude ver incluso montañas andorranas.

Incido en esta vista para identificaros la Pica d'Estats a la derecha de la imagen, al fondo del todo. Entre la segunda línea de cumbres hay algunas tan emblemáticas como el Mont-roig y el Ventolau. En primer término destaca el Serrat de Garrabea.

Al norte estas dos pirámides acapararon todo el protagonismo. Son el Tuc dels Arcoïls o Escornacabres y el Tuc de la Llança.

Pero el skyline guapo estuvo hacia el oeste...

...con las Maladetas y el Macizo del Perdiguero...

...y las montañas que coronan ambos macizos, el Aneto...

...y el Perdiguero.

Y aquí aparecen ilustres montañas como Comaloforno, Besiberris o Montardo.

La Punta Alta de Comalesbienes también se sumó a la fiesta.

Zoom hacia el magnífico Montardo.

Besiberris.

Tras disfrutar de tan esplendido panorama me puse con la subida...

...ignorando, todavía en esos momentos, que el Tuc de la Cigalera era el que tenía a mis espaldas.

Durante la subida empecé a ver algunos lagos...

...entre los que se encontraba el Estany del Muntanyó, que también tendría su ración de protagonismo durante esta ruta.

De nuevo Escornacabres y Tuc de la Llança, a los que se les unió una tercera picuda, y anónima, montaña.

Yo, mientras tanto, me planté ante esta cresta, y es cuando empecé a rumiar que quizás me había equivocado.

Hice la pertinente consulta al GPS y este me ratificó mi error. Pero de perdidos al río, decidí continuar por la cresta y cambiar de objetivo, aunque no supiese su nombre.

Y fue un acierto, pues la cresta, además de estética, resultó muy sencilla...

...y con unas enormes vistas hacia Aigüestortes.

Durante el cresteo coroné varias cotas, siendo esta que tenía en frente la más relevante.

Tramo más agudo de la cresta...

...donde si que recuerdo que hubo un paso que si que requirió de bajar unos metros a la vertiente oriental para luego volver a reincorporarme al filo.

La perspectiva hacia Escornacabres y Tuc de la Llança se tornaba cada vez más espectacular.

Qué agrestes montañas!!

Mi querido Maubèrme también asomó la cabeza, cosa que me hizo mucha ilusión.

Y la cresta continuaba, pero ya de manera más suave.

Y mi improvisado objetivo cada vez estaba más cercano.

Antes de continuar me paré unos minutos, pues lo que vi a lo lejos, y que acerqué con el zoom no era moco de pavo, ni nada más ni nada menos que el macizo del Néouvielle, con el Pic Long a la cabeza.

Y también exprimí el zoom para ver mejor el Pic du Midi de Bigorre.

Y también se me abrieron vistas hacia la zona de Baciver...

...con su conjunto lacustre.

Y mirad que pinta tiene la vertiente norte de la montaña que estaba a punto de coronar...

...y el potente contraste con la vertiente opuesta, con el Estany del Muntanyó.

Esas vistas fueron la antesala a mi llegada a la horcada previa a la cima, que se mostraba poderosa.

Y perdonareis que incida tanto en estas vistas...

...pero es que el Tuc de la Llança y su vecina aguja anónima me robaron el corazón.

Tras superar un pequeño caos rocoso, charlar con los vascos y recorrer un corto tramo de sencilla cresta, alcancé la cima. Cap del Muntanyó d'Àrreu, 2626 metros. Esta es la panorámica 360º del PeakVisor, y a continuación viene la mía fotográfica...

...que empieza con el Tuc de Maubèrme...

...y continuamos con el Estany Baix de Baciver...

...lago más bajo de los que forman el conjunto lacustre de Baciver. Al fondo se ven montañas como el Mahl de Bolard, el Tuc de Baciver, el Tuc d'Òrla, el Tuc de Barlonguèra y el Tuc de Marimanha.

Adivinamos otro lago, el Estany d'Airoto con el Tuc de Bonabé en el centro, y detrás algunas montañas del calibre del Tuc de Moredo...

...y el colosal Mont Valier, al cual tengo muchísimas ganas de subir.

Continúo con la combinación lagos/montañas. Lago: Estany de Rosari d'Àrreu. Montañas: Pic du Portanech, Mont-roig, Ventolau y Pica d'Estats.

Y voy cerrando el repaso panorámica con las ya conocidas vistas hacia la Bonaigua/Vall de Gerber/Aigüestortes...



...más Aigüestortes y Punta Alta de Comalesbienes...



...Besiberris y Montardo...

...Maladetas y Perdiguero.



Y ya sí, cierro el repaso a la fantástica panorámica cimera con el Estany del Muntanyó, que se iba a erigir protagonista de la segunda parte de esta ruta.



...Y ya que había terminado el párrafo anterior hablando de improvisar. La ruta, la planeada, no la que estaba haciendo yo de manera tan arreu, incluía la visita al Estany del Muntanyó, qué menos pues que respetar en parte los planes y rematar esta matinal con un lago. Como no me apetecía invertir camino hasta la Collada del Muntanyó me tuve que inventar una bajada hasta el lago. No me rebané mucho los sesos, ya que no tuvo más misterio que marcarme un totieso palas herbosas abajo. Lo malo es que bajar 400 metros de desnivel en esta modalidad se me terminó haciendo largo, pero bueno, la recompensa valió la pena, pues el lago, a medida que me iba aproximando a él, me iba pareciendo más y más atractivo. No me importó en absoluto, en un fin de semana con tantos lagos, ver uno más, y este del Muntanyó fue la guinda a esta escapada tan lacustre, a la que todavía le quedaba una subida, al Coll de l'Estany Pudo, el bonito trámite de volver al punto de inicio e irme a Vielha a comer. Esta vez no me salió bien la jugada, ya que la comida, ni tampoco el servicio, fueron demasiado buenos, y después en un mercadillo callejero, compré dos cuñas de un delicioso queso de cabra sin preguntar antes el precio, y la broma me salió por 54 pavos, así que volví para Betxí con una estaca clavada y con la furgoneta oliendo a pinrel... Pero qué queso señores, pienso en él ahora y salivo...

La primera parte de la bajada combinó roca y gayuba, y estaba empinada de narices. 

En un punto de este descenso tan directo volví a ver el Tuc de la Cigalera, que todo sea dicho de paso, también tiene una pinta muy buena. Me lo reservo para una próxima escapada a la zona.

A buen ritmo, y pese al calor y a lo poco que me gustan las palas herbosas, le fui restando metros a la bajada al lago...

...que me iba mostrando diferentes perspectivas...

...cada una más bonita que la anterior.

Vaguada por la que terminaría de bajar al lago.

El Estany del Muntanyó a tiro.

Lo vemos aquí en formato panorámico.

Una vez más completaba el que para mi es el pack indispensable de una completa ruta pirenaica, es decir, cima + lago.

Aquí están los dos de de esa mañana de domingo.

Tras un pequeño descanso en el lago me puse con la subida al Coll de l'Estany Pudo, donde pude visualizar el trazado de la bajada. Poca broma.

Me despedía del Cap del Muntanyó d'Àrreu, que mira por donde, sin él esperárselo, ni yo tampoco, ha terminado apareciendo en Per Dalt i Per Baix.

La subida al collado me regaló bonitas vistas hacia el lago y su entorno.

Me despedía de este precioso lago pirenaico.

Sendero, que desde el collado, me permitiría cerrar la circular...

...cosa que ocurriría con la presencia del Estany Pudo. No conocía estas montañas de la Bonaigua y me llevé una gratísima sorpresa.

Qué menos que cerrar este reportaje que con las montañas, Pic d'Amitges y Tuc de Saboredo, que ejercieron de late motiv para esta escapada a esta maravillosa zona del Pirineo Catalán.


4 comentarios:

  1. Hola Dani.

    Aquí a otro buen arreau le ha encantado tu ruta improvisación despiste. La verdad que me encanta también tus apuntes lingüísticos con el valenciano.

    Y el rincón que enseñas del Clot d´l Estany Pudo es una pasada. Molaría asomarse a ese sumidero o tirar una piedra, aunque verlo en el momento que el agua de lluvia se vaya por ese agujero tiene que ser un buen fenómeno para ver.

    La promiencia de las cordilleras, crestones y montañas que se ven en esta sección del Piriineo más oriental es un espectáculo. Y cuando he visto aparecer la Reserva de Neouvielle, más al oeste, he recordado lo disperso, empanado e inexacto que he estado con los lugares pirenaico esta última visita conjunta de los tres al Valle Hecho. Mira que confundir Neouvielle con el Carlit. La enfermedad de la Renclusa se me esta propagando, jajajaja.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo, a ambos nos pega la palabra "arreu", y también otra que decimos por aquí, que es "trapatroles". La próxima vez que nos juntemos te explico lo que significa jajaja. Significa eso que te has dado cuenta que ya llevo unas entradas colando expresiones o vocablos valencianos, los cuales creo que enriquecen los textos.
      Y hablando de enriquecer, esta última escapada juntos fue la monda, como todas, pero esos desvaríos tuyos situando enclaves pirenaicos donde no toca y cambiando topónimos, la llevaron a otro nivel. Te lo he dicho ya muchas veces, pero te lo vuelvo a decir, no cambies nunca amigo mío.
      Lo de que el Estany Pudo desagüe por ese sumidero es una suposición mía, pues apenas encontré información sobre ese pequeño lago, pero tiene toda la pinta de que es así, pues otra vía de salida del agua no se aprecia en las fotos. Además, el hecho de que el perímetro del lago se halle protegido es un claro indicador de que se trata de un enclave peculiar.

      Un abrazo.

      Eliminar
  2. Dani, aun con esa confusión, que creo que eso nos habrá pasado a todos, la ascensión ha estado maravillosa, y de vistas y revistas, ya ni hablemos. El Estany Baix de Baciver es una pasada, es bellísimo, y el de Muntanyó, también. Y vaya aristas hermosas que se gastan por ahí... son la envidia de cualquiera que le guste trepar cerros.
    Lo del queso nos pasó también en León... en el mercado de abastos... es carísimo. Como preguntes del precio por kilo... no te lo crees. Había quesos de unos 80 euros o más, el kilo... cuando nosotros compramos quesos de primera división de oveja, en Extremadura, por veintipocos pavos el kilo. Son los que llevamos siempre a la montaña. Yo creo que en algunos sitios se pasan 3 pueblos con lo de las denominaciones de origen y todo ese rollo. Una cosa es comer y otra en lo que están convirtiendo la comida. Y comer fuera, se está quedando para unos pocos... ya hace tiempo que apenas comemos por ahí... me refiero a nuestra zona... preferimos invertir ese presupuesto en pasar un finde por cualquier pueblo cercano a una montaña. El turismo, es lo que tiene, que se especula mucho.
    Pues muy guapa esta entrada... la verdad... y siempre aprendiendo topónimos en tus páginas.
    ¡Gracias! y salud.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ese Fran!!

      Así es, hemos entrado, así en los viajes en general, en una tendencia de llevarlo todo organizado e intentar cumplir a rajatabla lo planeado, que se está perdiendo un poco eso tan bonito que es la improvisación. Habría que reivindicarla, y recurrir más a ella, en todos los aspectos de la vida...
      Ese queso era caro sí, pero joder, valía cada céntimo que costaba, ni punto de comparación con los que venden en el supermercado... Pero en general todo lo artesano suele ser caro. Sin ir más lejos en esta última escapada, en Hecho, en una tienda de productos locales y regionales compré una botella de sidra que nos ventilamos en amigo Toni y yo el día siguiente, y una par de tabletas de chocolate para mis padres y mi hermano, y me salió la compra por un buen pico... Pero oye, la sidra estaba deliciosa, y los chocolates, según me ha contado mi madre, también.
      Y lo de comer fuera yo solo lo aplico a las escapadas en la montaña, el fin de semana que no me voy con la furgoneta siempre como y ceno en casa y voy muy poco a bares y restaurantes, pero sin embargo en las escapadas con la furgo siempre suelo hacer una cena o comida, generalmente comida, antes de volver a Betxí. En la reciente escapada que te he comentado comimos, antes de volver cada mochuelo a su olivo, en la Casa de la Montaña de Jaca. Para nosotros ya es una parada obligatoria siempre que vamos a esa zona del Pirineo. Te lo recomiendo. Comida casera y muy rica, a muy buen precio, y en una ambiente 100% montañero. Qué te diga el amigo Toni lo bien que se come allí 😉

      Un abrazo.

      Eliminar