Sábado 12 y domingo 13 de octubre de 2024
Primera escapada de la temporada otoño invierno de 2024. Aunque no os lo creáis, mi furgoneta sabe ir a sitios que no son los Pirineos 😅, por ejemplo a La Rioja, donde no habíamos estado nunca en plan montañero. La Sierra de la Demanda fue el escenario de este estreno riojano, pero no creáis que tiramos a lo más lógico y fuimos con el San Millán o el San Lorenzo (techos de Burgos y La Rioja respectivamente) en el punto de mira, pues nos tiró más el conjunto de conglomerado de las Peñas de Matute y Tobía y la posibilidad de poder disfrutar de colores otoñales caminando bajo las hayas del Bosque del Rajao.

Debo ser, en este mundo tan digitalizado, de los pocos que todavía compra revistas de montaña impresas en papel. No las compro con la frecuencia de antaño pero las sigo comprando, sobre todo cuando me voy de vacaciones, ya que su lectura ameniza las horas muertas en la furgoneta. Es más, conservo todas esas revistas en casa, si no enteras, sí recortes de los artículos que más me interesaban. Una de las que conservo íntegra es una Grandes Espacios dedicada exclusivamente a la Sierra de la Demanda. Entre sus páginas aparecían las Peñas de Matute y Tobía, que con unas claras reminiscencias de Riglos, me sedujeron más que cualquier montaña o paraje que apareciese en el monográfico. Así que las tenía apuntadas con letras grandes en la agenda, y ese fin de semana de octubre era el propicio para ir a conocerlas, a lo que también se apuntaron mis grandes amigos Maru y Toni, así que imaginad el comboi que tenía los días previos a esta escapada...
...y el paraje no nos defraudó en absoluto, es más, nuestras expectativas se vieron desbordadas, y eso que no tuvimos un buen día climatológicamente hablando, y la lluvia nos acompañó en varios tramos de la ruta, obligándonos a extremar las precauciones en algunas secciones rocosas de la ruta, en especial en la subida y la bajada de la cima de Peña Tobía, donde la roca estaba bastante resbaladiza. Durante esa aventureja aconteció uno de esos absurdos episodios, tan marca de la casa, que de vez en cuando nos marcamos el dúo cómico Tani y Doni 😅, y que estuvo relacionado con la detectivesca búsqueda, al más puro estilo Mortadelo y Filemón, de mi teléfono móvil, que se me salió del bolsillo y estuvo a nada de morir despeñado, lo cual hubiese sido una muerte más digna y menos cruel que la que tuvo unos meses después...
Esta fue la anécdota estelar de una fantástica y muy húmeda jornada de monte, que comenzó con la unión, vía carretera, de los pueblos de Matute y Tobía, muy bonitos los dos, a los pies de las peñas de conglomerado protagonistas. A la salida del segundo fue cuando se puso a llover, lluvia que se intensificó y nos remojó durante toda la subida al Collado Londeras, donde vaya contraste chulo con los pastos y las formaciones conglomeradas. De vuelta al collado, tras el episodio ya contado de Peña Tobía, nos pusimos, ya sin lluvia, con la subida al calizo Cerro Peñalba, intensa, y con algún pasito interesante. Bajamos por la vertiente contraria, pero aún así nos vimos obligados a pasar una tercera vez por el Collado Londeras para tomar el camino de regreso a Matute, el cual volvimos hacer bajo la niebla y la lluvia...
...Pero antes de dar por finalizada la ruta, y para ser fieles a nuestra genial ocurrencia de: Dame Matute que Tobía no estoy cansao 😅 añadimos el extra de hacer la corta Ruta del Agua, cercana al pueblo y que consistió en ir a ver, caminando por un exuberante rincón fluvial del Arroyo del Rigüelo, un pequeño salto de agua que puso la guinda a esta excelente excursión del sábado, que nos encargamos de alargar un poco más, haciendo circular esta Ruta del Agua, lo cual nos hizo pasar por cuarta vez por el Collado Londeras... Nah, que es coña 😜, aunque si incluyó, antes de bajar definitivamente a Matute, una última subida a un collado cuyo nombre desconozco. Lo primero que hicimos nada más finalizar fue ponernos ropa seca e ir a contribuir a la economía local de Matute y empezar a coger tono para la antológica sentada furgonetera que vendría después...
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| Calles de Matute, en los compases iniciales de la ruta. |
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| De Matute a Tobía hicimos un kilometrajo de carretera, pasando bajo algunas de las torres del conjunto de conglomerado. |
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| Al llegar a Tobía nos llamó la atención la peculiar arquitectura de alguna de sus casas... |
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| ...así como su colorido. |
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| Al poco de salir de Tobía encontramos el sendero que sube al Collado Londeras, inicialmente a pie de las peñas... |
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| ...que de inmediato nos fascinaron con sus formas y agujeros. |
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| Poco tienen que envidiar estas peñas a otros famosos conjuntos de conglomerado como Riglos o Agüero, aunque la roca de estos, y al contrario que los dos mencionados no tiene mucha calidad para practicar la escalada. |
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| Así que es un entorno de disfrute exclusivamente pedestre. El sendero nos alejó de la base de las peñas y continuamos subiendo por el centro de la vaguada. |
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| Y cuando estábamos ya a mitad subida se puso a llover, y de manera alegre. |
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| Nada, prenda de agua pal cuerpo y parriba. Llegados hasta aquí daba igual mojarse subiendo que bajando. |
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| Metros finales al collado, con nuestro objetivo cimero, Peña Tobía, asomando la cabeza. |
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| Collado Londeras. No sé si por la lluvia o qué, pero lucía uno de los verdes más intensos que habíamos visto jamas, casi radiactivo. |
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| Aquí tenemos al amigo Toni, en el collado y bajo la lluvia, con el otro protagonista cimero de la jornada, Peñalba. |
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| Pero eso sería más tarde, primero nos queríamos subir hasta el punto más alto de las peñas. |
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| Las chicas encabezaron el asalto. |
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| Un asomón de camino a la cima. |
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| En el camino a la cima fuimos encontrando algunas trepadas, generalmente sencillas, pero que se complicaron al estar la roca mojada. Maru decidió no continuar. Toni, Laia y yo seguimos con el plan. |
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| Pese a la lluvia, fantástico paisaje. |
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| La cima estaba ocupada por una docena de buitres, que salieron en desbandada antes de ponernos con la trepada final. Primero despegó este... |
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| ...y luego le siguieron estos seis. |
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| Este fue el que más se resistió a abandonar la cima. |
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| Toni, en la trepada final. |
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| Las nubes que se enganchaban a las peñas le dieron un bonito ambiente a esta parte final de la subida. |
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| Cima de Peña Tobía, Pico Pinán según el IGN, adornadas por un pequeño buzón. 1058 metros es su altitud, y este es el patio que cae hacia el Collado Londeras y Peñalba. |
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| Nuestra primera cima riojana!!! Así de contentos estábamos 😆. |
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| Toni en la cima con los picos de San Quiés y Cervanco detrás. |
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| Qué bonito espectáculo nos dieron las nubes, enganchándose y desenganchándose de las peñas. |
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| Nubes sobre la plana de Matute. |
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| La foto que encabeza este reportaje. Matute y un precioso pináculo de conglomerado entre las nubes. Los buitres que minutos antes nos habían deleitado con su despegue habían encontrado otro lugar en el que posarse. |
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| Tras encontrar mi móvil nos pusimos con la bajada, que hicimos por un sitio diferente, más sencillo pero igual de resbaladizo. Tuvimos que ir con la guardia alta. |
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| Superado ese paso ya vimos a la Maru, esperándonos. |
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| No escogió mal lugar, ¿verdad?. |
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| Reencuentro de Maru y Laia 😊, con el imponente Peñalba como testigo. |
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| Para llegar a donde nos esperaban las chicas tuvimos que andar por esta especie de repisa. |
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| Maru captó parte de la acción. |
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| Toni, finalizando el paso. |
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| El Peñalba nos esperaba. |
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| Volviendo al collado... |
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| ...y disfrutando, ya sin lluvia, del fantástico paisaje. |
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| Sin apenas detenernos en el collado nos pusimos con la subida al Peñalba. Laia, como de costumbre, encabezó la operación. |
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| La pala herbosa nos hizo entrar en calor de inmediato. Parada a quitar capas. |
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| Nada más superar la pala encontramos este paso equipado con un cable, que estando la roca mojada vino muy bien. |
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| Collado Londeras y Peñas de Matute/Tobía, qué bello conjunto. |
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| Detalles visuales de la subida: Los bosques que empezaban a pintar otoño... |
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| ...y las nubes, que seguían bailando con las montañas. |
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| Un tramo de la subida bastante tieso... |
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| ...y otro paso rocoso. |
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| Entre las abruptas laderas de la vertiente norte del Peñalba ya pudimos distinguir... |
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| ...el remate cimero, al igual que en Peña Tobía, estaba copada por nuestros carroñeros favoritos. |
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| Esta vez no fotografiamos su despegue, pues hubo algo que nos fascinó más.. |
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| ...este banco de nubes encallando en las peñas. |
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| Menudo juego visual y fotográfico dieron estas nubes. Valió la pena haberse dado un remojón. |
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| Pequeña cresta que da acceso a la parte alta. |
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| Una vez arriba se pasa por una antecima, a la que le sigue un tramo herboso de cordal... |
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| ...previo a una pequeña trepada que da acceso a la cima, a la cual iban a llegar mis amigos. |
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| Cerro Peñalba, 1208 metros. |
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| Nubes sobre el valle del Río Tobía, creando una preciosa estampa. El día siguiente andaríamos por allí y os lo contaré en este mismo reportaje, al final del mismo. |
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| Muy chula también la vista hacia el Vallejo Londeras, y los picos de San Quilés y Cervanco. |
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| No estuvimos mucho rato allí arriba, pues el cielo volvía a amenazar, pero lo disfrutamos un montón. |
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| Bajando por las laderas del Peñalba, por la vertiente contraria a la subida. |
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| Acabamos llegando a un collado, donde fotografié a mis tres compañeros de ruta. |
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| Toda la bajada del Peñalba. |
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| Desde el collado tomamos un sendero, que nos enlazaría con la pista de regreso a Matute. Las nubes seguían con su baile, aquí con el Vallejo Londeras. |
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| Vaya, parece que alguien se envalentonó más de la cuenta 😅. |
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| Y tal y como temíamos, volvió la lluvia, un poco antes de volver a pasar por el Collado Londeras. |
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| Volvíamos a gozar de la bonita estampa de Peña Tobía, con figurante vacuna incluida. |
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| Habrá quien nos llame locos, pero a nosotros, caminar bajo la lluvia, de forma llana, con semejante escenario, nos pareció un deleite. |
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| Durante este tramo descubrimos la otra vertiente de las peñas... |
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| ...y vimos emerger el Peñalba de un mar de nubes... |
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| ...hasta que llegó un momento que la niebla ganó por completo la partida, e inmersos en ella regresamos a Matute. |
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| Por suerte la Ruta del Agua quedaba por debajo de la niebla y pudimos hacer el pequeño anexo rutero con una visibilidad aceptable. |
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| La frondosa vegetación del pequeño desfiladero por el que discurre el Arroyo del Rigüelo añadió más belleza si cabe al conjunto de conglomerados. |
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Y por supuesto ahí estuvieron estos deliciosos detalles acuáticos.
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| Otro aliciente de esta pequeña ruta, el paso por esta grieta. |
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| No me digáis que con la visita a este frondoso y húmedo rincón no se nos quedó una ruta de lo más completa. |
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| El sendero termina bruscamente aquí... |
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| ...lugar donde se encuentra el pequeño salto de agua del Rigüelo... |
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| ...y en el que el Tani y el Doni hicieron alguna de sus típicas tontás... |
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| ...mucho mejor el posado de Maru 😊, donde vas a parar. |
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| El lugar merecía ser explorado un poco más a fondo, aunque hubo quien le llama más el correteo del agua 😅. |
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| Preciosa y alta grieta, por que si no recuerdo mal discurría el agua del arroyo. Laia seguía a lo suyo 😅. |
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| Para la vuelta trazamos una pequeña circular, remontando una de las laderas del arroyo y del precioso desfiladero, lo que añadió un poco de desnivel acumulado a la ruta. Tanta era la humedad que penetró en el objetivo de mi cámara. |
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| Y es que incluso esa humedad de la cámara le añadió un curioso filtro a las fotos. |
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| Rematando, con la llegada a un collado, esta última subida. El arbolado de ribera delata el curso del Arroyo del Rigüelo. Al fondo... |
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| ...el altivo Peñalba, que presume de un espectacular plegamiento en sus laderas. |
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| Qué gran sabor de boca nos dejaba esta ruta por los conglomerados de las Peñas de Matute y Tobía. |
No muy lejos de Matute, nada, a escasos minutos en coche, se encuentra el bosque de hayas del Rajao, por lo que no hubo que rebanarse mucho los sesos a la hora de elegir una ruta que complementase la escapada, pocas veces lo habíamos tenido tan a huevo. El domingo amaneció aún con nubes residuales de la borrasca del sábado, y cuando empezamos a andar por el bosque lo hicimos bajo la niebla, pero no tardó en imponerse el sol, y fue ese momento, en el que se retiraba la niebla y las hayas empezaban a filtrar la luz del sol, el que mejor recuerdo nos dejó, y del que sacamos buen partido fotográfico. Otro tramo que también nos gustó bastante fue el que discurre paralelo al Río Tobía, pero en general, y pese que al hayedo aún le faltaban unas semanas para lucir su esplendor otoñal, el paseo nos gustó mucho, y como el sol salió fuerza incluso hizo calor, por lo que agradecimos ir en casi todo momento a la sombra de las hayas. Tras la ruta, y antes de regresar cada mochuelo a su olivo, nos fuimos a comer a Anguiano. Comida y delicioso paisaje. Nos verán más veces por la Sierra de la Demanda, seguro, y la próxima vez lo más probable en captura de sus mayores alturas...
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| Domingo por la mañana. Mirad que privilegiado lugar de pernocta elegimos, con vistas hacia Matute y las peñas, aunque estas se encontraban aún cubiertas. Parece que una componente del grupo no terminó lo suficientemente cansada el día anterior y de buena mañana ya demandaba que le lanzasen palos 😆. |
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| Punto de inicio de la ruta de El Rajao. Empezamos bajo la niebla, y sin limpiar la humedad del objetivo de la cámara 😅. |
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| La cosa, con semejantes hayas, el arroyo y los colorines, prometía desde el principio. |
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| Y el momento álgido de la ruta legó al principio, con la niebla retirándose, y el sol entrando entre el ramaje de las gigantescas hayas. |
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| Y encima conté con unos figurantes guapísimos 😊. |
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| En tiempos de fotografía analógica nos hubiésemos chupado un carrete en ese instante 😂. |
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| Magia Serrana... |
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| ...en toda la amplitud del concepto 😉. |
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| Un poco más arriba fueron los helechos quienes reclamaron su parte de protagonismo... |
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| ...y es que mirad que colorido lucían. |
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| El hecho 😉 es que con este hombre no te aburres nunca. |
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| Alcanzamos una zona con menos espesor de arbolado, que nos permitió ver el mar de nubes. |
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| Pasamos junto a esta surgencia de agua, con abundante vegetación hidrófita. |
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| Y una vez aprendido un palabro nuevo 😅, continuamos por el bosque. |
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| La inversión térmica nos permitió ver parte de la cuerda de los Pancrudo, cordal que supera los 2000 metros. Las hayas de esa zona tenían más colorido otoñal que el bosque por el que íbamos nosotros. |
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| Paso a enseñaros el tramo paralelo al río, que fue una delicia... |
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| ...y en el que además encontramos un poquitín más de colorido otoñal. |
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| Y tratándose de un hayedo, y estando de por medio la palabra otoño, el que está escribiendo esto mejor se calla durante unas cuantas fotos, y mejor que sean ellas las que hablen. |
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| Fin de ruta, y todos montados en la Jalapeña, para volver a Matute. Mi furgoneta está autorizada para el transporte de gente divertida 😊. |
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| Al regresar a Matute, y antes de poner rumbo a Anguiano a comer, por fin pudimos ver las peñas sin nubes. No hay mejor manera de despedir el reportaje de esta nuestra primera incursión en montañas riojanas. |
Hola Dani.
ResponderEliminarMatuteeee, eso es lo que yo quiero tobia. Estoy de acuerdo contigo que el verde del Collado Londeras era algo hipnótico y atrayente. Vale que el día era propicio para esa humedad y esos verdes, pero es que eran tan intenso. Quizás sea zona de pasto de rebaño y el suelo debe ser muy rico en humus . Eso, más mucha agua y así lo teníamos.
Ya me me he leido dos veces la entrad y una la mía, y la conjunción del dia que nos hizo con las nieblas y los colores otoñales, el Peñabla, los buitres, la exuberancia fluvial, hace que sea una de esas entradas/rutas que no se pueden dejar de mirar las fotos. Súmale el hayedo del día siguiente y ese sol rasgando la humedad literalmente. Un pasote de entrada.
Me encanta el detalle de tapar las matrículas con el pimiento y la señora Lollobrigida., ajajajja. Y lo bien que nos lo pasamos luego con las furgos. También le he dicho a Maru alguna vez que la Demanda demanda volver, y así lo haremos.
Oye, ya nos diras si en las Fiestas de Betxí te puedes escapar a los Piris, para intentar hacerlo nosotros y poner el finde.
Disfruta de las tierras galaicas.
Un abrazo.
Hola Toni. Te contesto en un break vacacional. Regresamos ayer de Galicia, estoy pasando dos días en Betxí, recargando pilas (y lavando ropa jajaja) y el miércoles marcho en solitario al Pirineo. Al volver gestiono lo de septiembre y os contesto en cuanto antes.
EliminarGuardo un gran recuerdo de aquella escapada a la Sierra de la Demanda, y es por eso que he disfrutado mucho preparando el reportaje y mirando las fotos para seleccionarlas. Pero bueno, es la tónica de nuestras escapadas y quedadas, que siempre está ahí el factor paisaje, ruta, meteorología etc. para hacerlas especiales, pero luego tienen ese toque nuestro de tontás de unos y de otros, ocurrencias, sentadas cerveceras, que las convierten en memorables.
Y tan cierto que es, que habrá que regresar a la Demanda, y por qué no, a otras sierras riojanas. Y no muy lejos de allí, creo 😅, recuerda que tenemos pendiente ese San Donato/Beriain por la grieta...
Un abrazo.
Una verdadera exquisitez.
ResponderEliminarMuy bueno lo de Tani et Doni, lo de que la furgo sabe ir a otros lares... lo del móvil...
Aprendo y me lo paso en grande con tus reportajes.
Qué buen momento el de los buitres levantando el vuelo... esas imágenes no se olvidan nunca. Fíjate que yo he estado en San Lorenzo, pero no conocía esta zona, y es bastante atractiva, y seguramente menos concurrida.
Bueno, muchas gracias, y gracias por mostrar tierra santa... ya sabes...
Ya ves Fran, lo bien que nos va al dúo cómico, que este año hemos expandido horizontes y ya hemos actuado en Marruecos jajaja.
EliminarTengo muchos santos pendientes por subir, el San Lorenzo, el San Millán... El San Donato!!!, pero acho, es complicado llegar a todo jajaja.
Tierra Santa!!. Qué recuerdos, en la época que sacaron Tierras de Leyenda y Sangre de Leyenda vinieron bastante a tocar por Castellón y Valencia, y no nos perdíamos ni un concierto, incluso una vez nos quedamos, después del bolo, a ayudar a cargar el equipo a la furgoneta. Creo que ya te lo he comentado una vez, pero llegaron a tocar en Betxí, junto con Koma, y el encargado de traerlos fue el gran e inolvidable Jaime, que por aquel entonces era concejal de fiestas.
Un abrazo.