19 de septiembre de 2026

Urbión (2228 m.)

 Sábado 4 de enero 2025

Llega la hora de empezar a desgranar 2025. Voy a intentar hacerlo de la manera más positiva posible, pero sin dejar de lado ni olvidar que fue un año muy cruel, así que es muy posible que a lo largo de todos estos reportajes encontréis muchos sentimientos encontrados... No habían pasado tres días desde que empezó el año y ya estábamos montados en la furgoneta, viajando por la península. El destino fue Soria y los Picos de Urbión, para subir, yo por tercera vez, a la cima que corona estas montañas graníticas, y por supuesto disfrutar de su conjunto lacustre, que prometía estar congelado...



Viernes. Josep y Esther hicieron de avanzadilla, y cuando llegamos Eli y yo, ya de oscura y fría noche, estos ya habían encontrado un sitio de lujo en el que cenar y dormir en las furgonetas. Por la mañana, tras el doble desayuno, uno en las furgonetas, y el otro en el bar del Paso de la Serrá, nos subimos hasta el aparcamiento de la Laguna Negra, en el que iniciamos la ruta. Partimos con los EPI's invernales cargados en la mochila, aunque solo los utilizamos en la parte final, pues había menos nieve de la que deseábamos y la encontramos más arriba de lo que esperábamos. Lo que si que había era hielo en muchos tramos del recorrido, y que tuvimos que abordar con coneiximent (esa misma noche hubo un rescate en Urbión). A cambio de algún resbalón inoportuno, que no inesperado, recibimos la recompensa de un bonito paisaje helado, sobre todo en las lagunas del entorno (Negra, Larga, Urbión y Helada), ya que las cuatro, en mayor o menor medida tenían una capa de hielo en su superficie. El mayor paquete de nieve nos lo encontramos en la zona de granitos de la cima, y resaltó su belleza, sumándose además un permanente mar de nubes en el oeste. Todo ello contribuyó a que el paisaje de Urbión, ya único de por sí, destacase muchísimo más. Y por lo que a nosotros respecta disfrutamos un montón, caminando, esa fría jornada de principios de enero por esos parajes. Un regalazo, anticipado de Reyes...

La Laguna Negra de Urbión... Y de Machado!! Poca presentación necesita.

Pasarela que permite bordear la orilla sur de la Laguna Negra, junto a la que arraigan enormes pinos.

La laguna es preciosa, y como habréis visto, se encontraba parcialmente congelada...

...y es que habían claros indicios de que los últimos días habían sido bastante fríos por la zona.

Tiramos por la ruta clásica, que implica remontar la Canal del Portillo...

...que tenía bastantes tramos con duro hielo.

La canal desemboca en este estupendo mirador hacia la Laguna Negra...

...y que siempre obliga a una primera parada.

Superado ese exigente tramo inicial la subida continúa de manera más escalonada, alternando llanos con subidas. En las zonas llanas había también una buena capa de resbaladizo hielo.

Subimos un nuevo escalón, y se nos presentó esta soberbia vista de los circos orientales de Urbión...

...presididos, claro está, por los Picos de Urbión.

Otro tramo de cómodo y panorámico caminar.

Risco Zurraquín, a nuestras espaldas.

A punto de llegar a la Laguna Larga...

...que encontramos de esta guisa...

...con una buena y aparentemente gruesa capa de hielo en su superficie.

Estuvimos preguntándonos sobre si aguantaría nuestro peso. No lo probamos... Al menos en esta laguna.

De todos es sabido que en los Picos de Urbión tiene el Duero su nacimiento, pero también empiezan su andadura otros cursos más modestos, como el Río Revinuesa, que nace en la Laguna Larga.

Estos son sus primeros pasos.

El débil sol de esa mañana se reflejaba en la lámina congelada de la Laguna Larga.

El paisaje se tornó más rocoso a partir de la laguna.

La huella glacial de los Picos de Urbión es innegable.

Una pequeña trepada...

...para subir a otro escalón en nuestro ascenso a Urbión.

Subida que nos encaramó...

...a este estupendo mirador natural, con el Zurraquín en primer plano.

A mayor altitud más frío, y eso se notaba incluso en la hierba.

Esta travesía la encontramos totalmente congelada, así que decidimos hacerla con los crampones puestos.

Eli y yo tiramos por la congelada senda, Josep y Esther prefirieron tirar monte arriba.

Ambas opciones fueron validas...

...pues acabamos reuniéndonos en el Portillo Arenoso, en el cual comienza la parte final del ascenso.

Unos compañeros ya estaban en ella.

Reunión del equipo en el Portillo Arenoso, que ese día debería haberse llamado Portillo Escarchoso 😅. Soplaba un vientecillo cortante.

Así que a riesgo de acabar como la señal, no estuvimos mucho rato allí detenidos y nos pusimos enseguida a poner el remate a la ascensión.

Visualizando el trazado de subida, entre este fascinante conjunto de granítico.

La subida pasa junto a la que quizás sea la roca más conocida de este conjunto...

...este asombroso y enorme paquidermo de granito.

Las rubias, pasándoselo pipa 😊.

Si el paisaje ya estaba bonito se sumó el mar de nubes que había instalado al oeste.

Las formaciones pétreas de Urbión, maravillosas.

La cruz cimera , ya a la vista.

Va, una última espenteta!!

Valle de cabecera del Urbión, otro de los ríos que nace en estas montañas.

Estrecho pasillo que da acceso a la cima, en el que también había hielo.

Urbión, 2228 metros.

Vista hacia la cima oriental de Urbión, sobre la que tengo una historia que contar...

...y es que antes os he dicho que esta era mi tercera ascensión al Pico de Urbión, a lo cual habría que ponerle un asterisco, ya que en la primera de ellas, en 2013, tuvimos unas condiciones malísimas, y entre la nieve y la niebla, la visibilidad se reducía a escasos tres/cuatro metros, llegando incluso a desorientarnos en algún punto de la subida. Tampoco fue sencillo orientarse entre los granitos cimeros, tanto que terminamos subiendo a la cima oriental, pensándonos que era la principal. Solo me di cuenta de ello en casa, cuando descargué el track al ordenador.

Mirada hacia el circo que cae al oeste de la cima...

...lecho de la Laguna de Urbión, congelada, como no.

Portillo Arenoso, Zurraquín, cuerda del Mojón Alto. Al fondo emergía el Moncayo.

Rocas cimeras, Peñas Claras e infinito mar de nubes.

San Lorenzo, techo riojano, en el horizonte.

En Gaza se sigue cometiendo un atroz genocidio y hay que continuar denunciándolo, pese a quien le pese.

Momento Carpanta...

Con el buche lleno retomamos la marcha. Destrepando con cuidado los bloques cimeros.

De regreso al Portillo Arenoso volvimos a disfrutar del maravilloso paisaje de la zona cimera.

Desde el Portillo trazaríamos una circular, cogiendo el camino helado que se ve en la imagen, evitando así ir por lo alto de la cuerda del Mojón Alto.

Ya en el trazado circular declinamos bajar a ver las Fuentes del Duero.

El Moncayo, asomando entre nubes y granitos.

Una pequeña Siberia en el norte de la provincia de Soria.

Precioso caos granítico de Urbión.

Pero el arte no solo lo encontramos mirando hacia arriba...

...también lo encontramos mirando al suelo.

Dejando atrás Urbión...

...donde había un flujo constante de montañeros.

El mar de nubes, en calma. En ningún momento amenazó con sumergirnos.

Y seguimos con el arte invernal, que se manifestaba también los pequeños pinos.



Al llegar a un colladete cambiamos de vertiente, para empezar a bajar hacia la Laguna Helada...

...que hoy hacia verdadero honor a su nombre...

Y vaya si estaba helada. Tanto que aquí si que nos atrevimos a caminar, bueno, mejor patinar, sobre su superficie...

..pero unos metros solo, no fuese a ser que... 😅.

Yo si que me atreví a ir un poco más hacia el centro. Existe un vídeo que lo prueba, pero el autor de este blog piensa que publicarlo sería querer acaparar demasiado protagonismo.

Bordeando la laguna.

Las huellas delatan que alguien más se atrevió a caminar unos cuantos metros sobre la superficie del lago.

Arroyete por el cual desagua la Laguna Helada.

Vistas durante la bajada hacia la Laguna Negra, que tuvimos que hacer con mucho cuidado, pues había bastante hielo.

Un último vistazo a los Picos de Urbión.

Una vez retomado el sendero de la mañana volvimos a pasar por el gran mirador hacia la Laguna Negra...

...aunque hubo quien encontró uno mejor 😉.

Ya solo nos restaba hacer la canal en bajada...

...y volver a la Laguna Negra para finalizar el plato fuerte de esta escapada a montañas sorianas.





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