9 de septiembre de 2026

Castillo del Buey Negro y Ventanica de Ludiente

 Sábado 28 de diciembre de 2024

Le llega el turno a la última ruta de 2024, realizada el Día de los Inocentes de ese mismo año. Me fui hasta Argelita, para reeditar una de las primeras rutas que hice cuando la infección provocada por la mordedura del gusanillo de salir a la montaña ya se había extendido por todo mi cuerpo y empecé a explorar montañas fuera de Betxí. Se trata de la ascensión a la Muela del Buey Negro o Buinegro, en la que existen las ruinas de una fortaleza islámica, y también un pequeño forat, conocido como la Ventanica de Ludiente.



Lo he comentado ya alguna vez en este blog. El tramo de carretera que va paralelo al gran meandro que dibuja el Río Villahermosa entre Ludiente y Argelita y que discurre encajonado en un precioso desfiladero, es de los más espectaculares para disfrutar mientras se conduce un coche, una moto o una bicicleta. Existen, evidentemente, diversas opciones pedestres que permiten disfrutar del desfiladero desde las alturas, y entre todas ellas esta vez elegimos la que sube a la Muela del Buey Negro desde Argelita. Esta ruta, así como otras por esta zona del desfiladero, ya han aparecido varias veces en el blog, pero lo suficientemente escalonadas en el tiempo para no caer en la repetición, además, mi estilo de redacción ha cambiado, y esta ruta merecía ser descrita con la perspectiva actual de este bitácora. Por ejemplo, ¿qué sentido tiene explicar paso a paso una ruta que, como esta, está totalmente balizada como SL?. ¿Acaso no es más bonito describir un paisaje y sus elementos y que no nos duela ver muchas (a veces un numero excesivo, lo reconozco) del mismo?. ¿Y por qué no intercalar a veces en esas descripciones paisajísticas apreciaciones personales como puedan ser nuestro estado de ánimo, pensamientos o reflexiones?... ¿Y qué os puedo contar del paisaje de esta ruta?. Pues que en casi todo momento fui espectador de unas soberbias vistas, en algunos puntos sobrecogedoras, de este salvaje desfiladero, y que en estos paisajes del Alto Mijares, caracterizados por ser eso, muy salvajes, también existe mucho monte antropizado, aunque hoy la mayor parte de él, abandonado. Son ya vestigios, aunque no tan antiguos como los de los lienzos que aún se conservan de las murallas oeste, sur y este del Castillo del Buey Negro. ¿Y la norte?, diréis. No existía, el sobrecogedor vacío existente hacía que el asalto a esta fortaleza por esa vertiente fuese imposible. Y es precisamente a esa vertical vertiente norte donde nos asoma la peculiar Ventanica de Ludiente, situada en un peñasco por el que sienten debilidad los buitres. Y como en todas mis rutas en solitario (aunque con Laia nunca voy solo), además de disfrutar del paisaje voy absorto en mis pensamientos, que ese día se basaron en hacer un balance mental del año, un año que fue muy bueno en la montaña y en lo personal, pero sin olvidar cosas negativas como la DANA de València. También empecé a elucubrar proyectos para ese 2025 que llamaba a la puerta, sin saber en ese momento que el destino tenía otros planes, funestos, para mi...


Argelita, visto durante el primer tramo de subida.


Sus tres torres, una de las principales características de esta población del Alto Mijares.

Un poco más arriba se ampliaron las vistas hacia el valle.

Zoom hacia dos emblemas de las montañas castellonenses, la Peña Saganta, y detrás el Pic d'Espadà.

Empezaban a destacar la caliza...

...y las primeras vistas hacia el desfiladero.

Y también apareció, ya bien iluminada por el sol, la Muela.

Desde aquí ya pudimos distinguir las murallas y las construcciones superiores. Luego os hablo un poco de ellas.

Vistaza al desfiladero.

Acercándonos al collado previo a la Muela, en su vertiente occidental, conde también permanece algún lienzo de las murallas del castillo.

Más modernas son las ruinas del Corral de las Matildas, muy cercano al collado.

Por una bonita senda, terminando nuestro particular asedio al castillo.

Quédense ustedes, amigos lectores, con esta ancestral maravilla.

En lo que seguramente fue el patio de armas del castillo encontramos construcciones más modernas, entre ellas un aljibe y dos casas.

Estas se construyeron muchísimos años después del abandono del castillo, y quizás aprovechando la base de alguna de las torres del mismo.

Se le conoce como el Mas de la Muela y tuvo fines agrícolas.

Gracias a que está en el centro del meandro la Muela tiene unas excepcionales vistas hacia ambas vertientes del desfiladero.

Esta es la sur, con el río y la carretera 300 casi verticales metros más abajo.

Vistazo al tramo más grande de muralla, al que iríamos a continuación.

Este sendero, que discurre por una muy bien cuidada pinada, nos acercó a ella.

Robustas murallas orientales, que suben montaña arriba.

El sendero aprovecha una brecha en la muralla para continuar hacia la Ventanica.

Así que nos vimos asomados de nuevo al desfiladero.

Más de 800 años en pie, y pese al abandono, todavía resistiendo.

La muralla que sube montaña arriba, desde otra perspectiva.

Más al este no les hizo falta amurallarar, estos riscos cumplían con tal misión. 

Peña que esconde la Ventanica de Ludiente. Aquí siempre que hemos venido, o la hemos visto desde otro sitio, siempre ha habido un grupo de buitres, hoy solo vimos el que aparece volando en la foto.

Ventanica de Ludiente.

¿Y por qué se le llama así?...

...pues por qué a través de ella se ve el pueblo de Ludiente.

Ojo, que entre la segunda, y esta tercera, visita a la Ventanica, habían pasado 12 años. Así que era la primera vez que Laia estaba allí. Foto para celebrarlo.

Un poco más al este de la Ventanica hay un aéreo mirador.

Desde él se ve la Loma Sincabo...

...y las verticales paredes de su vertiente sur.

Laia si que subió conmigo a la Loma Sincabo. Fue en 2019. Durante su subida y en su cima se obtienen unas brutales vistas del desfiladero y la Muela. Así conté aquella ruta.

Ludiente el valle del Villahermosa, río arriba.

En esta toma queda patente la caída hacia el norte. No es muy conveniente acercarse a los bordes aquí, ni tampoco asomarse demasiado en la Ventanica.

De vuelta a las murallas nos metimos en un punzante monte a través, en busca de la cima de la Muela.

Ya cerca de la parte alta se ampliaron las vistas, apareciendo allá al fondo, como no, Penyagolosa.

Aquí, por este borde rocoso, encontramos una manera más cómoda para avanzar.

De nuevo Ludiente y el valle. Ya se empezaba a intuir la verticalidad de esta vertiente norte.

Penyagolosa y Laia, mi montaña y mi compañera de aventuras favoritas.

Llegamos al Pilón, no está en la cima exactamente pero es el mejor punto para hacer fotos.

2024 fue un buen año de cimas, y esta de la Muela fue un excelente remate.

El tajo entre la Loma Sincabo y la Muela, brutal. La anterior vez que subí aquí arriba, en 2014, lo hice partiendo de Ludiente, después bajé al otro lado del desfiladero e intenté volver a Ludiente por el lecho del río. Me salió la cosa a medias, pues tuve que recurrir a la carretera, pues algunos tramos del río eran impracticables. Aún así fue una intensa aventura que también os conté en el blog.

¿Entendéis ahora cuando os he dicho antes que el castillo, por esta vertiente, era inexpugnable?.

Loma Sincabo y Penyagolosa.

La Geganta de Pedra. Recordad, es Penya y es Golosa. Cuando nos refiramos a ella hay que hacerlo en femenino.

Nos volvemos a asomar al desfiladero, pues quiero enseñaros un par de cositas.

Punto de confluencia de los barrancos de Noguereta y Manzano. Juntos otorgan sus aguas (solo después de periodos muy lluviosos) al Villahermosa. No he hecho mucho barranquismo, pero el descenso del Manzano quizás es el más bonito que he hecho en la provincia. Este es el reportaje que hice en el ya lejano 2013.

Y desde aquí también se ve la peña de la Ventanica ¿la intuis?, y el vacío que hay bajo ella.

Mirando al horizonte. En él, muchas montañas, y algunos planes, que tuvieron que quedar aplazados...

Ludiente, entre lapiaces, ya durante la bajada.

En la bajada miramos la manera de acercarnos a los restos de la muralla occidental y la encontramos.

Con esta muralla...

...y la visión de las casas se puede uno hacer una idea de las dimensiones del recinto amurallado del Castillo del Buinegro.

Zoom hacia una de las construcciones, con los escarpes calizos del desfiladero. Las rocas emblanquecidas delatan la presencia de buitreras. Cerca de estos escarpes discurre el camino de herradura de la Canaleta, que es otra excepcional manera de ver el desfiladero desde las alturas. La recorrimos en 2015 y en 2021.

Bajando del castillo hacia el collado, vimos otras murallas que no habíamos visto durante la subida...

...os las acerco con el zoom.


Para volver a Argelita desandamos nuestros pasos...

...con unas potentes vistas, ya sin tanto contraluz, del desfiladero.

Bajo el cerro de las antenas, Peña Pons, existe, desde 2021, una exigente vía ferrata, que ofrece una alternativa más aventurera para disfrutar de este maravilloso entorno.

Campanario de la iglesia de Argelita y Peña Pons. Al igual que en 2021, que es la última vez que habíamos venido aquí de ruta, redondeamos la mañana con un bocata, una birra y unas aceitunas en el bar la Calma.


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