8 de julio de 2018

Desert de les Palmes: de les Santes al Bartolo, el Colomer, les Moletes y la Sufera

Domingo 27 de mayo de 2018

Hace tiempo que no aparecía por el blog el Desert de les Palmes. Os proponemos esta vez una ruta por el sector norte de sierra de los palmitos, en la que subiremos por enésima vez al Bartolo, pero esta vez partiendo de un lugar que todavía no os había enseñado en el blog, la bonita Ermita de les Santes y su paraje, luego coronaremos un par de tachuelas y trataremos de acercarnos lo máximo posible a las inexpugnables, y casi inexistentes, ruinas del Castell de Sufera.






Aunque se encuentra integrada dentro del parque natural, les Santes es una sierra independiente del Desert de les Palmes. En ella encontramos la Ermita de les Santes, una de las muchas construcciones religiosas que salpican las laderas del parque, pero única que se encuentra en su vertiente de poniente, la menos afectada por los incendios y por consiguiente mejor conservada en lo que a vegetación y arbolado se refiere, bien escenificado está ello en el entorno de la ermita, donde podremos encontrar, entre mucha más frondosa vegetación, pino rodeno, plátanos de sombra, madroños, carrascas e incluso robles, toda una rareza botánica en estos lares, y que visitaremos a la vuelta. Toda esta sombra, más la presencia de una fuente y paelleros a la que se le suma la accesibilidad con vehículo convierten a la ermita un buen lugar en el que pasar la mañana del domingo con la familia, como así comprobaríamos a la vuelta. De momento partimos en la más absoluta soledad. En la misma ermita enganchamos con el PR-CV 422, por el que haremos toda la subida al Bartolo y que comparte designios con la ancha pista que sube a la parte alta de la sierra, totalmente encapotada en estas primeras horas. Un centenar de metros más arriba, y aunque luego irán a parar al mismo sitio, pista y PR parten pajas, y este último prefiere seguir por un frondoso sendero, prácticamente llano, en dirección al Collet, y que se une a otro sendero que viene desde allí. Es en este punto donde empieza la verdadera subida al Bartolo, un sendero que, salvo un par de pequeños descansos no reduce un ápice su exigencia física, a la que hoy se le sumaba la tremenda humedad reinante en el ambiente, producida sin duda por la niebla que aún cubría las antenas del Bartolo y que seguro que horas antes hacía lo mismo con el circo del Barranc de la Creu, que es el que remonta este sendero.

Topamos con el asfaltado que sube a la cumbre, solo nos queda desde allí salvar la última cuesta que nos separa de ella. De allí arriba no se han movido ni el vértice geodésico, ni la Ermita de Sant Miquel, ni todas esas antenas y hierros que la tienen amedrantada. Eso sí, hoy, ya lo presuponíamos de buena mañana, vistas muy limitadas, así que poco os puedo contar hoy sobre ellas.

De aquí hasta el final toda la ruta es por pista forestal, con cuatro pequeñas excepciones, las dos primeras para desviarnos por sendero y coronar las cimas del Colomer y les Moletes, que poco aportan a las vistas, aunque la segunda tiene unos interesantes cortados en su vertiente occidental. La tercera fue para acercarnos lo máximo posible al Castell de la Sufera, que podría decirse que era el verdadero propósito de esta ruta, el campo a través por un siempre incómodo lapiaz le puso una pizca de aventura a la excursión y pudimos deleitarnos con este afloramiento calizo en esta sierra de dominio rodeno. También tuvimos que batallar al final con alguna coscoja y quitarnos alguna garrapata, pero al final pudimos asomarnos al borde de la brecha que nos separaba del gendarme calizo sobre el que se asentaba la fortaleza, esta zona del Desert no la habíamos pisado todavía, y la verdad es que fue una pequeña y agradable sorpresa. La cuarta fue una pequeña incursión, ya cerca de les Santes, por un sendero recién desbrozado, que nos trazó una pequeña circular por un rincón realmente frondoso.


En fin, que por muchas veces que hayamos venido al Desert este nunca defrauda.

Un saludo a tod@s.


Ermita de les Santes, punto de inicio y final de esta nueva excursión por el Desert. Para llegar allí cogeremos la carretera que une Cabanes y Orpesa (CV-148), mas o menos a los 4 kilómetros y medio de haber salido de Cabanes encontraremos las indicaciones que nos desvían a la ermita, a la que se llega por camino asfaltado. Mirando al cielo vemos que la cima de les Moletes, a la que subiremos hoy, se encuentra cubierta por la niebla, así que pocas vistas tendremos.

La ermita se encuentra ubicada en un frondoso paraje, que rebosa verde por los cuatro costados. En este enlace encontraréis más información sobre ella.

Este bloque corresponde a lo que es la hospedería/albergue de la ermita.

Y este es su bonito pórtico de entrada, en el que, como no podría ser de otra manera, predomina el rodeno.

Empezamos la ruta por una de las anchas pistas forestales que suben hasta la parte alta de la sierra.

Será alrededor de un kilómetro y medio, tras ello tomaremos este frondoso sendero, que de forma prácticamente llana se encamina al Collet.
Un sendero que todavía no había tenido el placer de pisar.

Debe ser un sendero muy apreciado por los "runners", pues nos cruzamos con varios grupos en este corto tramo.

Enlazamos con la senda que viene del Collet, el poste indica bien a las claras a donde vamos.

Por delante toda esta subida, exigente, por el circo del Barranc de la Creu, hasta el Bartolo.

La niebla sigue enganchada en las cotas altas, las antenas del Bartolo casi ni se ven.

Parte final de la subida, donde la cosa suaviza un poco.

Un senderista me hace de figurante en esta foto, en la que vemos la cima de les Moletes.

Mucha humedad reinante, la niebla debió ser densa horas antes, como muestra un botón.

Enlazamos ahora con el asfaltado que sube a la cumbre, un último repecho y estaremos arriba.

Antes un vistazo hacia la cresta que se extiende al sur del Bartolo, en mi opinión la manera más atractiva de ganar la cima.

Ermita de Sant Miquel, asediada por las antenas, y el vértice que marca los 729 metros de la cima del Bartolo.

Como siempre bastante gente arriba, pero pocas vistas hoy; un cacho de costa y el Castell de Montornés es de lo poco que se aprecia.

Y le tenemos que dar bien al zoom para poder apreciar las ruinas del monasterio viejo.
Un poco más al norte vemos les Agulles de Santa Àgueda y la urbe de Benicàssim.

Volvemos a echar la mirada al sur para ver tres de las cimas de la cresta al Bartolo; el Cargol de la Panxa, el Cantal Gros y la Mola del Morico, repito, encadenar estas tres cimas con el Bartolo resulta una ruta espectacular.

Abandonamos el Bartolo por pista, lo que resta de ruta será por ella, vemos los dos siguientes objetivos, el Alt del Colomer y les Moletes. Se aprecia en la imagen la senda que se desvía de la pista y sube hasta la caseta de vigilancia forestal del Colomer.

El Bartolo, visto durante la rampa de subida a l'Alt del Colomer.

En las tres cimas de hoy encontraremos antenas, pero también buenas vistas de les Agulles de Santa Àgueda.

El Bartolo desde la cima del Colomer, a 706 metros.

Y desde allí la siguiente parada, les Moletes, vemos la pista que nos aproximará a su cima.

Ponemos rumbo hacia allí, viendo también las calizas de la Sufera, en el farallón de la derecha es donde se encontraba el castillo, el objetivo será acercarnos lo máximo posible allí.

Mientras tanto, camino de les Moletes, nos deleitamos con la estampa de les Agulles, con el puntiagudo Agullot a la cabeza.

El sendero de acceso a les Moletes no tiene mucha historia, pero esta modesta cima, en su vertiente occidental, esconde estos interesantes cortados.

Laia, muy osada como siempre se asoma a ellos. Les Moletes, 662 metros. El pueblo que se ve en la imagen es la Pobla Tornesa.

Vemos desde allí todo el camino recorrido desde el Bartolo.

Tras les Moletes vamos hacia la Sufera, una primera barrera rocosa se interpone en nuestro camino, la bordearemos por la izquierda.

Atractiva sección caliza entre el rodeno del Desert, al fondo el Agullot.

Una vez salvado el escollo rocoso algo en él llamo nuestra atención. Le dimos al zoom y era esto, se trata de un alcotán. Solo por este momento ya valió la pena toda la ruta.

No habíamos pisado aún esta zona del Desert, así que todas estas vistas nos resultaron novedosas.

Vamos a un castillo del que apenas quedan restos, vemos durante el camino uno que dentro de lo que cabe si que se encuentra bastante bien conservado (mirando el estado general en que se encuentran los castillos del País Valencià), el Castell de Montornés.

Buenos precipicios aquí también, estos nos asoman a l'Alt del Colomer.

Lapiaz, palmitos y coscoja, obstáculos a superar en nuestro camino al Castell de la Sufera.

Nuestro objetivo, asomaros al puntal del centro de la imagen, al de detrás, donde estaba el castillo, ya vemos que será imposible.

Les Agulles, indiscutibles protagonistas de las vistas.

Con unos arañazos, y un par de garrapatas enganchadas en mis piernas, llegamos al puntal, más no podemos continuar, podemos decir, que desde aquí, el castillo era inexpugnable.

Acercamos con el zoom el saliente rocoso en el que se asentaba la fortaleza, poca información hay del castillo, os remito a la wikipedia, el texto está en valenciano.

Buen punto es este para deleitarnos con los caprichos de rodeno que hacen tan especiales a les Agulles de Santa Àgueda.

La cima del Agullot, siempre concurrida los fines de semana.

Con los objetivos marcados cumplidos ponemos rumbo a les Santes, vemos, con les Agulles de fondo, el espolón del castillo, y la brecha que lo separa del puntal al que habíamos subido.


Espectacular imagen de la Sufera y la cresta de les Agulles. No en vano es la que he elegido para encabezar este reportaje.

Como el tramo de pista hasta les Santes se iba a hacer largo, le dimos un poco de color a la ruta, y también a la gris mañana, con algunas macros florales, que cuando hicimos esta ruta la primavera estaba en plena explosión.





También nos entretenemos con las vistas, en el centro la Ferradura, montaña a la que todavía no hemos subido.

También buscamos, ya cerca de les Santes, formaciones en el rodeno.

Vemos también que han desbrozado un sendero, vayamos a chafardearlo...

...traza una pequeña circular por un frondoso barranquete.

Y nos despedimos con tres fotos dels Roures de les Santes, Quercus x coutinhoi samp, toda una rareza botánica, fruto del cruzamiento y recombinación del Quercus robur y el Quercus faginea.





8 comentarios:

  1. Hola Dani,

    Aun con niebla que os frutó las vistas, la ruta es muy bonita, a vosotros ni el mal tiempo os impide salir a disfrutar del monte.
    Ese andar entre bosques de robles es una pasada, y la foto del alcotán espectacular.
    La gran pregunta es, ¿como llegaban al castillo? ¿escalando? porqué vaya pasada de sitio para ponerlo, eso si que era una fortaleza inexpugnable.
    A ver si antes de salir de la península podemos planear alguna salida, ya sea por vuestras tierras o por el Pirieno.

    Un abrazo.

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    1. Hola David.

      Quizás no nos salió el mejor día para disfrutar una vez más de las vistas desde el Bartolo y las cimas del Desert, pero si disfrutamos de su masa boscosa, y también de esos senderos o lugares, como la Sufera, que no conocíamos. Y también tuvimos la gran suerte de poder disfrutar de ese pequeño y mágico momento de ver ese alcotán posado en la roca.
      Supongo que usarían escalas para subir y bajar del castillo, de otra forma no creo que lo hiciesen. Una lástima que ya no quede nada de él.

      Eso, a ver si quedamos y hacemos algo por el Pirineo mejor, que por aquí hace demasiado calor para salir al monte.

      Un abrazo.

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  2. Hola Dani.

    El Bartolo que recuerdos! Fue el primer sitio del Desert que conocimos, pero nosotros subimos en coche hasta el monasterio y de ahí al la cima.

    Que chula y desconocida se ve esta parte del Desert con ese tremendo castillo o puesto de avanzadilla inexpugnable, viendo el tamaño y lo inaccesible que es. Entre la niebla, los robles (curioso lo de ese híbido de Quercus) y el Alcotan cazado a lo Felix Rodríguez de la Fuente (gran captura), esta entrada pudiera haber trascurrido en otro paisaje distinto.
    Toni MS.
    Un abrazo.

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    1. En efecto Toni, viendo solo las fotos, con ese ambiente de niebla y esos robles, tan poco comunes por esta zona, más de uno hubiese dicho que esta ruta la hicimos más al norte y al interior. El Alcotán, me lo identificó a posteriori mi colega Jesús, fue un puntazo, pocas veces he tenido la suerte de ver una rapaz posada, y esas pocas no llevaba la cámara, esta vez, y gracias al zoom de la Sony, y a que no me tembló el pulso, me salió, lo reconozco, una buena foto. Pero si quieres ver buenas fotos de naturaleza échale un vistazo a la galería de Jesús en Fotonatura, te paso el enlace:
      Galería Jesús

      Lo del castillo, poca información hay sobre él, y puede que tengas razón, quizás se tratase de una torre vigía, o un puesto de avanzadilla, entre los castillos de Montornés y Miravet, y es verdad, su situación, sobre ese peñasco calizo, lo debió de convertir en una fortaleza muy difícil de asaltar.

      Un abrazo.

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  3. Hola Dani.

    Bueno, al mal tiempo buena cara, lo positivo de la niebla es que pudisteis ascender a esas cimas con menos calor, que siempre se agradece.

    Yo del recorrido, casi me quedo con el tramo final del sendero nuevo que va por el robledal y con la foto del Alcotán.

    No sabia yo que les Agulles estaban por la zona de Benicassim, pensaba que estaban más hacia Alicante, yo por esa zona solo he ido al FIB.

    Un saludo

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    1. Vaya Eduardo, eres toda una caja de sorpresas, no te hacía yo "fiber" jajaja, mira que lleva años haciéndose y todavía no he ido, y ni ganas tengo, la verdad. Desde el recinto del festival se tiene una visión cojonuda de les Agulles. La próxima vez que vengas a Benicàssim no dude en pegarte un madrugón y haz el cresteo, es una pasada.

      Un saludo.

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  4. Hola Dani. Moltes gràcies per l'enllaç al castell de Sufera. Sempre havia pensat que prenia el nom per la formació. És un bon lloc per a fer un castell però no per a estar-hi.
    I ja tenim excusa per tornar a xafar la nova senda que han netejat.

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    1. Poca informació hi ha sobre aquest castell, o torre guaita, tan poca com restes del castell hi han, a lo que me pregunte, com és possible que una fortalesa, per petita que fos, pugui desaparèixer del tot sense deixar rastre?.

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