1 de diciembre de 2019

Barranc de l'Encantada

Domingo 3 de noviembre de 2019

Acudimos una vez más a la llamada de las montañas alicantinas, pero esta vez no fue la cosa de prominentes montañas, ni de cimas ni de afilados crestones calizos. No, esta vez el protagonismo lo acaparó el agua, el agua que fluye por el Barranc de l'Encantada y que ha sido capaz de moldear su espectacular orografía, la cual descubrimos en esta ruta y que os presentaré en esta crónica. 






La población de Planes, en la comarca del Comtat, es el punto de inicio de esta excursión. No es la primera vez que veníamos aquí, ya que en febrero de 2017 vinimos a hacer esta misma ruta, pero un imprevisto aguacero, al que le siguió un ventarrón huracanado nos obligó a guarecernos una hora larga en el porche de la Ermita del Sant Crist y a abortar la ruta. Como si de un "deja-vu" se tratase hoy el viento también soplaba con ímpetu, y lo notamos en nuestras carnes durante la zigzageante subida del Vía Crucis al Turó de Sant Cristòfol, en cuya cima esta situada la ermita, cuyo porche de nuevo fue bienvenido, para pegar un bocado resguardados de las embestidas de Eolo. Este punto resulta un excelente mirador hacia la Serra del Benicadell con el Embassament de Beniarres a sus pies.


Desde las mismas calles de Planes ya es bien visible el primer objetivo de la jornada, el Turó de Sant Cristòfol...

...en el que no pasa desapercibido el sendero en zig-zag que sube hasta la ermita por la ladera sur de esta montaña.

Hemos salido de Planes, cruzado el Barranc de Benicapsell y ya estamos negociando los zig-zags del sendero, en el que iremos encontrando las diferentes estaciones del Vía Crucis.

Una de las numerosas lazadas del sendero. Al fondo la Serra de Mariola con el Montcabrer a la cabeza.


Qué no se nos olvide que andamos por Alacant, aquí manda la caliza.

Llegamos a l'Ermita del Sant Crist de Planes, situada en lo alto del Turó de Sant Cristòfol, a unos 590 metros de altura.

Suficiente altitud para tener estas excelentes vistas del Benicadell, con las poblaciones de Gaianes y Beniarrés a sus pies. En el llano el Embassament de Beniarrés remansa las aguas del Serpis.


A partir de este punto nos espera un largo tramo en el que la ruta transcurre en su mayor parte por caminos asfaltados, pero al contrario de lo que pueda parecer no se nos hizo para nada pesado, ya que a parte de salir de la cuenca del Barranc de Benicapsell y entrar en la del Barranc de l'Encantada, descubrimos el encanto rural de este sector del Comtat.


Tras el paso por la ermita la ruta cobra un toque rural, en el que no faltan las buenas vistas, Benicadell y su solana...

...y Montcabrer, que aparece tras el Turó de Sant Cristòfol, en el que habíamos estado hace un rato.

Caminar por estos entornos rurales, y más con estas vistas, también tiene su encanto.


Acabamos saliendo a la carretera que comunica Planes con Alcalà de la Jovada, cerca de la pedanía de Catamarruch, donde enganchamos el camino que discurre paralelo, y en el mismo sentido, aguas abajo, al Barranc de l'Encantada o l'Encantà, que empieza a mostrarnos algunas bonitas pinceladas acuáticas. Así acabamos llegando al rincón que le otorga la fama a este barranco; el Gorg del Salt, una preciosa cascada que cae bajo un cinglo calizo abovedado y que forma una bonita poza. Un lugar idílico de veras, y que ningún buen amante de la naturaleza debería dejar de visitar.


Hemos pasado ya a la cuenca del Barranc de l'Encantada. Otras montañas toman el relevo visual, en este caso las cimas más occidentales de la Serra de la Foradà en la vecina Vall de Gallinera.

Vemos allá abajo el lecho del Barranc de l'Encantada, con el Pont de les Calderes, sobre el que pasa la carretera que va a Alcalà de la Jovada.

Ya estamos caminando junto al barranco. Nos alegra ver que hemos elegido bien la fecha para visitarlo, pues baja con un caudal más que aceptable.

O sea, que empezaba el festival acuático de la ruta...

...que pronto iba a tener uno de sus puntos álgidos al llegar a este paredón...

...que cobija la poza verde esmeralda del Gorg del Salt, un lugar precioso, además de muy accesible (se puede llegar con coche), cosa que se nota en la foto, ¿verdad?, aunque todo ese grupo llegó andando, al igual que nosotros.

Un escalonado sendero, desde el cual ya es visible la cascada, permite bajar hasta la misma poza.

El Gorg del Salt, una pequeña joya alicantina.

Vemos con más detalle la cascada. Bonita, ¿verdad?. Además este lugar cuenta con su propia leyenda:
 Según el cuento relata, y la verdad puede ser, una señora muy guapa le salió a un leñador. Le enseñó un collar de plata con un diamante y un rubí, "¿Qué es lo que quieres, la joya?, o me amas más a mí?" Contestó que la joya. "Siempre serás desgraciado! En aquella peña alta tengo un palacio encantado. Ya no podrás ser dichoso, si me hubieras querido a mí, la fortuna que hay allí hubiera sido para los dos". Por medio de una boreal, al amanecer la aurora, desaparece la señora y se queda el pobre... igual. Si es que el dicho les gusta, no se lo tomen por patraña que es el origen de la Historia del Barranco de la Encantada.


Venga, ante tan idílico lugar os regalaremos un posado ;-)

Antes de abandonar tan lindo lugar haremos un poco el cabra para intentar situarnos sobre la cascada. No nos costó mucho conseguirlo, y encima pudimos fotografiar la poza sin nadie en ella...

...amén de otras interesantes fotografías.


La ruta continúa por el asfalto y se aleja un poco del cauce del barranco. No tardamos en abandonar el asfalto, para seguir un ramal de tierra que pronto se convierte en sendero y nos acerca de nuevo al barranco. Llegamos a las ruinas de un molino, donde un senderillo nos invita a bajar al cauce del barranco, todo un acierto, pues descubrimos unas atractivas pocetas muy bien labradas en la caliza, y en las que el agua cobra tonalidades oscuras.


Tras andar un tramo alejados del barranco un sendero nos vuelve a aproximar a él, y pronto nos vuelve a mostrar sus encantos...

...mirad que curso más bien labrado tiene en este tramo. Bajemos a ver de cerca estas pequeñas pozas.

Si no me equivoco se las conoce como el Toll de Pau y el Toll de Blavet.

Basta un pequeño cambio de perspectiva y estas aguas cobran una tonalidad más oscura.

Yo conozco a uno que ahora mismo estará fantaseando con un baño en estas aguas serranas alicantinas ;-)


El sendero principal nos lleva junto al Molí de l'Encantada. Allí nuestra intuición nos vuelve a decir que tenemos que salirnos de la trazada e investigar. El premio, poder ver de cerca otra sección del barranco muy bien excavada, y que cae en un corto pero espectacular estrecho, de hecho se le conoce como l'Estret.


La ruta entra ahora en un tramo de exuberante vegetación, de la que ya forma parte el Molí de l'Encantada.

Mirad que pedazo de trepadora que ha arraigado en sus vetustos muros.

Desde el molino vale la pena apartarse un poco del sendero para ver de más cerca este precioso estrecho calizo.

Con mucha precaución nos podremos acercar incluso un poco más. Menudas sorpresitas nos estaba reservando este Barranc de l'Encantada.

Mirad que bien ha trabajado el agua estas calizas antes de desprenderse al estrecho.

Le retomamos el pulso al sendero, que tras una breve nos sitúa unos 50 metros por encima del cauce del barranco, que se abre a lo grande de forma repentina, y se nos muestra mucho más agreste. Una nueva tentación aparece en el camino, un ramal descendente que tiene toda la pinta de bajar al cauce, y que quizás nos plante al otro lado del estrecho que habíamos visto antes. Acertamos pues allí acabamos, viendo como las aguas salen de esa angostura y quedan remansadas en una poza. Una pequeña maravilla. Era pronto, pero la sentada del bocata y la cerveza la hicimos allí.


Proseguimos con la ruta, a la que ya no le queda nada de rural...

...y si no mirad en lo que se ha convertido hasta hace nada el amable cauce del barranco.
Aunque ante tanta grandeza nunca es difícil encontrar algo más pequeño que nos cautiva igual o incluso más, y más si se trata, corregidme si me equivoco, de azafrán silvestre.

Un sendero descendente nos brinda la ocasión de bajar al cauce del barranco y plantarnos al otro lado del estrecho, al conocido como Toll de l'Estret.

Maravilloso.

Mientras Laia perseguía a unos peces yo me ventilaba el bocata y la cerveza fresquita, disfrutando de este mágico rincón.


De nuevo sobre el track continuamos avanzando con unas excelentes vistas del barranco, que se ha convertido en barrancazo de abruptas laderas. Llegamos a les Llomes del Cantalar, donde enlazamos con el asfaltado que nos devolverá a Planes, pero un nuevo impulso nos llevó a salirnos del track y seguir avanzando por el camino que discurre por lo alto de estas lomas, que acaba convirtiéndose en un buen sendero. La recompensa, al llegar al extremo NO de estas lomas, son unas excelentes, y mucho más cercanas, vistas hacia el Benicadell y el Ebassament de Beniarrés.
De vuelta al track, el asfalto nos devolvió a Planes. Antes, la lluvia, celosa del viento, también quiso, al igual que en 2017, volver a acompañarnos en esta ruta. Para nada la empañó, es más, le otorgó ese inconfundible y delicioso olor a tierra mojada.

                   "Que no queremos ser tanto                                            Queremos vivir en nuestra tierra, agrietada de                        manantiales cristalinos                                               Andar un poco más lejos que las fronteras                            Por la sublime añoranza del regreso.
                      Que no queremos ser tanto
                     Queremos ser un poco de sol y un poco de noche
                    Queremos ser viento y calma
                   Tormenta, lluvia y olor de tierra mojada."

                                         Manolillo Chinato.

Un saludo a tod@s, sed felices.


La ruta prosigue hacia les Llomes del Cantalar, con la grandeza del barranco presente en todo momento.

Valió la pena recorrer estas lomas, y así poder lograr esta estampa del Montcabrer, Benicadell y Embassament de Beniarrés.

El Benicadell, siempre bello y esbelto, mire por donde se mire.

Retrocediendo por les Llomes del Cantalar, disfrutando de nuevo de la salvaje orografía del Barranc de l'Encantada.

El último tramo de la ruta no tuvo mucho a reseñar, y como llovía tampoco saqué la cámara, así que nos vamos con el callejeo por Planes.

En el transcurso del mismo logramos captar escenas tan tiernas como esta.

Y antes de regresar, muy satisfechos, a Betxí, una parada para fotografiar Planes y sus montañas, que tan buena jornada de senderismo nos habían hecho pasar.



  • La ruta tuvo una longitud de 15 kilómetros y en ellos salvamos un desnivel positivo acumulado de 569 metros.
  • La ruta transcurre por buenos senderos y caminos de montaña, y en su mayor parte por caminos asfaltados. Aún así hay que tener en cuenta que la ruta está sin señalizar, por lo que no está demás llevar un track de apoyo para no errar el itinerario correcto en las diferentes intersecciones que hay en el recorrido.
  • Este es el track que grabé yo.
  • En épocas de crecida del barranco quizás no sea muy conveniente acercarse al Toll de l'Estret, ya que para llegar allí hay que andar unos metros por el interior del barranco.
  • No encontramos ninguna fuente en todo el recorrido.
  • En esta web podréis encontrar más información sobre algunos de los lugares visitados en esta ruta, así como más cositas sobre la población de Planes.



12 comentarios:

  1. Con seguridad, el relato que se hace, motiva el hacer esa excursión, yo siendo de por allí la facilidad de visitarlo, me ha hecho siempre rehusarlo, pero veo que uno puede recorrerlo y tal vez en ello esté la emoción.

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    1. Hola Emilio.

      Claro está, nada que ver ir a ver el Gorg del Salt con el coche que hacerlo andando desde Planes, y además luego seguir el curso del barranco y descubrir sus otros tesoros. Una ruta muy recomendada.
      Gracias por el comentario, un saludo.

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  2. Hola Dani.

    Que preciosidad de ruta, muy buen ejemplo que en Alicante se pueden hacer más variantes aparte de subir a las cimas. Yo como amantes de los cursos fluviales labrados por el agua he disfrutado un montón con las fotos y con tu inconfundible crónica, claro está, que siempre es una gozada leerla.

    La poza grande, a ratos parece un lago del tamaño que tiene y el estret y demás rincones fluviales son un delirio de lo bonitos y espectaculares que son.

    No sé si te referías a mí, pero si no, ya te digo que antes de poner ese comentario, cuando has indicado los nombres de Toll de Plau y de Blavet, he pensado copón copón, ir por allí en el mes de mayo que ya hace calor por allí, y la primavera bien seguro que va a traer lluvia, ha de ser una maravilla sumergirme en esas pozas.

    Muy chulos esos versos de Manolillo Extremochinato y tú!!!

    Un abrazo.

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    1. Se ha sentido usted aludido y ha dado en el clavo, amigo Toni jejeje. Supongo que en esas fechas que dices el Gorg del Salt, al poder llegar a él con coche, igual se pone hasta arriba de gente bañándose, pero las pozas que hay más barranco abajo, sobre todo la de l'Estret, en la que ya hay que andar un buen cacho, debe ser una gozada, bañarte en soledad en ella y meterte nadando en medio de ese estrecho calizo.
      Cuando buscaba información de este barranco lo que más encontraba eran fotos del Gorg del Salt, y también había visto alguna de l'Estret, pero lo que no me esperaba, que una vez superado este último, el barranco se abriese de tal forma, y se tornasen sus laderas tan abruptas.

      Conoces al Chinato, si es que hablamos el mismo idioma en casi todo jeje.

      Un abrazo.

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  3. Bonito itinerario el que propones por esta zona de Alicante repleta de barrancos, cristalinas gorjas y curiosas leyendas. Como bien dices, no todo el encanto se encuentra en la montañas, hay muchas zonas rurales con lugares espectaculares a descubrir. Por cierto, impresionante la silueta del Benicadell! Salud y montaña!

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    1. Hola Guillem.

      Alicante es mucho más que playas hiper-urbanizadas, para mi el verdadero tesoro son sus sierras, en las que igual puedes encontrar esbeltas crestas calizas, montañas con exigentes ascensiones, como lugares más amables como este Barranc de l'Encantada. Si no has tenido oportunidad de patear las montañas alicantinas te lo recomiendo. El Benicadell es una de las imprescindibles, si te ha gustado la silueta del Benicadell mira esta:
      Benicadell desde la Safor
      ...o esta:
      Benicadell desde Segària
      En este enlace encontrarás, por si te interesa, las dos ascensiones al Benicadell que tengo reseñadas en el blog.

      Salud y montaña!!

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  4. ¡Hola, Dani! Preciosa ruta, sin duda. La recuerdo grata y especialmente por todo en general y porque era época de cerezas y nos vinimos cargados con alguna que otra caja. En primavera también es espectacular, aunque ahora tampoco desmerece nada la ruta. Ciertamente hace honor a su nombre. Un encanto de ruta.
    Un abrazo.

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    1. Hola Emilio.

      Así es, este recorrido alrededor de l'Encantà, deja un grato sabor de boca, especialmente, es evidente, por el tramo del barranco, pero tampoco desmerecen esa subida a la ermita ni todos esos tramos rurales, que en época de floración de los cerezos deben regalar estampas realmente bonitas. Como no me importará volver a visitar l'Encantà nos apuntamos la primavera para ello.

      Un abrazo.

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  5. Hola Dani...
    Bueno,de momento me he pasado por este precioso y calizo recorrido que nos has mostrado por el Barranc de l'Encantada,espero poder pasar a ver ese paso por la serranía...
    De entrada ya te digo que me apunto esa ruta desde Planes...jejeje.Mucho por descubrir aún de esa montañosa provincia alicantina,aunque en este caso como bien apuntas no ha ido "Per Dalt",ha ido "Per Baix"(aunque el significado sea otro...jajaja).
    Aunque comentas también que hay parte de asfalto,visto lo visto,creo que no importa.
    Curiosa como siempre la leyenda,al igual que muchas y desde luego no he podido contener la "sonrisa-risa",con tu "dedicatoria" al "Señor de las Aguas Frías"(con todo el cariño...jejeje)...y ya esta pensando en mayo...jajaja,buena época también como comenta Emilio,por el tema de las cerezas.
    Lo dicho,apuntada queda.

    Un abrazo.

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    1. Hola Juane.

      Totalmente recomendada. Cuando el día de antes estuve estudiando un poco el recorrido y vi que tenía tanto asfalto tenía dudas de que mucho más allá de la parte estelar del barranco la ruta no tuviese mucho interés, pero lo tiene, repito, el barranco es una preciosidad, pero no desmerecen esos tramos rurales, que como bien dice Emilio, en tiempo de cerezas, o de floración, debe estar esplendoroso, y esa subida por el Vía Crucis también le otorga un toque de originalidad al recorrido.

      Seguro que pronto vemos un gif en el Gorg del Salt jeje.

      Este Toni es un adicto a los baños serranos jejeje.

      Un abrazo.

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  6. Hola Dani,

    Me ha encantado la ruta que nos has mostrado hoy, empezando por ese serpenteante sendero que sube a la Ermita del Sant Crist de Planes y que te regala unas vistas preciosas de toda la caliza alicantina, lástima que me pille tan lejos...

    Las explicación exhaustiva del barranco me ha parecido sublime, que pasada de pozas que hay, seguro que se puede descender por su cauce de algún modo, si no es que ya hay instalaciones fijas que lo permiten, ya que es una delicia de pozas talladas por el agua.

    Pues yo he visto las pozas y pensar lo mismo que tu, que seguro que uno que yo me se se habría metido en ellas sin dudarlo... jejeje

    Un abrazo.

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    1. Hola David.

      Me alegro que te haya gustado. Es un paraje y una ruta para disfrutar y degustar sin prisas.

      Nada, te coges tres días, como cuando subiste Puig Campana y Aitana, y te subes Benicadell y Montcabrer, y el tercer día, para soltar piernas, te haces esta ruta de l'Encantada jajaja.
      En el Gorg del Salt no me fijé si habían instalaciones, pero en l'Estret si que vi los tornillos de un spit o parabolt, pero siendo sincero rapelar estas cascadas lo vería como una mera cuestión de coleccionismo, ya que es un barranco, que en modalidad deportiva, no tiene continuidad. Al Gorg del Salt se puede llegar en coche, y luego para llegar al rápel de l'Estret hay que darse una buena calcetinada. Repito, creo que es un paraje para disfrutarlo mejor andando.

      Un abrazo.

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