14 de abril de 2019

Tinença de Benifassà: Bel y la Pena de Bel (1005 m.)

Sábado 16 de marzo de 2019

La Tinença de Benifassà es, a muchos niveles, uno de los parajes más especiales que tenemos en Castelló, siendo el nivel natural el que más destaca, ya que su riqueza paisajística es espectacular. Dicho esto se podría considerar como pecado, que yo, como castellonense, haya visitado tan poco esta comarca histórica del norte de la provincia. Pero por suerte esa es una cosa a la que se le puede poner remedio y empezamos a hacerlo con esta ruta en la que vamos a conocer Bel, el más pequeño y meridional de los siete pueblos que conforman esta sub-comarca. Proponemos en esta ruta, para añadirle desnivel y espectacularidad a la misma, subir hasta Bel desde el valle del Riu Cervol, y luego desde el pueblo ascender a la cima de la Pena de Bel. Antes de bajar de nuevo al valle me hubiese gustado añadir algún extra más, pero una desafortunada, y dolorosa, circunstancia lo impidió, quedándose la ruta, que no es poco y gracias, en lo que os voy a narrar a continuación.






Bel quedó anexionado a Rossell en 1971, y es precisamente hasta Rossell donde tendremos que venir para encontrar el punto de inicio de esta ruta, desde allí tendremos que buscar la estrecha y sinuosa carreterilla que va a Vallibona y seguirla aproximadamente durante diez kilómetros y medio. En una curva cerrada a izquierdas, y junto a unas carrascas de buen porte, veremos un hueco en el que caben varios vehículos.
En esa misma curva, y según el mapa, se encuentra l'Ullal de la Fou, pero fuimos incapaces de encontrarlo. Hacemos caso omiso de la indicación del sendero que sube a Bel (bajaremos por ahí) y nos adentramos en el Barranc de la Borja, por el que se abre paso un senderete, que en este primer tramo pasa junto a buenos ejemplares de quercus ilex. Al contrario de lo que nos indica el mapa, el sendero, balizado con abundantes hitos, discurre en todo momento por el interior del barranco, saliendo esporadicamente del mismo, en una  de esas ocasiones para pasar junto a la Font de la Parra, a la salida del angosto y frondoso tramo de los Estrets de la Borja. El ascenso hasta el momento es muy progresivo aunque no muy cómodo.


Nada más bajar de la furgoneta y empezar a caminar nos adentramos en el Barranc de la Borja, que nos sorprende con su frondosidad...

...y sus carrascas.

Salimos de forma breve del barranco para circular por esta repisa superior. Estamos en els Estrets de la Borja.

Al ir por dentro del barranco no tenemos muchas vistas, pero lo que vemos ya nos anticipa lo que nos espera cuando salgamos del barranco y empecemos a ganar altura.

Pero de momento seguimos por el interior del barranco y su zona más estrecha y frondosa. En un día tan caluroso agradecimos la frescor del barranco, aunque maldecimos a los mosquitos.

Font de la Parra, en la que Laia se pudo refrescar.

Otro punto en el que se abren las vistas. La cosa promete.

Esta foto muestra como fue la mayor parte del avance por el interior de la Borja.


Llegamos al Grau de la Borja, donde el propio barranco y los hitos nos mandan salir del cauce. No nos andaremos con chiquitas, pues esta salida del barranco se realiza de forma muy directa, remontando un inclinadísima e inestable pedrera, por suerte los hitos nos escoran hacia las paredes de la derecha, bajo las que discurre, y entre pequeñas carrascas, al más puro estilo Puig Campana, un senderete más trillado. Aún así la inclinación no mengua y hay bastante piedrecilla suelta, hay que andar al loro con los resbalones. A mitad pedrera los hitos nos mandan cruzarla en horizontal, para inmediatamente después salir de ella en un precioso y técnico paso entre las calizas, en el que, con tal de no enriscarse, es importante no perder el itinerario jitado. Gozamos aquí de las primeras panorámicas del día, no muy extensas aún, pero que nos otorgan una buena perspectivas del Barranc de la Borja y su geología.


Llegamos a un punto en el que se antoja imposible continuar por el barranco.

Los hitos nos ordenan subir por esta pedrera, seremos obedientes y les haremos caso. Laia ya está en ello.

Por suerte evitamos el tener que andar por el centro de la pedrera y lo hacemos por su lateral derecho, donde el terreno es un poco más cómodo.

Aún así la inclinación es importante, y se nota más si miramos hacia atrás.

Más o menos, cuando tenemos media pedrera remontada, toca cruzarla en horizontal, para dirigirnos a las calizas de en frente.

Vistazo de la pedrera mientras la cruzamos, este tramo nos hizo sudar la gota gorda.

Salimos de la pedrera y tenemos que pasar al otro lado de la esta barrera rocosa. No hay que errar el itinerario, pues se trata de una fina cresta. El gendarme de la imagen marca el punto de paso.

Este es el paso que hace franqueable la cresta. Ahora debemos bajar a la masa boscosa de la imagen.

Pero antes nos deleitamos con las vistas. Barranc de la Borja...

...y sus plegamientos.


Tras una ligera bajada el sendero se vuelve a emboscar, bajo una franja rocosa, entre carrascas. El progresar, incómodo hasta el momento se va haciendo más amable de forma paulatina, hasta reencontrarnos con el Barranc de la Borja, mucho más dócil en este tramo y con signos visibles de humanización, posiblemente relacionados con el cercano Mas de la Borja, al que nos invita a ir una escueta señal de madera, que también nos indica el camino a Bel, que es la opción que elegimos finalmente. 


Superado el paso rocoso empezamos a circular por un carrascal, el terreno sigue siendo pedregoso e incómodo.

Las vistas hacia el Barranc de la Borja compensan.

Y hablando del barranco nos reencontramos con él un poco más arriba. Aquí es mucho menos cerril, se camina mejor y encontramos señales de humanización.



A partir de este punto, además de empezar a picar hacia arriba de una manera más acusada y continua, el sendero termina afianzándose, lo que nos permite avanzar a más buen ritmo, aunque parando en numerosas ocasiones, sobre todo cuando irá menguando el arbolado, puesto que las panorámicas hacia el sur van siendo más excelsas a cada metro ganado, llegando a su punto culmen al alcanzar un collado al norte del Tossal de la Borja. Se inicia desde este collado un corto descenso hasta el Barranc de la Coma o Vidala, donde volvemos a retomar la subida, exigente, que nos desemboca en un carril. En este punto no solo se amplían las vistas al sur (Serra Seguera, Serra del Turmell...) sino que también se nos abren unas extensas panorámicas hacia el norte (Tinença, Parc Natural dels Ports...).


Empezamos a remontar definitivamente hacia Bel. El sendero sale del bosque y nos muestra las primeras vistas a larga distancia. Tras les Moles de Sant Domingo vemos la Serra Seguera de Xert.

En ella identificamos la Moleta de Penyablanca, a la que subimos el año pasado en una gran y aventurera ruta.

Más arriba aparece ante nuestros ojos la Serra del Turmell...

...donde destaca la cima homónima, a la que subimos en la primera ruta de 2016.
Pliegues en les Moles de Sant Domingo...

...y formaciones "encantadas" cerca de collado al norte del Tossal de la Borja.

Traspuesto este collado bajamos al Barranc de la Coma, para de inmediato volver a remontar hacia un segundo collado, que vemos en la imagen.

Depresión del Barranc de la Coma, con la Serra del Turmell o Avinsilona al fondo.


Enganchamos el carril en dirección a Bel. Unas marcas amarillas nos indican en que punto abandonarlo y así evitar dar un rodeo más largo. Más pendiente de las abundantes procesionarias que de otra cosa acabo por perder el rastro de los puntos amarillos y el sendero, por lo que llegamos a Bel un tanto al trochemoche. Nos da igual, la estampa de esta pequeña aldea, cuando se ve por primera vez, en medio de la inmensidad de este recóndito y alejado del mundanal ruido paraje, es cautivadora. No menos cautivador resulta caminar por la calle principal de este encantador pueblecito, y empaparse de su tranquilidad. 


Enlazamos con una pista, hemos ganado bastante altura y se nota en las vistas, y no solo hacia el sur...

...también hacia el norte. En primer término la Roca del Corb, al fondo montañas de la Tinença y el Port...

...entre las que destaca la silueta de la Portella del Pinell.

Y con tan fantásticas vistas nos vamos aproximando a Bel.

Tras hacernos un pequeño lío con el sendero por fin alcanzamos Bel visualmente.

Nos quedamos fascinados, casi embobados, con la preciosa estampa que nos ofrece este pequeño pueblo.

El pueblo, como su nombre, es diminuto. Pero su encanto es enorme, vayamos a descubrirlo.

Escalinatas a l'Església de Sant Jaume, de estilo románico.

En la pared de dicha iglesia encontramos este reloj de sol.

Actualmente viven en Bel unas 20 personas (se llegó a despoblar a mitad de los 90) y eso contribuye a la tranquilidad que se respira allí. Bel consta de dos calles, el Carrer del Sol y el Carrer Major, por él iremos hasta el Mirador de Bel, situado en el extremo oriental del pueblo. 
Estas son las vistas desde el mirador, bien identificadas en un panel allí presente. Pudimos reconocer cimas tan emblemáticas como el Tossal dels Tres Reis, el Tossal d'en Canader (techo de la Tinença) o el Negrell.


Tras el paseo por Bel continuamos con la ruta y su siguiente parada, la cima de la Pena de Bel o Mola de la Pena. Salimos del pueblo por la pista asfaltada que viene desde Rossell, pero de inmediato una señal nos indica el sendero a la Mola. Encontramos además más marcas amarillas que nos guían. El sendero inicialmente transcurre por terreno rural (azagadores, ribazos...), pero no tarda en introducirse en el terreno más montañero y salvaje aledaño al Barranc del Mas del Coll y la Mola. Nos plantamos así ante las calizas septentrionales de la Mola, en las que agarran algunas enredaderas y sobrevuelan varios buitres. El sendero pasa bajo ellas por una amplia repisa herbosa para luego ir ascendiendo a otras superiores y ganar finalmente el altiplano cimero, en el que el sendero discurre un tanto oculto entre el lapiaz y el matorral. Un gran mojón y un vértice geodésico coronan al alimón la cima de la Pena de Bel. Si la vertiente norte de la muela nos había gustado, más nos gustó la sur, con altísimos paredones y profundas barrancadas desprendiéndose hacia el amplio valle del Cervol. Y que decir de las vistas, extensísimas, y eso que debido a lo caluroso del día los horizontes no estaban del todo limpios. Un panorama espectacular que disfrutamos bocata en mano.


Tras la visita a Bel nos centramos en el siguiente objetivo, llegar a la cima de la Pena, aunque nos resistimos a apartar la vista de este precioso pueblo.

Bucólica estampa de Bel con las montañas de la Tinença de fondo.

Sendero entre eras y cultivos a la Pena de Bel. Nos llama la atención el Morral Negre. Reina al fondo el Turmell.

Poco a poco el paisaje más rural da paso a otro más agreste. Barranc, barrancazo mejor dicho, del Mas del Coll y la Pena de Bel, la cima de hoy.

El sendero que nos ha de conducir a ella, que más adelante transcurrirá bajo esa línea caliza.

Barranc del Mas del Coll, para una futura subida a la Pena de Bel nos apuntamos esta ruta de Pablo, en la que subieron al vértice por el barranco, culminado así su reto de subir a todos los vértices geodésicos valencianos de más de 1000 metros.

No es nuestro objetivo subirlos a todos, pero llevamos ya un buen puñado, el de la Pena de Bel será el siguiente. Amplia repisa herbosa por la que continúa el sendero.

El día estaba siendo caluroso, agradecimos la sombra de estas calizas.

Fascinados con este barrancazo.

El sol entra por una brecha en la franja caliza e ilumina, y resalta, parte de ella.

Repisas por las que nos iremos aproximando a la meseta cimera.

Llegamos al punto culminante de la jornada.

Pena de Bel o Mola de la Pena, 1005 metros. La Tinença y el Port a nuestras espaldas.

El vértice comparte su rol de hito cimero con este gran pilón. La panorámica es extraordinaria.

Empezamos con los brutales cortados que se desprenden hacia el sur.

Pero lo que más impresionan son las vistas hacia el valle del Riu Cervol, 500 metros más abajo.

Este río, corto (60 km.), y que casi siempre va seco, nace unos kilómetros más al oeste, en término de Morella, y antes de salir a la Plana de Vinaròs ha creado este gran valle, dominado siempre por el Turmell.

Salvaje Tinença.

Vistas hacia las montañas y muelas de Xert.

Miramos hacia nuestra vecina norteña Tarragona y a su punto culminante, el Mont Caro, reconocible por sus antenas..

Otro zoom para el gigante, aunque no sea su punto más elevado, de la comarca de els Ports, el Turmell.


Tras la cima desandamos nuestros pasos con la idea, antes de buscar el sendero de bajada al río, de desviarnos en un punto del sendero e intentar subir a las cimas de la Mola de Bel y el Morral Negre, que sobre todo esta última me había llamado la atención antes. Pero mientras circulábamos por la amplia repisa herbosa de la vertiente norte de la Pena de Bel, en el que quizás fue el tramo de sendero más cómodo y llano del día me torcí el tobillo derecho, enseguida me di cuenta de que no había sido una simple torcedura, de esas que te recuperas al instante y solo te dejan pequeñas secuelas que duran un par de días. El grito se debió oír en toda la comarca, y al instante me mareé un poco, vamos, que me había hecho un esguince de los gordos, de hecho mientras escribo esto, y casi ha pasado un mes, aún tengo que hacer uso de muletas. Lo primero que me vino a la mente fue llegar a Bel y llamar para que viniera alguien a por nosotros, pero casi llegando allí decidí, no sé si con buen criterio o no, aprovechar que el tobillo estaba caliente para finalizar la ruta. Un ancho azagador entre carrascas nos hace alcanzar una intersección, en la que localizamos el sendero por el que bajaremos hasta la furgo. La bajada, siempre cercana al Barranc del Mas del Mariner, se presenta vertical, pero esta verticalidad se ve paliada con los numerosos serpenteos que dibuja el sendero. La verdad es que es una bajada preciosa, envuelta de un paisaje salvaje, pero que de la que no pude disfrutar plenamente, pues estaba más pendiente de mi tobillo y de asegurar cada paso que de otra cosa. Sin más incidentes llegábamos al punto de partida, finalizando una gran ruta en la Tinença pero con sabor agridulce para mi.

Por suerte las placas que me hicieron el lunes confirmaron que no me rompí nada, que es lo que más temía, y la cosa se quedó como os he dicho, en un esguince severo que me afectó a todos los ligamentos del tobillo, por lo que la recuperación se prevé larga y voy a estar una buena temporada sin salir al monte, así que me veo obligado a hacer un parón en la actividad del blog. Pero no os penséis que os vais a librar tan fácilmente de mi, pues voy a estar merodeando por vuestros blogs, en los que me vais a poner los dientes largos (ya me los estáis poniendo) con vuestras salidas al monte 😉.

Un saludo a tod@s y hasta pronto!!


Seguimos con la ruta, invirtiendo el tramo final de subida, y fijándonos mejor en esa gran hiedra. Unos segundos después de hacer esta foto fue cuando me torcí el tobillo.

El Morral Negre, al que tenía previsto subir, tendrá que esperar para otra ocasión. Ahora me tengo que decidir si finalizar la ruta en Bel o intentar bajar hasta la furgoneta.

Definitivamente opto por bajar, poco a poco, al punto de inicio. Siguiendo este azagador enlazaremos con el sendero de bajada.

Ya estamos en él. Volvemos a ver el Morral Negre. Menudas vistas debe tener.

Vista en el mapa la bajada se prevé vertical. Lo es, y nos ofrece unas estampas espectaculares.

Vistas hacia la zona alta, por la que andábamos un rato antes.

Canchal que atraviesa el sendero.

Qué gran paisaje, una lástima no poder disfrutar plenamente de él ni del sendero.

Volvemos a mirar arriba. Este sendero discurre en paralelo al Barranc del Mas de Mariner.

Como me hubiese gustado recrearme más con el paisaje, pero además de centrarme bien donde pisaba muchas otras cosas rondaban en mi cabeza.

Llegando casi abajo. Con sensaciones encontradas volvemos a mirar arriba y al salvaje paisaje de esta zona.

Llegamos a la curva de la carretera donde habíamos echado a andar. Este bosquecillo de carrascas me levanta un poco el ánimo.

En otras circunstancias nos hubiésemos sentado un rato a la sombra de estos gigantes, pero hoy urgía regresar a Betxí y que me mirasen el tobillo.

Ya en la carretera a Rossell hacemos una parada para fotografiar desde abajo la cima ascendida, la Pena de Bel.


NÚMEROS, DATOS, ENLACES DE INTERÉS Y RUTAS CERCANAS:


  • Recorrido de unos 15 kilómetros de longitud, en el que salvamos unos 700 metros de desnivel positivo acumulado.
  • El 90% de esta ruta se realiza por sendas, que quitando de la que transcurre por el Barranc de la Borja, donde tendremos que estar muy atentos a los hitos, resultan bastante evidentes de seguir.
  • Podremos abastecernos de agua en la Font de la Parra, de la que manaba un hilillo de agua, y en Bel, en la fuente junto a la iglesia.
  • Para realizar esta ruta nos apoyamos en un track de Casa Rural Angelita y en el mapa Tinença de Benifassà 1:30.000 de el Tossal Cartografies.
  • Bel, Ajuntament de Rossell.
  • Tinença de Benifassà, Turismo Natural.
  • Tinença de Benifassà, Parc Natural.
  • Per Dalt i Per Baix, el Portell de l'Infern.
  • Per Dalt i Per Baix, la Fageda del Retaule.
  • Reintroducción del quebrantahuesos en la Tinença.




12 comentarios:

  1. Hola Dani,
    Impresionantes formaciones de piedra.
    Seguro que son de aquellos lugares que te puedes perder entre tanta piedra y que, cuando estás entre ellas, uno se siente pequeño.
    Muy bonitas las vistas y la flora que hay por el lugar.
    Un 1.000 m con mucho encanto y bien aprovechados esos 15 km.
    Un abrazo!
    Rafa

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    1. Hola Rafa.

      Gracias por comentar. Pues son dos parques naturales estos, tanto el de la Tinença como el dels Ports, que tampoco te pillan muy lejos de Barna, y esta ruta es solo una pequeña muestra de los espectaculares paisajes que nos ofrecen, si no has estado todavía te recomiendo que lo hagas, además hay por allí unas cuantas cimas de la lista dels 100 cims ;-).

      Un abrazo.

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  2. Hola Dani.

    En cuanto he leído Tinenca (no encuentro la tecla del rabillo debajo de la c) he puesto una sonrisa.

    Siempre tiene un aliciente paisajístico toda este vértice Teruel/Castellón/Tarragona con tanta roca y tanto frondosidad, que engancha.

    Empezando por esas pedreras, todas las vistas del Turmell, molas adyacentes o els Ports, pasando por esa maravilla que has puesto de la panorámicas del pueblecito de Bel Air, digo Bel. y terminando con el Barrancazo de Mas de Coll, todo senciallemente impresionanante. Ademas con ese plus de sendas delicadas, pedreras, repisas de muelas, vamos una señora ruta.

    Solo empañada por ese infortunio del final, con el esguince. Oye, pienso que tienes que darle gracias a quien sea, por que te haya ocurrido al final, que si te pasa en la mitad y tienes que volver tantos km con el tobillo caliente, seguro que te habría afectado en la gravedad de la lesión.

    "Pa" que vea: te perdono el que no haya mención ninguna a la cerveza del final, jejejeje, no estaría el horno para bollos, con la preocupación del tobillo, pero bueno, piensa que a día de hoy, ya estas en la recta final de la recuperación, y en nada de tiempo, ya estas brincando por el monte.

    Un abrazo.

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    1. Hola Toni.

      Espero que ese quien sea al que yo tengo que dar gracias te oiga a ti y de veras empiece a notar ya una mejoría mayor, pero esto va muy poco a poco...
      Respecto a la cerveza...pues como la noche de antes nos acostamos tarde no puse la placa de hielo en la nevera y para bebermela caliente no me lleve ninguna cerveza, oye, igual hubiese venido bien la placa de hielo para aplicármela en el momento al tobillo...

      Con respecto a la ruta, creo recordar que una vez me dijiste que te encantaría visitar esta zona de la Tinença/Beceite/els Ports y sabía que te gustaría la entrada. Es una ruta que no tiene ningún bajón, tiene un poco de todo y en la que es difícil decidirse que te ha gustado más.

      Para una próxima visita que nos hagáis podemos planificar alguna rutilla por esta zona, eso si, habrá que madrugar, pero prometo portear cerveza ;-)

      Yo la "ce trencada" a la derecha de la Ñ, separada de esta por la tecla de tilde ;-)

      Un abrazo.

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  3. Hola Dani:
    Tot i coix encara ens fas les dents llargues amb les teues cròniques. Esta me l'apunte perquè Bel és l'únic poble (entitat de població millor dit) de la província de Castelló on no he estat mai i crec que la primera vegada que vaja serà a peu seguint el teu track i de passada pujar a la Pena de Bel.
    Espere que te recuperes pronte i que aprofites per a dissenyar moltes noves rutes.
    Recorda que encara ens queda pendent fer la volta als estrets del Buey Negro, així que recupera't pronte.

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    1. Hola Xavi.

      Si de alguna cosa estic tenint temps ara és de planificar i dissenyar rutes, i també de llegir i vore les que vosaltres feu i apuntar-les a la agenda, com eixa Puntassa de Coratxà o la pujada al Puntal d'Artana per la Penya de l'Àguila, i tampoc oblide que tenim pendent donar-li forma a eixa circular per l'Alt Millars ;-)
      La estampa de Bel quan s'arriba allí des de la carretera és molt bonica, però res comparat a la visió que s'obté quan s'arriba a peu des de la direcció contraria, vos agradarà aquesta ruta, a la que segur que li afegiu el vostre toc personal.

      Gràcies per els ànims!!

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  4. Hola Dani, lo primero es que me apunto esta ruta para hacerla y completarla con la que hubiera sido tu intención sino te hubieras lesionado. Tenía oída la subida a la Peña de Bel pero no la conocía es la verdad es que me a sorprendido gratamente.
    Es una gran idea iniciarla desde el valle del riu Cervol, le añade sobre todo belleza, interés y desnivel que eso a nosotros siempre nos gusta jejeje, ese barranco es muy bonito.
    Y segundo que siento mucho que te hayas lesionado , la verdad es que es una putada y mas si te pasa como a ti yendo en solitario , posiblemente te agravaste la lesión forzando tanto el tobillo para bajar. Beberías haber intentado llamar a alguien para que te ayudada a bajar, pero desde luego le echaste un par para volver al coche en estas condiciones.
    Ten paciencia , te echaremos de menos y como ya te hecho saber en cuanto estés en plena forma haber si quedamos y realizamos un rutón de los buenos, quizás completando esta ruta que se te a quedado pendiente.
    Un abrazo compañero y bonita crónica

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    1. Hola Jose.

      Ya os garantizo que si hacéis esta ruta os encantará. Ya de por si la ruta de subida a la Pena desde Bel es muy bonita, pero la ruta cobra otro plus si le añadimos la subida desde el Cervol y luego la posterior bajada. Además cabe la posibilidad de alargarla subiendo a las cimas occidentales de la Pena, y visitando el Mas de la Borja. Seguro que vosotros le ponéis un interesante y original toque personal.
      Pues quizás no fue la mejor decisión bajar con el tobillo así, pero son cosas que piensas en caliente y ya no hay vuelta atrás, pero de todas formas el esguince fue de los gordos, vamos, que no me andé con tonterías jajaja.
      Te tomo la palabra y cuando esté totalmente recuperado planificamos una ruta juntos, que ya ha pasado demasiado tiempo desde la última que hicimos.

      Un abrazo y gracias por tus palabras de ánimo.

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  5. Hola Dani,

    Tras comentarme que te hiciste el esguince en Tinença tenía ganas de leer la crónica de la fatídica lesión y ver la zona donde te torciste el tobillo, que como siempre acostumbra a ser el terrenos sencillos, cuando nos relajamos, y sobretodo por donde tuviste que volver, que tela, con el tobillo así que pudieras volver al coche sin ayuda, seguro que Laia al verte así estaría muy preocupada.

    Lesión al margen, la ruta me ha impresionado, con esos senderos tan salvajes y esa pedrera, que como bien dices, recuerda a la del Puig Campana, y también esos paredones calizos con vistas a tres provincias que han traido recuerdos de mi ruta al Tossal dels Tres Reis y el Negrell, una ruta que te recomiendo hacer una vez te recuperes, que de bien seguro que te gustará.

    Ahora ánimo y a hacer bondad, no intentes forzar antes de tiempo, que un tobillo mal curado luego puede acarrear lesiones crónicas que cuestan mucho de curar, y tienes que estar a tope para cuando te recuperes, que tenemos aun muchas rutas pendientes por hacer.

    Un abrazo!!!

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    1. Hola David.

      Eso me he propuesto, que por mucho que se esté alargando la cosa y me suba por las paredes no voy a pisar monte hasta que esté totalmente recuperado, que ya pasé por esto hace más de quince años y ya sé lo que pasa si no se cura bien un esguince. La pobre Laia se asustó mogollón cuando me oyó gritar, y enseguida se vino corriendo a ver que me pasaba, ella también está pagando las consecuencias de esta lesión mía, pues lleva desde ese día sin salir al monte.

      Respecto a la ruta tratándose de la Tinença pues ya sabíamos de antemano que no nos iba a defraudar, pero es que incluso superó nuestras expectativas, sobre todo con ese tramo más aventurero del barranco inicial y la pedrera, y la cima de la Pena de Bel me pareció un mirador espectacular. Lástima del esguince pues la idea que llevaba después de esta ruta era alternar el GR-333 con más rutas de la Tinença, entre las que tenía pensadas la del Tossal dels Tres Reis o el Tossal d'en Canader. Si cuando me recupere no hace mucho calor quizás me vuelva a subir a las tierras del norte, si no lo dejaré para el otoño/invierno.

      Un abrazo y gracias por los ánimos!!

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  6. Pasmado me quedé cuando me enteré de tu lesión. Ahora, además del cómo, hemos visto el dónde. Al igual que David, coincido en la forma y el momento en en que se producen muchas de las lesiones. Cuando vas por terrenos incómodos, técnicos o peliagudos estás con los cinco sentidos alerta. Cuando ya das por superada la faena y viene la vuelta, generalmente por terrenos más fáciles bajas la guardia y patapum !!!. Yo de eso te puedo relatar algunas cuantas. Lo de qué hacer en el momento y después del percance y más yendo solo no hay artículo del montañero que te lo explique , de modo que, dependiendo de la gravedad del tema hay que sacar las castañas del fuego como buenamente se pueda. No se si recuerdas mi lesión de tobillo en la HRP de hace algunos años, con el tobillo en caliente aún acabé a duras penas la ruta pero uno es consciente del daño producido desde el mismo momento del accidente. Menos mal que no me quité a bota en aquel momento.
    Bueno, mejor no seguir con este tema lamiéndonos las heridas porque al fin y al cabo corremos esos riesgos. Apura bien la rehabilitación y recupérate al 100% para seguir dándonos lecciones a todos.
    Por lo que a la ruta se refiere, una maravilla como no podía ser de otra forma tratándose de la Tinença. Una zona que por desgracia para nosotros solemos pisar poco y no será por atractivos como estos parajes de Bel.
    Un abrazo.

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  7. ¡Hola, Dani! Desafortunado esguince que te va a impedir seguir montañeando un tiempo. Ya sabemos que estos accidentes son el precio que hemos de pagar a veces por disfrutar de esta bendita afición. Espero, como ya te dije en algún comentario de alguna entrada anterior, que tu recuperación sea más rápida de lo que esperas, aunque espero también que tengas la paciencia suficiente para recuperar bien el tobillo y no forzar antes de tiempo. Has pagado un precio caro, pero lo que has podido ver y disfrutar ese día no te lo quita nadie. La Tinença agreste y salvaje es todo un espectáculo que bien vale un esguice de tobillo (¿o no?). Bueno, lo dicho, a recuperarse muy pronto para que podamos disfrutar de tus preciosas entradas.
    Un fuerte abrazo.

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