7 de junio de 2020

Senderismo en Betxí: Penya Negra - Penya Lilot (la Gorreta) - el Solaig

Miércoles 3 de junio de 2020

Si hay unas montañas que visito mucho, pero que aparecen muy poco por el blog, esas son las de mi pueblo, Betxí. Sí, esas montañas, que siempre están ahí, y más que nunca en las primeras fases de la desescalada, ya que me han servido, a mi y a muchos betxinencs, para volver a conectar con la naturaleza, después de dos meses de encierro. Había que homenajearlas, por eso que, en plena fase 2 tracé una ruta vespertina en la que subimos a tres de estas montañas, la Penya Negra, la Penya Lilot, y la montaña más alta del término municipal, el Solaig. Para la subida a las dos primeras nos aprovechamos de parte del trazado del SL "Camí de la Penya Negra", subimos al Solaig por la exigente senda de su vertiente occidental y bajamos por la recientemente recuperada senda de su vertiente norte. ¿Os apetece sentiros como un "cul-roig" durante unos instantes?, ¿si?, pues continuad leyendo.






Aunque el inicio del SL se encuentra en la antigua Creueta de Betxí nosotros nos ahorraremos el tramo que va por el interior del Barranc de la Penya Negra e iniciaremos la ruta en las afueras del pueblo, justo donde dicho barranco se encuentra con el Camí del Solaig, cerca de una granja avícola.
Empezamos siguiendo un camino agrícola, rodeados de fincas de naranjos, que al cabo de unos minutos nos comunica con la urbanización Penya Negra, donde entramos oficialmente en el monte. Desde la urbanización parte el caminito que sube hasta el Parany del Cabo, donde nace el sendero que sube a la Penya Negra, este nos muestra de inmediato la evolución sufrida por las montañas de Betxí, antaño abancaladas para el cultivo de secano (algarrobo, olivos etc.), y progresivamente, conforme se fue abandonando ese tipo de agricultura el pino, y el sotobosque mediterráneo que ahora las domina fueron comiéndose todos esos bancales, y es que si la sabemos escuchar la montaña nos puede contar mucho de su historia.
Y hablando de historia, en este trazado, además de recuperar el propio sendero, también se restauraron unas antiguas trincheras de la Guerra Civil.
Nada más superar las trincheras nos espera un tramo de exigente ascensión, un inclinado rampón en el que se instalaron unas cadenas para facilitar la progresión. Superado esta sección alcanzamos la zona cimera de de la Penya Negra, totalmente copada de arbolado y vegetación, y en la que podemos encontrar uno de los típicos refugios pastoriles de la zona y unas mesas y bancos que se instalaron (y se subieron pieza a pieza) cuando se creó el SL.


El SL del Camí de la Penya Negra se inauguró oficialmente el 8 de noviembre de 2015, con una ruta multitudinaria a la que acudimos, y de la que intercalaré alguna foto durante este reportaje. La ruta dio comienzo en la antigua Creueta de Betxí. Los asistentes de la ruta atentos a la charla de Juanen de la Rosa, el creador del sendero.

Tramo de la ruta que discurre por el interior del Barranc de la Penya Negra.

Viajamos al presente, vemos el Solaig entre floridas adelfas, o baladres, que decimos por aquí.

Camino rural que nos irá aproximando al monte.

Por este vergel entramos en la urbanización Penya Negra.

Un maltrecho camino nos hace alcanzar lo alto de una loma, en la que encontramos el antiguo Parany del Cabo. El parany es una tradicional modalidad de caza del zorzal muy extendida en toda la provincia de Castelló y que en la actualidad es ilegal.

Empezamos a subir hacia la Penya Negra. El sendero va sorteando los antiguos ribazos.

La mezcla vegetal de algarrobos, pinos y el sotobosque mediterráneo será la constante durante toda la ruta.

Volvemos a 2015 para enseñaros las trincheras restauradas. En la imagen, con jersey negro, vemos a Gustau Aguilella, arqueólogo que encabezó las labores de restauración.

Las trincheras en la actualidad.

Tras las trincheras viene el paso equipado con cadenas, de las cuales no tienen que hacer uso mis dos campeonas.

Sin embargo los que vamos a dos patas si que nos viene bien esta ayudita 😉.

Tramo final del paso con cadenas.

Aquí, de azul, vemos a Juanen, gran montañero y creador además de este sendero, de otras rutas de Betxí, como el PR-CV-482, el SL de la Muntanyeta de Sant Antoni o un circuito de BTT.

Tras superar el paso de las cadenas se nos abre esta bonita vista del Solaig.

Caseta de "pedra en sec" cerca de la cima de la Penya Negra, cuya altura son 276 metros.




Desde la cima iniciamos un pronunciado descenso, equipado con una cadena al final, que nos deposita en un frondoso barranquete para enseguida iniciar el potente ascenso a la Penya Lilot, más conocida en Betxí como la Gorreta, en cuya cima además de encontrar otro refugio podremos disfrutar de una preciosa perspectiva del Solaig y de parte de las dos Planas, así como una buena vista parcial de la Serra d'Espadà.



Iniciamos la corta pero intensa y descompuesta bajada previa a la subida a la Penya Lilot.

La cadena instalada al final de esta bajada ayuda a alcanzar el barranquete con mayor seguridad.

Exuberante vegetación la de este pequeño barranquete.

Esta sección del barranquete esconde rincones tan chulos como este.

Subiendo a la Penya Lilot. Nos alegra el ver que se hacen trabajos de mantenimiento del sendero.

Estas lazadas mitigan la pendiente de estas laderas.

En la cima de la Penya Lilot o la Gorreta, a 271 metros, encontramos otro refugio de piedra.

Desde esta cima obtenemos las primeras vistas a larga distancia del recorrido. Mirada hacia la Serra d'Espadà.

Así se ve el Solaig desde la Penya Lilot.


En la cima el SL se une al PR-CV-428, y juntos, y en técnico descenso, bajan hasta el Collet, en cuya vertiente sur encontramos los vestigios de una antigua explotación minera, los cuales vale la pena desviarse a visitar, como así hicimos.
De regreso al collado nos despedimos del SL, que baja hacia Betxí paralelo al barranquete que nace en el collado, y seguimos las marcas del PR, que se enfila a la exigente, directa y rocosa senda de la vertiente occidental del Solaig, que nos requerirá de un buen esfuerzo y de hacer uso de las manos en ciertos puntos.
Así alcanzamos la cima del Solaig, con total rotundidad la montaña a la que más veces he subido en mi vida, y que es poseedora, y a pesar de su modesta altura, de unas panorámicas excelentes. Mirando hacia el litoral dominaremos toda la costa comprendida entre Benicàssim y el Desert de les Palmes hasta Moncofa, pudiendo divisar en los días más nítidos les Illes Columbretes y el Montgó. No hará falta que el día esté nítido para poder otear el verde tapiz de los naranjos que cubre la Plana, así como muchos de sus pueblos. Mirando al monte podremos ser testigos como el cordal principal de la Serra d'Espadà se va elevando desde el nivel del mar hasta los casi 1100 metros del Pic d'Espadà. Hacia el interior, y entre multitud de sierras y montañas no nos pasará desapercibida la presencia de Penyagolosa, aunque hoy, y debido a lo brumoso del día, no la pudimos ver.


Bajando hacia el Collet. Mirando al norte vemos Betxí.

Miramos también al contrafuerte occidental del Solaig, viendo como un chico sube por las empinadas pendientes por las que subiremos en un rato.

Llegamos al Collet, donde se hallan los restos de una de las casas en los que habitaban los trabajadores de las minas.

En el collado se nos abre esta panorámica del sector más oriental de la Serra d'Espadà.

Bajando a ver las minas encontramos otra casa.

En el conjunto minero de les Mines de Vicent o del Solaig encontramos esta bocamina.

En su interior han conseguido arraigar un par de algarrobos.

La actividad minera en esta zona ya estaba documentada en el S. XVII.

Esta es la mina en sí, en la que se extraía mercurio.

La galería tendrá unos 20 metros de profundidad. Como curiosidad se cuenta, que para hacer creer a los ingenieros que esta mina era rentable, por las noches los mineros transportaban en mulos mercurio extraído de otra mina del pueblo y lo depositaban en esta. En este enlace, encontrareis más información, con fotos mías por cierto, sobre la actividad minera en Betxí.

Estamos ya en plena subida al Solaig. Rocosa y exigente, pues salva 100 metros de desnivel en apenas 300 metros lineales.

Incluso habrá tramos en los que tendremos que apoyar las manos, como hace Eva en esta foto de 2015.

Laia en el vértice que corona los 328 metros del Solaig, punto más elevado del término municipal de Betxí. Con apenas tres meses de vida Laia ya subió ella sola hasta la cima, y desde ese día cada vez que subimos lo primero que hace es subirse al vértice.

Las vistas no fueron esa tarde todo lo nítidas que hubiésemos deseado. Aún así pudimos ver bien el Pla de l'Olla y las primeras cimas de la Serra d'Espadà...

...como por ejemplo el Pic de la Font de Cabres...

...o el Castell de Castro, que emerge tras las lomas de la Malladeta.
Mirando más al interior distinguimos alguno de los gigantes espadánicos, como el Puntal de l'Aljub, el Benialí/Batalla y el Pic d'Espadà.


Desde la cima iniciamos el descenso, siguiendo el PR y el sendero más frecuentado de subida al Solaig, pasaremos por los cada vez más deteriorados restos del poblado ibérico del Solaig, y un poco más abajo junto a la Cova de Viriato. Al poco de pasar la cueva nos aparecerá el desvío al sendero recientemente recuperado. Este nos adentra en la vertiente norte del Solaig, la cual unas cuantas generaciones de Betxinencs seguramente no conocíamos aún. El chico que ha recuperado el sendero, al cual felicito y doy las gracias desde aquí, se ha pegado una buena currada, y le ha quedado un trazado muy chulo por esta boscosa ladera norte del Solaig.
El sendero acaba saliendo en la urbanización Solaig, desde donde buscaremos el Camí del Solaig, el cual nos llevará sin perdida al punto donde habíamos iniciado esta corta pero interesante ruta por las montañas de Betxí.


Iniciamos el descenso, vemos de nuevo Betxí.

Un zoom para mi pueblo.

Miramos hacia la plana, y a su vastas extensiones de naranjos...

...de las cuales emerge la Muntanyeta de Sant Antoni, en cuya cima se halla la ermita en honor al patrón de Betxí. Cada 17 de enero se realiza la romería desde Betxí hasta lo alto de la "montanyeta".

Son muchos los pueblos que hay en la Plana, pero el que más nos gusta es Mascarell, que aunque aquí no se distinga esta dentro de un recinto amurallado (foto).

Justo al lado del sendero (también podemos encontrar restos en la cima) podemos apreciar lo poco que queda del asentamiento íbero del Solaig.

No estaría mal que se limpiara un poco todo esto, y se colocara algún panel informativo sobe el poblado, para que la gente supiese un poco más de la historia de Betxí.

Se han realizado algunas excavaciones arqueológicas (años 60 y 90) en el poblado del Solaig, y el hallazgo de mayor valor fue esta inscripción ibérica escrita en este plomo (no he encontrado una imagen mejor en internet). Os dejo con un par de enlaces que hablan sobre el asentamiento del Solaig (1 y 2).

Seguimos con la bajada, desviándonos unos metros para ver el frondoso rincón donde se halla la Cova de Viriato.

La cueva está en el interior de una grieta, y para acceder a una pequeña sala subterránea hay que meterse en esta gatera.

Buena enredadera la que ha arraigado en la roca.

Nos desviamos del sendero principal para empezar a seguir el ramal recientemente recuperado.

El sendero nos descubre la desconocida para muchos vertiente norte del Solaig.

Casi abajo se abren dos variantes, una para caminantes y otra para ciclistas, la de las bicicletas es más larga y bonita.

Gran trabajo el realizado con la limpieza de este sendero.

Urbanización Solaig, en uno de los chalets encontramos este gran árbol, se trata de una falsa pimienta.

Y al final salgo en una foto en este reportaje, y además con las tres cimas ascendidas.

Despedimos con esta foto del Solaig y a ritmo de los Altragos, garaje rock desde Betxí!!



14 comentarios:

  1. Si senyor tota la rao Dani, tenim molta sort de tindre estos parages al costat de casa i gracies a unes cuantes persones cada dia podem gaudir mes del nostre terme.

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    1. Hola Raul.

      Tenim un terme xicotet, però amb una gran riquesa natural, i també amb molta història. I per suposat, tenim que estar molt agraïts a eixes persones, que desinteressadament netegen i mantenen totes eixes sendes gràcies a les quals podem gaudir de tots eixos paratges.

      Salutacions!

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  2. Hola Dani,

    Que suerte tener todo ese monte en el pueblo, todo un lujo en estos tiempos que nos ha tocado vivir.

    Es impresionante la cantidad de senderos y preciosas montañas que tenéis en Betxí, además siempre es una gozada ver que los restos históricos se restauran e intentan mantener.

    Brutal el trabajo que hay detrás de estos senderos que nos has mostrado, un trazado muy interesante, vistas geniales y su punto de chispa con esos pasos con cadena.

    Seguro que Laia y Senda también tenían ganas de volver a recorrer el monte que les gusta casi tanto como a ti.

    Un abrazo.

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    1. Hola David.

      Así es, no quiero imaginarme viviendo por ejemplo en Vila-real, o en Castellón, y en esta situación en la que no podíamos salir del término municipal, haciendo rutas por polígonos industriales, y menos publicándolas en el blog ;-)
      Por eso me siento, nos sentimos los de Betxí, muy afortunados de tener estas montañas tan al alcance de la mano, y que tan buena y variada oferta excursionista nos ofrecen, que bien nos vinieron en esos primeros días de semi-libertad, en los que teníamos horarios limitados. Siempre las he valorado y las valoraré, pero a partir de ahora mucho más.
      Laia y Senda... pues imagínate, ellas viven en casa de mis padres, así que habían estado dos meses sin verme y por lo tanto dos meses sin salir al monte, seguro que a ellas se les habrá hecho más largo que a mi.

      Un abrazo.

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  3. Hola Dani, nada mejor tras la reclusión que salir al patio de casa y darse un buen garbeo para quitarse las telarañas y engrasar los rodamientos. Una suerte tener ese paraje a un tir de pedra y que tuve la suerte de conocer en febrero del 2019 gracias a ti. Una ruta la mar de completa y chula. Un abrazo.

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    1. Hola Paco.

      El encierro, en el que no hice nada de ejercicio, me dejó oxidado que no veas, y he de reconocer que nada más nos dejaron salir, y por miedo a las agujetas, el primer paseo que di fue por el carril bici que rodea el pueblo, lo que aquí llamamos la ruta del colesterol, pero teniendo las montañas tan cerca el segundo, y los siguientes días, ya me fui de cabeza al monte. Qué les den a las agujetas!!, había que respirar el aire puro del monte, y dejarnos envolver por el esplendor primaveral del que estaba, y continúa estando, vestido.
      A ver si este otoño/invierno os venís a Betxí y os preparo una ruta intensiva por las montañas y sendas del pueblo, para que descubráis más cositas de él.

      Un abrazo.

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  4. Hola Dani.

    Así sí, vaya gozada de paisajes también detrás de casa literalmente. Seguro que lo gozarías después de toda esta historia, y las perritas casi más ;-)

    Es que la sucesión de cosas es impresionante, buenas cuestas, trincheras, pasos equipados, corrales de pedra en sec, senderos frondosos y cuidados, restos íberos, restos mineros, vistas extensas, garaje rock y buenas cervezas, aunque no aparezcan, jajaja.

    Un abrazo.

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    1. Hola Toni.

      Tu ya sabes, y además de primera mano, lo a mano que tenemos la sierra en Betxí, y que sin necesidad de coger el coche, aunque yo en esta ruta lo cogiese, en un abrir de cerrar de ojos estamos en el monte, y además con una red de cuidados senderos que nos permiten combinar rutas para todos los gustos. Y encima en la mayoría de estas rutas podemos ser testigos de la historia de Betxí, que como ves abarca desde íberos edetanos hasta rockeros garajeros jajaja.

      Un abrazo.

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  5. Hola Dani:
    "Lo prometido es deuda" i ja era hora que li dedicares una entrada al teu poble. Espere que no siga l'última perquè hi ha més rutes interessants des de Betxí.
    Molt interessant la història de la Mina de Vicent i tantes vegades que he passat no sabia que hi havia la Cova de Viriato darrere de les figueres que s'arrapen al cingle del Solaig.
    Gràcies per compartir amb nosaltres els camins i muntanyes de Betxí.
    I per a acabar, com sempre una puntualització. Si no recorde mal l'arbre gran de l'entrada de la urbanització del Solaig no és un Sauce Llorón, yo crec que es això que diuen una Falsa Pimienta, però tampoc me faces massa cas.
    Una abraçada.

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    1. Hola Xavier.

      Tens tota la raó, massa temps havia transcorregut des de l'última entrada que lo vaig dedicar a les muntanyes de Betxí i els voltants. Ens han tingut que soltar un virus que ens ha tingut reclosos i que ha fet que em quede sense material per publicar per a tornar a recórrer a elles, una estirada de orelles per a mi ;-) D'ara en endavant, i amb les noves sendes obertes i recuperades s'amplia el ventall de combinacions excursionistes, segur que alguna crònica més caurà, també m'agradaria ressenyar un altra vegada el PR, que quan ho vaig fer encara no era PR i les fotos, i també el text, no me van quedar molt lluidores. També tinc pendent ressenyar el SL de la Muntanyeta de Sant Antoni.
      La pròxima vegada que vingues al Solaig agafa frontal i no dubtes en entrar a la cova, a Viriato no el trobaràs, però si que hi ha una sorprenent sala subterrània.
      l'arbre?, segurament tindràs tu raó, per que en el ram de la flora estic molt verd, aixì que ho rectificaré.

      Un abraçada.

      PS: si has llegit, a la resposta al comentari de David, lo de Vila-real i els polígons industrials no t'ho prengues a malament, que es una conya que tenim entre nosaltres ;-), que teniu passejos molt bonics, com el sender vora riu de l'ermita.

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  6. Hola Dani...
    Todo un privilegio,tener ese "modesto" trío de ases,en el patio de tu casa...jejeje.
    Me ha gustado mucho ese recorrido,de hecho,no descarto dentro de unos meses hacerla con el grupete,te avisaría con tiempo...jejeje.
    Desde luego,lo de modestas,es por la altura,porque el desnivel de subida a ese Solaig,te pone las pilas(me ha recordado una subida muy directa que hay desde Serra hacia su Castillo) y la subida a la Penya Negra,con esos pasos equipados,lo dicen todo.
    Gran labor la que han hecho con esos magníficos senderos que invitan a disfrutar del entorno.
    Buena forma de activarse,en la desescalada.Esperemos poco a poco,volver a la normalidad(no me gusta lo de nueva...)

    Una abrazo.

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    1. Hola Juane.

      Como ves andamos bien servidos de montañas en Betxí jejeje.

      Las montañas son modestas en altura, y la ruta en si no acumula mucho desnivel, pero las tres subidas que tiene son de las que te hacen resoplar cuando llegas arriba. Pequeñitas pero matonas.

      Tu avisa con tiempo y así hacemos esta ruta pero añadiéndole alguna dura rampa más y otro paso equipado, y recuerda que también tenemos pendiente lo de les Penyes Aragoneses, aunque ahora de cara al verano no es muy aconsejable.

      A mi ni me gusta lo de "nueva" ni lo de "normalidad"...

      Un abrazo.

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  7. ¡Hola, Dani! Una suerte tener tan cerca esas preciosas montañas para poder resarcirse del duro confinamiento una vez fue posible hacer recorridos por el término municipal. Buena muestra de ello es esta estupenda ruta que muy bien hubiera podido ser cualquiera de las rutas que solemos hacer los sábados habitualmente. Elementos muy interesantes, tanto culturales como paisajísticos que habrá que tener en cuenta como futuras opciones senderistas.
    Un abrazo.

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    1. Hola Emilio.

      Así es Emilio, tenemos mucha suerte los de Betxí de tener estas montañas al lado del pueblo, que cuentan además con una variada y cuidada red de senderos que permiten hacer muchas combinaciones. Si os animáis en un futuro a venir de excursión por Betxí no dudes en decírmelo, y os planifico una ruta completita.

      Un abrazo.

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