Sábado 29 y domingo 30 de junio de 2024
Volvíamos a las montañas de cuenca, como no, de la mano de Magia Serrana, para pasar un fin de semana tan intenso como los de años precedentes. La variopinta agenda de este año incluía, y en el siguiente orden, la ferrata del Ventano del Diablo; cervezas, comida y sobremesa en el casco histórico de Cuenca; la fantástica experiencia Luz Cuenca en la desacralizada Iglesia de San Miguel; tardeo y pernocta furgonetera en el mirador del Tío Cogote, y finalmente ruta en Huélamo. En este reportaje solo haré hincapié en lo que a montaña estrictamente se refiere.

Reserva previa, pasar por caja, recoger autorizaciones, puntos de control... Esa terminología, antaño asociada a conciertos, eventos deportivos etc., es cada vez más habitual escucharla en el mundo de la montaña, y cada vez son más pueblos los que han visto el filón y se están sumando a la corriente de cobrar por aparcar, visitar, caminar o hacer actividades en sus parajes naturales. Veo perfecto que lo recaudado vaya destinado a la conservación del entorno, mantenimiento de senderos y equipamiento o sueldo de trabajadores, pero hay ciertos lugares en los que se manejan tales tarifas que pueden dar a pensar que los fines son más lucrativos que conservadores... Esto no pretende ser un ataque contra la ferrata ni la gente que la gestiona, nada más lejos de la realidad, pero tenemos muy reciente la visita al Parrizal de Beceite y necesitaba hacer esta reflexión. El contexto de que esta ferrata del Ventano del Diablo, al igual que algunas otras de Cuenca, sea de pago, me ha empujado a hacerla.
Para realizar esta ferrata es necesario hacer una reserva previa por teléfono, y luego, el día concertado, pasar por las piscinas de Villalba de la Sierra, pagar y recoger la autorización. El precio son 12 pavos, 6 si eres federado o tienes algún tipo de seguro de montaña. Aprovechamos para desayunar allí mientras esperábamos a Toni. Una vez formado el equipo nos fuimos al punto de inicio de la ferrata. Justo al llegar allí se presentó una que no es muy buena aliada en este tipo de actividades, la lluvia, un sirimiri que no llego a calarnos pero si a mojar las grapas y la roca, por lo que tomamos la decisión de hacer solo el tramo horizontal de la ferrata que discurre por el interior del cañón, catalogado como K3, y dejar el más vertical y deportivo (K4) para otra ocasión. Cierto que al no completar todo el recorrido este se nos quedó corto. Aunque bueno, recorrer de esta manera esta espectacular angostura del Júcar fue un auténtico privilegio, ya que no se puede hacer de otra manera que no sea a nado. Como al terminar antes de tiempo nos quedó un buen hueco hasta la hora de irnos a Cuenca a comer, aprovechamos para visitar otro magnífico tramo del Júcar que hay aguas arriba.
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| Central hidráulica de Villalba de la Sierra, vista desde el punto donde comienza el recorrido equipado de la vía. |
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| Empezamos, ya con una fina lluvia. Llevábamos a un numeroso grupo delante, por lo que nos tocó hacer bastantes paradas en este primer tramo. |
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| Este arbolejo le vino de perlas a Toni, para descansar brazos en una de las paradas. |
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| Ferrata totalmente horizontal... |
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| ...con tendencia descendente. En algún paso hubo que estirarse. |
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| El outfit ferratero de Toni, digno de mención 🤪. |
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| Al llegar a este rellano el chico que guiaba al grupo tuvo la gentileza de dejarnos pasar. Seguíamos en horizontal. La línea de grapas ascendente da acceso a una tirolina. |
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| Sí señor, a eso se le llama llevar el casco recto 🤪. |
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| A punto de entrar en la sección más chula del recorrido... |
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| ...donde el cañón se estrecha de forma espectacular, con oquedad incluida. Quizás el amigo Toni, que se lo estaba pasando pipa, nos pueda explicar en los comentarios la función de ese caseto en pleno estrecho. |
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| Un corto tramo descendente... |
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| ...nos situó a metros escasos sobre las aguas del Júcar. |
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| Increíble estrechamiento del Júcar. Entre pared y pared habrá una distancia de seis/siete metros. |
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| Grapa a grapa fuimos avanzando colgados de la pared de este estrecho... |
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| ...y disfrutando de él cada metro. |
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| Tramo en el que la pared desplomaba un poco... |
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| ...y que nos obligó a tirar de brazo. |
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Saliendo de la zona más estrecha, donde el río forma unos pequeños y bonitos saltos.
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| Toni, en estado puro. |
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| Por aquí también hubo un tramo que exigió estirarnos un poco más de la cuenta. |
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| Al llegar a la plataforma de madera que da acceso al tramo K4 decidimos abandonar la ferrata por este escape, también equipado. |
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Tras la ferrata nos fuimos río arriba, para visitar este otro estrecho del Júcar, en el que habían unos barranquistas saltando.
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| Impresionante rincón del Júcar. |
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| De vuelta a los vehículos vimos el Ventano del Diablo, el cual no visitamos en esta ocasión. |
Tras los quehaceres vespertinos por la capital nos subimos con las furgonetas al mirador del Tío Cogote a continuar con la fartera y a pasar la noche allí arriba. El domingo nos bajamos a un punto concreto de la carretera de Valdemeca para iniciar allí una ruta made in Magia Serrana. Un recorrido ingeniado por Toni y que tuvo interesantes waypoints como la original Fuencaliente, el angosto paso por el barranco del mismo nombre, las verdes campas de la Dehesa de las Cabañas, el sabor ancestral de la Escaleruela o el toque panorámico de las lomas de Valdeminguete. Eso en la primera parte de la ruta, en la segunda mitad fuimos al encuentro del Arroyo Almagrero, y cuando fuimos por su lecho cruzamos un bonito estrecho y vimos una también bonita cascada, sin obviar tampoco el paraje de la Bodega. Y cuando nuestro cicerone nos hizo subir a una vertiente y otra del arroyo fue para visitar la enorme cavidad de la Cueva de las Grajas primero, y después para recorrer las espectaculares fajas y el imposible sendero del Puntal de los Poyales, con los que evocamos nuestra primera visita a la Serranía de Cuenca, esa que llevamos más de diez años descubriendo, gracias a nuestros grandes amigos Maru y Toni, que siempre que vamos a sus dominios nos cuidan con mucho mimo.
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| En el mirador del Tío Cogote, y pese a estar ya a puertas del mes de julio, hubo que echar mano de las chaquetas. |
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| Desde el mirador dimos un pequeño paseo para acercarnos a ver... |
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| ...al acojonao, una de las formaciones erosivas más curiosas de toda la Serranía de Cuenca. |
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| Ahí lo tenéis, al tío. Le dio tanto canguelo estar en esa repisa que se quedó de piedra, y ahí se va a quedar pa los restos. |
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Sin embargo, otro habitante ilustre de la Serranía, este de carne y hueso, no tiene miedo a asomarse a los precipicios, más bien todo lo contrario.
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| Las meriendas cenas furgoneteras campestres que ya se están convirtiendo en un clásico de las quedas MS/PDIPB. |
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| La Fuencaliente la encontramos a los pocos metros de empezar nuestra excursión dominical. |
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Allí encontramos esto. No conozco a nadie en el mundo que sepa lucir mejor este tipo de atrezzo serrano que el amigo Toni.
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| Poco después de la fuente empezamos a remontar el Barranco de Fuencaliente... |
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| ...que presentaba altas paredes en una de sus margenes. |
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| En lo alto de una de esas peñas pude fotografiar a esta rapaz, que no he sabido identificar. |
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| Tras el agreste tramo del barranco salimos a estas amables campas herbosas, la Dehesa de las Cabañas. |
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| Si en ese preciso momento nos hubiesen dicho que estábamos en Euskal Herria y que el lugar se llamaba Etxolen Etxaldea, nos lo hubiésemos creído. |
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| Tras atravesar la dehesa volvimos a tirar monte arriba, en busca del... |
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| ...camino ancestral de la Escaleruela, que antaño tenía la función de comunicar estas tierras altas del Júcar con las del Alto Tajo. |
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| Pese a su antigüedad y poco uso actual, el camino aún es bastante evidente, e incluso se conservan casi muchos de los muretes de piedra que lo apuntalaban. |
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| Chulas secciones paisajísticas de este camino de la Escaleruela. |
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| La Escaleruela nos hizo alcanzar la parte alta de las lomas de Valdeminguete. Desde allí arriba pudimos distinguir la población de Huélamo, con su característico peñón. |
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| Desde las lomas nos dejamos caer, al trochemoche, hacía el valle del Arroyo Almagrero. |
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| Cerca del Aprisco al que se dispone a entrar Toni vimos un ciervo, al cual no tuve tiempo de fotografiar. |
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| Este es el aprisco. Garrapatas y ortigas nos disuadieron de estar mucho rato allí. |
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| Arroyo Almagrero. |
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| La ruta se ceñiría a partir de ahora, por su valle, aguas abajo. En la otra vertiente ya se adivina la boca de entrada a la Cueva de las Grajas. |
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| De camino allí pasamos por rincones tan chulos como este estrecho. |
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Me encantó esta sección del recorrido, tanto que he elegido esta foto para encabezar el reportaje.
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| Nos salimos brevemente del cauce para visitar una pequeña oquedad. |
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| Tiene buenas dimensiones, pero se queda pequeña en comparación con la Cueva de las Grajas, que visitaríamos en unos minutos. |
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| Hacia allí que nos fuimos. Para ello tuvimos que volver a bajar al arroyo... |
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| ...sortear un caos rocoso... |
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| ...y emplearnos a fondo en la potente subida a la cueva. En la vertiente contraria del Almagrero adivinamos otras oquedades. |
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| Llegando a la Cueva de las Grajas. |
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| En las siguientes fotos podréis calibrar con nosotros las dimensiones de la sala principal de esta enorme oquedad. |
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| Y sí, dije sala principal porque justo al lado hay otra más pequeña. |
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| Muy chula, con su columna central. |
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| Concluida la sesión de oquedades volvimos al Almagrero, para empezar a remontar su vertiente derecha... |
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| ...lo empezamos a hacer al llegar a este pequeño y encantador salto de agua, el cual ya visitamos en 2015. |
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| Tan idílico lugar era perfecto para hacer un alto en el camino. |
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| Al retomar la marcha nos esperaban las fajas de los Poyales. |
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| Ahí están mis tres compis en ello. Cuando Toni nos explicó la ruta que íbamos a hacer, no sé si a propósito, no nos dijo que íbamos a pasar por aquí, y para mi fue una sorpresa muy agradable, pues fue el lugar que más me impactó de nuestra primera visita a la Sierra de Cuenca. Esta es la entrada que escribí en su día. |
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| Hoy solo recorreríamos parcialmente esas fajas, pues había que bajar por aquí. Seguramente os estaréis preguntando que como y por donde... |
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| ...pues como estáis viendo, amigos míos, existe un sendero, de esos que solo conoce Toni, que serepentea entre esas verticalidades. |
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| Este trazado imposible, del que aún se conservan algunos muretes de apuntalamiento, tiene algunos puntos estrechos y aéreos, como en el que están mis amigos. |
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| Impresionante lugar. Si no lo habéis dado al click en el enlace de cinco fotos más arriba os lo vuelvo a poner aquí, vale la pena entrar, y aunque no leáis el texto, ver las muchas fotos de este lugar. |
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| El sendero imposible de los Poyales nos acabó bajando a este terreno más amable de pastizales... |
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| ...al que se le conoce como la Bodega. |
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| Allí nos volvimos a encontrar con el Almagrero, el cual tuvimos que vadear. Ese día fue sencillo, pero en marzo de 2015 bajaba bastante más crecido, y nos tocó improvisar un puente con troncos. Echamos unas buenas risas. |
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Los Poyales y el valle del Almagrero, un placer haber vuelto por aquí.
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| Llegamos a la Herrería de los Chorros, y por causas que no vienen a cuento cerramos la circular caminando un puñado de kilómetros por la carretera... Somos los Platero pa lo bueno y pa lo malo... |
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