21 de enero de 2026

Sestral Alto (2101 m.) y Sestral Baxo (2075 m.)

 Lunes 24 de junio de 2024

Cambio radical en la misma escapada pirenaica. En menos de 24 horas pasé del mundo granítico, la nieve y los afilados picos de la zona de la Forqueta al terreno más amable y las palas herbosas y proas calizas de los Sestrals. Y si en la ruta del día anterior el protagonista visual fue el macizo de Posets, en esta lo fue, y de que manera, el de Monte Perdido, y también el Cañón de Añisclo. No, a esta ruta no se le puede llamar, de ningún modo, complementaria. Enseguida comprobaréis el por qué.



Subir a Plana Canal con un turismo, o con una furgoneta del estilo de la mía, requiere de paciencia, paciencia que suelo perder a veces y que me hizo soltar unos cuantos exabruptos dirigidos al puñetero camino, que no tuvo culpa ninguna, pues al fin y al cabo la decisión de subir, sabiendo de antemano su estado, fue mía. Pero bueno, disfrutar del atardecer, con las vistas que se tienen desde allí, mientras me tomaba una cerveza, no tuvo precio. Todo muy idílico, hasta unas horas después...

El solsticio de verano era bien patente cuando llegué a Plana Cantal, pues eran casi las 21:00 y mirad la luz que había todavía.

Luz que resaltaba más aún las calizas del Castillo Mayor.

Así que hasta que se hizo hora de entrar en la furgoneta a cenar no tuve otra preocupación que sentarme bien repantigado en la mullida hierba, bebiéndome una cervecilla mientras disfrutaba del atardecer y de las vistas. Como estas hacia la Peña Montañesa.

Allá al fondo asoma el Sestral Alto, y en primer término el herboso Tozal de la Fueva. Puede que, entre los cuadrúpedos que pastaban en su base, se encontrasen las protagonistas de la historia que os voy a contar.


...Y es que allá a las dos de la madrugada, cuando dormía a pierna suelta, un fuerte golpe en la parte trasera de la furgoneta, me sobresaltó. Aparté un poco el aislante y vi la enorme cabeza de una vaca pegada al cristal. Había cometido un error de principiante, que fue olvidarme la bolsa de la basura colgada en el limpiaparabrisas trasero. Me armé, además de valor, con un bastón y bajé de la furgoneta para espantar a las tres vacas que merodeaban por allí y meter la basura dentro de la furgoneta, cosa que no funcionó, pues las vacas seguían erre que erre venga el lametón y el golpe contra la furgoneta. Así que me tocó volver a bajar de la furgoneta, de nuevo a espantar a las reses, esta vez para poder mover la furgoneta dos kilómetros más abajo, donde un paso canadiense me garantizó dormir tranquilo, y también escarmentado. Si ya fue un suplicio conducir de día por esa pista imaginaros de noche, y además en tales circunstancias. Ay Manolete...

Pero bueno, eso al final quedó como una mera anécdota, una batallita que seguramente iré exagerando con el paso de los años, cuando rememore esta ruta de tan exquisito nivel paisajísitico, y que ahora, llegados a este punto del tercer párrafo, no sé exactamente de que manera describírosla en poco texto, la cual cosa me está llevando a una procrastinación extrema. Y es que si me limito únicamente a decir que la ruta tuvo en todo momento unas excelentes vistas hacia Añisclo y Monte Perdido, lo cual no deja de ser verdad, quizás quede un poco descafeinado. Pero si por el contrario empiezo a utilizar una, por otra parte merecida, sucesión de grandilocuentes adjetivos, quizás la cosa quedaría un tanto pomposa. Se me hace complicado encontrar un término medio, así que creo que lo más oportuno es dar paso a la galería fotográfica, y que durante el avance de la misma, mientras os voy describiendo el recorrido, vayáis viendo las exquisiteces visuales que tiene esta ruta de ascenso a los dos Sestrals, de la que me traje uno de los mejores álbumes fotográficos de 2024, y que puso la guinda, que no el complemento, a esta primera escapada pirenaica del productivo verano de aquel año.

Mirad que mañana tan chula se presentó ese primer lunes del verano de 2024. Preciosa vista desde Plana Canal, con Castillo Mayor, la Peña Montañesa, el macizo de Cotiella y las neblinas del valle.

Desde la misma Plana Canal seguí inicialmente la pista que se adentra en el parque nacional...

...aunque la abandoné de inmediato, para empezar a seguir los senderillos de las vacas y bajar a esa vaguada. En frente el Mondoto y la punta de la Estiva. 

Parafraseando a uno que yo me sé 😉, qué verde que estaba todo, copón!!

Empezaba el espectáculo, en el que los artistas estelares salieron enseguida a escena...

...y además con sus mejores galas pre-veraniegas.

No me acerqué a ese grupo de vacas, no fuesen a estar ahí las de la noche y me reconociesen 😅.

Se empezaba a dibujar la fractura de Añisclo...

...y a perfilarse una de las imágenes más clásicas de las Tres Serols.

Al verme asomado a las profundidades de Añisclo comprendí el por qué del monte a través del track que llevaba de apoyo.

Barranco Sartán o Mallo Sasé, espectacular ramificación de Añisclo, rompiendo la verde uniformidad.

Las aguas de este barranco caen al Río Bellós y al fondo de Añisclo mediante una espectacular cascada, el Churro Sartán.

Además de las Treserols aparecieron las Tres Marías, separadas por el Collado de Añisclo.

Y por si fuera poco, los animales también se sumaron a la función, como estos cuatro sarrios...

...o este solitario carroñero.

Añisclo, una de las más bellas cicatrices del Planeta Tierra.

Y de una cicatriz a una brecha, la de Rolando, que también asomó, bien custodiada por el Casco.

Estas tres son Ripera, Tendeñera y Otal.

Tras remontar una potente pala herbosa, y con más presencia vacuna, contacté visualmente con el espolón del Sestral Alto.

Forqueta el Reguero, donde engancharía el sendero de subida normal a los Sestrals.

Horizontes...

...y recuerdos, muy emotivos en el momento que escribo esto, los del fantástico día en que ascendimos a la Peña Montañesa por la Faja Toro. Este vídeo, que edité y publiqué en YouTube este pasado verano, no apareció en su día en el reportaje de aquella ascensión. Aprovecho ahora para compartirlo con vosotros.

Me asomé a la Forqueta el Reguero, para ver los brutales precipicios del Sestral Alto que caen hacia Añisclo.

Otro momentazo, ver, desde una perspectiva diferente, los pliegues anticlinales del Mondoto.

Pasé por otro colladete, el que separa el Sestral Alto y el Puntón Royo. Con los roquedos del segundo hice esta foto de la Brecha de Rolando y el Casco, que es la que he elegido para encabezar el reportaje.

Més que pagat, en la meseta cimera del Sestral Alto, 2101 metros.

Inevitablemente la primera mirada desde la cima fue hacia Añisclo y Ordesa.

Maravilla pura.

Al que le resulte redundante esta estampa quizás debería a empezar a cuestionarse si su pasión por la naturaleza es real.

En primer término Mondoto, y al fondo, y de izquierda a derecha, los sectores de Partacua/Collarada y Tendeñera/Otal.

Esta montaña, que sacaba la cabeza tras el Collado de Añisclo, en aquellos precisos instantes pensaba que se trataba de la Munia, pero en realidad es el Pic Blanc/Pico la Capilla, cumbre divisoria entre el Puerto de la Lera y Puerto Viejo (Pineta).

Desde el Sestral Alto ya pude ver el Sestral Baxo...

...con sus fajas y precipicios y con su característica aguja, llamada el Fraile.

Y hacia el Sestral Baxo que puse rumbo. Que no os engañe la verdor del terreno...

...esto es territorio kárstico, y esta foto es una prueba de ello. Ni fet a posta.

En ese tramo sorprendí a un sarrio solitario, que salió disparado, en despavorida huida, al verme. Antes que desapareciera de mi vista le pude hacer esta foto, una de mis favoritas de 2024.

Llegando al collado que separa los dos Sestrals...

...presidido por este mogote.

Aquí tampoco desperdicié la ocasión de asomarme a los precipicios que caen hacia Añisclo, y preguntarme que, si por alguna de esas fajas...

...se podrá llegar a la base del Fraile.

Una última subida y ya tuve el Sestral Baxo a la vista.

Lapiaz e hito cimero. 2075 metros.

Las mejores vistas, o en las que mejor se aprecian sus plegamientos, del Mondoto, las tuve aquí.

Este fue el alimento de mis ojos mientras yo me zampaba un bocata. Os hago un pequeño repaso visual con la panorámica cimera.

Sestral Alto y los gigantes de Ordesa.

Cilindro y Monte Perdido. Morrón de Arrablo en primer término.

Pico de Añisclo y Punta de las Olas.

Pero olvidémonos un momento de las cumbres de Ordesa y de Añisclo, pues las vistas desde el Sestral Baxo fueron mucho más allá. Vemos aquí dos representantes del sector de Panticosa: Argualas y Garmo Negro, ascendidos en la misma ruta un par de meses después.

Punta Suelza, gigante entre valles.


Ballibierna, donde recientemente se han realizado nuevas y más precisas mediciones, con tal de confirmar si la Tuca de Culebras cumple o no con los requisitos para estar en la lista de los 3000's.

Dos que no son tresmiles, y ni falta que les hace, la Peña Montañesa...

...y el Cotiella.

Finalizo el repaso visual desde el Sestral Baxo apuntando el privilegio que tiene esta cima, ya que desde allí se divisan las tres montañas más altas del Pirineo. Monte Perdido ya lo sabemos de sobra 😉, pero también pude distinguir Posets...


...y el mismísimo Aneto.

De vuelta a Plana Canal, que me esperaban unas bravas y una hamburguesa, vegetariana por supuesto, en Aínsa.

Hasta la Forqueta el Reguero invertí camino, la cual cosa no me importó en absoluto. Me despedí del Sestral Baxo y el Fraile.

Una sorpresa inesperada. Como me apasiona la aviación siempre miro al cielo cuando pasa una aeronave. Cuando vi esta, que iba altísima, ya noté que tenía algo de especial. Exprimí el zoom de mi Canon para cerciorarme que se trataba de un espectacular Airbus Beluga. Solo hay cinco en todo el mundo.

Ese mastodonte cetáceo mecánico de 155 toneladas mola mucho, pero mola mucho más, y contamina muchísimo menos, nuestro querido Gyps Fulvus.

Al volver a pasar por la Forqueta el Reguero volví a Plana Canal por un camino diferente. Palas herbosas, con sus vacas, que caen hacia el valle del Río Airés.

Hasta la próxima Sestral Alto.

L'Ombre del Castillo Mayor, espectacular.

Llegado a este punto estuve tentado de subir también al Tozal de la Fueva, pero finalmente decidí flanquearlo por la derecha.

Últimos coletazos y miradas de esta preciosa ruta. Los Sestrals se ocultaban tras las verdes palas.

Mondoto. Me apunto su ascensión para un futuro. Seguro que también es un excelente mirador hacia las profundidades de Añisclo.

Último vistazo al valle del Airés.

Y era de recibo despedir este reportaje con la realeza ordesiana.




4 comentarios:

  1. Me cago en mi calavera, ¡qué pedazo reportaje guapo, chaval!
    Yo, en venganza, me hubiera comido la hamburguesa de ternera... o mejor un chuletón. ¡Menuda noche de vacas! Hay una canción de Pony Bravo que se titula Noche de Setas... no se... las comparaciones son lo que son.
    Vaya pedazo imágenes imponentes del macizo calcáreo más alto de Europa... ¿Cómo se va a cansar una de ver fotos de esos enormes gigantes, y encima con su traje de rayas?
    El video es una pasada... vas viendo, y parece que no exista ni camino ni forma humana de pasar por esas fajas... vaya situación de vértigo... y qué buena la foto del sarrio... y la del buitre... ambas, posado y volando... ¡y el avión! Vaya puntería con lo grande que es el mundo y que sólo haya 5 Belugas de esas... y pillarlo... ten por seguro que nadie más en toda la península lo vio, ni mucho menos lo fotografió.
    Mientras leía, escuchaba al amigo Pepe Bonamassa... que ha dado un toque tremendo... pero esa canción de los Foo Fighters del video, está muy bien metida. Ah, y gracias por ese enlace de esos topógrafos que están midiendo picos pirenaicos... lo estoy leyendo y es bastante interesante.
    Un abrazo, Dani... y otro por whatsapp... ya viste, que al final he sucumbido. Todo sea por la unión y el buen rollo... este blog es ejemplo de ello, desde luego.
    Te queremos... te quiero. Eres un tío genial.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fran!!

      ...Y de nuevo una sincronicidad. Justo el día antes de tu comentario me escuche enterito el más reciente disco de Joe Bonamassa, Breakthrough. Mira que hasta hace poco no había seguido su carrera más allá del proyecto de Black Country Communion (con Hughes, Bonham y Sherinian, titanes todos), y es que incluso pensaba que era ya un señor mayor, y resulta que tiene mi edad!! Pero este verano, no sé si por algoritmos o por que otra razón descubrí su tremenda canción Driving Towards the Daylight, justo cuando ya estaba viendo la luz al final del túnel con la lesión de rodilla y esa canción supuso un flechazo inmediato, no hay semana que no la escuche dos o tres veces. Evidentemente he profundizado más en la discográfica de Bonamassa y cremita... Amigo, qué gran noticia que tengas whatsapp, la de recomendaciones y descubrimientos musicales que podremos compartir por ahí!!!
      Gracias por los halagos amigo. Intento eso, que estos reportajes no sean un mera descripción del recorrido, y los enriquezco con anécdotas o reflexiones mías y otras curiosidades, ya sean, en este caso, el proyecto de la gente de Sostremeties o el avión. Y también, colar alguna recomendación musical, a poder ser relacionada en el contenido del reportaje. Agradecido también de que te hayas visto el vídeo de la Peña Montañesa.
      Además de las imágenes de los paisajes también estuve fino, o tuve mucha suerte con las de los animales. El buitre, que seguro no estaría comiendo alpiste, el sarrio saltarín... Y la beluga!!!
      Y las vacas, menudo susto tío... Mira que cuando entré la bolsa de la basura me estuve preguntando por que seguían insistiendo en golpear y lamer la furgoneta. Durante la ruta me vino a la cabeza el caso de unos excursionistas que tuvieron que ser rescatados, no recuerdo donde, de lo alto de una roca, a la que se subieron por que unas vacas no cesaban de perseguirlos, también por que llevaban una bolsa con residuos colgada de la mochila. Resulta que los ganaderos les echan sal a las vacas y a estas les encanta, por lo que se ve que asocian las bolsas con los sacos en los que los ganaderos les traen la sal. Llegué a esa conclusión.

      Un abrazo.

      Eliminar
  2. Hola Dani.

    Uffff, lo de las palas herbosas y los precipicios alcanza en estas fotos su máxima expresión.

    Ya hace años cuando Maru y yo recorrimos el Cañón del Añisclo por dentro pensé en que una ruta por aquellos bordes debiera ser la leche. No estuvimos muy lejos, pues recuerdo que pasamos a ver la aldea de Sercué.
    Ya estoy pensando que la Gina con lo alta que es y las ruedas que tiene esa pista forestal en verano puede ser recorrida con tranquilidad y paciencia e ir a ver los Sestrales o desde Sercué o Nerín subir al Mondoto.

    Recuerdo la historia de las vacas que nos contaste y esa foto top de salto del sarrio. Y poco que decir de la alta realeza ordesiana. ¡Qué barbaridad!

    Me encanta recordar viejas rutas, y tras ver vuestro video de la Faja Toro de la Montañesa, lo he hecho con la cabezonería que me entró tras contarme vuestra ruta y ver las fotos en el tema de decidirme y llevar a Maru a un sitio tan "delicado" y espectacular como la Faja Toro. ¡Menuda aventura los dos allí y yo diciéndole y tranquilizándola que se podía transitar por allí porque Dani y estos lo habían hecho.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Toni.
      Cuando visité por primera vez Añisclo, por debajo, en una de las idas y venidas de urgencias en Aínsa, en aquellas movidas vacaciones de 2023, pensé igual, que ir por arriba, bien al borde de esos precipicios, o simplemente viendo la magnitud de esa cicatriz, sería la hostia. Y vaya si lo fue. Añisclo es de esos lugares que hay que conocer Per Dalt i Per Baix jeje. Y una vez hechas las dos cosas, y en mi modesta opinión, me pareció muchísimo más espectacular por arriba que por abajo, y ya no solo por ver esa fractura, sino por el elenco de montañas que se suman al espectáculo visual, entre ellas la realeza ordesiana.

      Lo de pensar que por la Faja Toro es imposible circular no solo le ha pasado a Maru, me pasó a mi y a todos mis compañeros de ruta de aquel día, entre los que se encontraba el inolvidable y queridísimo Jaime, que mira que habíamos visto vídeos y vídeos, fotos y fotos, de montañeros circulando por esa faja y aún así no las teníamos todas... Por cierto, no me suena que publicases esa ruta en tu blog, ¿Puede ser?

      Un abrazo.

      Eliminar