10 de enero de 2021

Serra d'Espadà: Alfondeguilla - l'Arquet - Penyalba (648 m.) - Penya de Migdia (584 m.)

 Domingo 4 de octubre de 2020

Vamos con la crónica de la primera de las tres rutas que pude hacer en octubre, antes de que la ansiedad me fuese a más. Una vez más volvíamos con sumo gusto a mi querida Serra d'Espadà, más en concreto a la población de Alfondeguilla, para descubrir un pequeño patrimonio histórico de la sierra que aún no conocía; l'Arquet, un pequeño acueducto ¿árabe? ¿romano?, encajado en el rodeno. Para redondear la ruta subimos a las cimas de Penyalba y la Penya de Migdia, dos montañas a las que hacía bastante tiempo que no subía.




Como no iba a ser una ruta muy larga no madrugamos en exceso, cosa que hizo que cuando llegásemos a Alfondeguilla nos costará dios y ayuda encontrar un hueco en el que aparcar, y es que, no lo había podido comprobar durante el verano, y es que, tras el confinamiento, la gente ha salido en tromba a la montaña. Mira que he empezado rutas en Alfondeguilla, y nunca me había encontrado tal cantidad de coches. Por suerte la mayoría ese día subían al principal reclamo senderista de Alfondeguilla, el Castell de Castro, y en la ruta que hicimos nosotros nos cruzamos con gente, pero no fue una exageración.

Dejamos las calles de Alfondeguilla por la habitual ruta de subida al Castell de Castro, que abandonamos al llegar a la Font del Frare, donde nace la senda que se introduce en el Barranc de Castro, del que sale casi de inmediato mediante un bonito empedrado. Tras un bonito tramo en el que iremos unos metros sobre el barranco el sendero vuelve a bajar a él, para así llegar al estrecho de rodeno en el que se encuentra ubicado l'Arquet, del que, y según el panel informativo que hay allí, algunas fuentes dicen que es de la época romana y otras que es de la época musulmana. De lo que no hay ninguna duda es que se trata de un rincón realmente encantador. Uno de los muchos pequeños tesoros que alberga esta fantástica sierra.

Dejamos atrás el núcleo urbano de Alfondeguilla, por pista cementada y en compañía de las huertas cercanas a la población. Al fondo destaca la silueta del Pipa.

Font del Frare, donde también habían algunos coches aparcados. Unos metros más adelante encontramos el desvío hacia l'Arquet.

Barranc de Castro, por el que andamos unos metros antes de abandonarlo mediante este empedrado.

El sendero gana metros respecto a con el barranco, y nos hace transitar por rincones tan frondosos como este.

Vemos perfectamente el curso del barranco. Al fondo vemos, iluminadas por el sol, les Penyes de la Rimansa y les Penyes de Carlos.

Un bonito ejemplar de algarrobo se cruza en nuestro camino.

Volvemos a bajar al barranco, y ya vemos el estrecho y las peñas de rodeno bajo las que se encuentra l'Arquet.

Y así llegamos a l'Arquet.

Lo vemos aquí desde otra perspectiva más cercana.

Este pequeño acueducto se utilizaba para conducir el agua de una balsa existente a la entrada del estrecho hasta el Molinet de Castro, un molino harinero hoy en día desaparecido.

Nos alejamos un poco para ver mejor el precioso rincón en el que está ubicado el acueducto.


Al poco de haber dejado atrás l'Arquet tomamos un sendero ascendente que nos enlaza con una ancha pista forestal en todo momento ascendente que nos lleva a un paraje conocido como l'Ereta. El tramo de pista es largo, pero las buenas vistas hacia Castro, Penyes de la Rimansa o les Penyes de Carlos evitan que se haga monótono. En l'Ereta nos desviamos del camino principal para tomar el sendero, que a modo de fuerte repecho, nos deposita en la cima de Penyalba, altura máxima de esta ruta y oasis calizo en dominios del rodeno. Desde allí arriba disfrutamos de unas privilegiadas vistas del Mar Mediterráneo hacia un lado y del sector más oriental de la sierra hacia el otro. El topónimo de esta montaña si que se lo debemos a los romanos, que la llamaron Pinna Alba (Peña Blanca).

Visitado l'Arquet continuamos por el barranco, que se nos muestra así de bello.

Tomamos un sendero que nos sacará del barranco. Si antes nos habíamos topado con un gran algarrobo ahora lo hacemos con un buen ejemplar de alcornoque.

Ya en la pista forestal vemos de frente les Penyes de la Rimansa y de Carlos.

Seguimos subiendo y se amplían las vistas...

...entre las que destacan el altivo Castell de Castro.

Todo un emblema de la sierra, que como imaginábamos estaba bastante concurrido hoy.

Continuamos por la pista. Ya vemos la antena que corona la cima de Penyalba.

La subida final a Penyalba nos abre una ventana al Mediterráneo y a las montañas más orientales de Espadà, entre las que destacan el Pic de la Font de Cabres y el Puntal del Calderer o Creu de Ferro.

Vemos también el Puntal d'Artana...

...tras el que asoma la inconfundible silueta de Penyagolosa.

Ya en la cima y si miramos al este vemos en primer término la montaña sobre la que se construyó el Castell d'Uixó, la propia Vall d'Uixo y el Mar Mediterráneo.

Mirando hacia el interior vemos els Corrals de Boiet y algunas cimas espadánicas, como el Castell de Castro, la Malladeta, la Nevera, el Puntal de l'Aljub, el Benialí o la Rápita. A día de la publicación de esta crónica estas montañas están cubiertas de nieve, por cortesía de Filomena.

Acercamos con el zomm el Puntal de l'Aljub, perfectamente identificable por sus antenas.


Tras un pequeño descanso en la cima continuamos por su ancho lomo, conocido como la Solana del Fino, pasando junto a las ruinas de los Corrals del Boiet y viendo los efectos del incendio, provocado por un rayo latente, de julio de 2014, incendio que también afectó a la Penya de Migdia, cuya puntiaguda silueta se nos muestra altiva. Así llegamos al Coll d'Aigualit, ancho collado en el que existe una colonia de casetas de campo y en el que tenemos la opción de volver ya a Alfondeguilla, cosa que no hacemos nosotros. Continuamos de frente, para enfrentarnos a la directísima subida a la Penya, primero por un costarrón de hormigón y luego un tieso sendero que apenas traza curvas para ganar la cima. Arriba tenemos unas vistas prácticamente calcadas a las de Penyalba, con los añadidos que desde aquí vemos el perfil de buena parte de la Calderona, encontramos restos de puestos defensivos de la Guerra Civil y que nos podemos asomar a los vertiginosos acantilados, que en forma de coqueto circo, se desprenden hacia Levante. Allí, sentados en el rodeno calentado por el sol, dimos cuenta del almuerzo.

Ponemos rumbo a la Penya de Migdia. Vemos el Cantal, una cima de Espadà a la que aún no he subido. Detrás vemos todo el Massís de Penyagolosa.

Seguimos avanzando, viendo el alcance de las llamas del incendio de 2014. La Penya de Migdia empieza a mostrarnos su cara más atractiva.

A mediada que iremos avanzando esta montaña ira adquiriendo cada vez más forma piramidal.

Hasta obtener su mejor perspectiva, poco antes de bajar al Coll d'Aigualit.

Desde el Coll d'Aigualit vemos así les Penyes de la Rimansa y el Castell de Castro, bien escoltado por el Pico de la Nevera y la Malladeta.

Un pequeño descanso después de un fuerte repecho y antes de afrontar la dura subida final a la Penya.

Mira que he subido unas cuantas veces a este pico, y nunca me había fijado en estas estratificaciones circulares en el rodeno.

La cima es un excelente mirador hacia el valle del Barranc de Castro y a las montañas de la otra vertiente, ya descritas en este reportaje.

En la base de las rocas cimeras podremos encontrar restos de la Guerra Civil.

Lo que no esperábamos ver, en la parte baja de los acantilados cimeros, eran cabras montesas. La vez que más cerca del Mediterráneo que las he visto.

Nos asomamos hacia el Barranc d'Aigualit, que tampoco escapó de las llamas. En la otra vertiente destaca el Penyalba, y detrás el Puntal d'Artana.

Miramos hacia el Pipa, la montaña sagrada de "els Pardals", detrás vemos el skyline oriental y central de la Serra Calderona.

Precipicios cimeros, en los que existen algunas vías de escalada.

Cingle del Tido y detrás el Castell d'Uixó, tras el que asoma el núcleo urbano de Nules.

Finalizamos el repaso visual con el pequeño circo del Barranc d'Aigualit, la Vall d'Uixó y el Mare Nostrum.


Casi en la misma cima ramifica el sendero por el que bajaremos hasta Alfondeguilla, este no tiene más historia que las buenas vistas hacia la zona de Nevera/Castro, constantes durante buena parte del recorrido. Este sendero desemboca prácticamente en las calles del pueblo, allí, y casi de chiripa, pudimos encontrar una mesa en una terraza donde tomarnos, bueno, tomarme una cerveza, a mis compis de cuatro patas alguna patata frita que otra les cayó 😏.

La bajada hacia Alfondeguilla es bastante directa, y durante buena parte de ella tendremos el pueblo a la vista.

Más o menos a mitad bajada encontramos este refugio de pastores al que recientemente se le dio una mano de cal.

Barranc de Castro, Castell, Rimansa...

Alfondeguilla, donde me espera un tercio, cada vez más cerca.

Y con este toque rural, ya cerca del pueblo, despedimos este reportaje.

Un saludo a tod@s, y vivamos sin miedo!!.


  • Longitud del recorrido: 10,21 kilómetros.
  • Desnivel positivo acumulado: 561 metros.
  • Desnivel negativo acumulado: 561 metros.
  • Track de la ruta.
  • Cartografía consultada y recomendada: El Tossal Cartografies; Serra d'Espadà GR-36, la Trans-Espadà 1:30.000.
  • Si os animáis a realizar este recorrido quizás deberíais saber que...
...que se trata de una ruta que se realiza siempre por buenos caminos y senderos de montaña, y que no tiene ninguna dificultad técnica. Solo habrá que tener en cuenta que ninguno de estos senderos está homologado, por lo que no está de más, si no se conoce el terreno, llevar el apoyo de un mapa o un track.

  • Pagina web del ayuntamiento de Alfondeguilla.
  • Ruta Alfondeguilla - Castell de Castro - Cantallops.
  • Ruta Alfondeguilla - Vértice Nevera - Nevera de Castro - la Malladeta - Castell de Castro.

6 comentarios:

  1. Hola Dani, estupenda ruta ésta en la vertiente Oriental de Espadán, la de posibilidades que nos ofrece la sierra y que nunca defraudan. Apuntada queda. Hablando de incendios ... ya te contaré lo que nos encontramos recientemente un poquito más al Norte de esa zona, menudo suplicio !!!. Bueno, imagino que tras el paso de la Filo tendrás bellas postales desde la ventana de casa ¿no?. ¡Cómo tiene que estar la sierra!. En fin Dani, agarrémonos al dicho ... "Año de nieves ...". Espero que todo, y me refiero a ti y a la familia, vaya mejorando poco a poco. Un fuerte abrazo y a seguir poniéndote al día.

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    1. Hola Paco.

      Así es, con la cantidad y calidad de senderos de Espadán las combinaciones ruteras que se pueden hacer son numerosísimas, y como bien dices sin posibilidad ninguna de que defrauden. A esta por ejemplo se le puede añadir por ejemplo el Pic de Sumet y luego volver a Alfondeguilla por el paseo del Riu Belcaire, e incluso si se quiere hacer más cañera se le puede añadir el Pipa, completando una ruta con 4 cimas y 1000 metros de desnivel +, así que toma nota jeje.
      Supongo que la zona a la que te refieres con lo del incendio será la que se quemó en 2016... Había muchos y muy buenos senderos ahí, se han recuperado algunos, pero me temo que muchos de ellos se van a perder para siempre, hace un momento que he venido de darme un garbeo por allí, en las zonas de umbría aún había nieve, nieve que aún aguanta en las cotas centrales de la sierra, y que como dices nos han regalado bonitas estampas esta semana, me he conformado con eso, por que lo que es catar no la he podido catar. A ver si este invierno sigue siendo tan invierno y nos regala otra nevada tan generosa antes de que acabe.

      Un abrazo!!

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  2. Hola Dani.

    Ya se echaba de menos ver todo el skyline espadánico, y sobre todo ver a las perritas corretear (ahora solo faltas tú con un botecillo de cerveza en alguna de estas cumbres ;-)

    Lo del acueducto romano/islámico metido entre esas paredes de rodeno y con la vegetación es sublime.
    A ver si estas nieves/lluvias caídas rellenan las sierras nuestras y no tarda en venir más tiempo revuelto que tengamos un invierno generoso.

    Un abrazo y deseando ver tus próximas salidas.

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    1. Hola Toni.

      Tenías que haber visto lo bonito que estaba ese skyline de Espadán tras la nevada, todo blanquito, y a día de hoy la nieve aún aguanta en las cotas centrales. El sábado pasado, que me acerqué con el coche a ver la nevada, en Tales, donde comimos los bocatas este verano, que está a 240 metros, había nevado y cuajado, y el embalse de Benitandús, donde nos bañamos, y su entorno estaba totalmente blanco, un poco más arriba, en Alcudia, el paquetón era increíble, de hecho no puede llegar a Aín pues la carretera estaba cortada. Llevo 12 años visitando con frecuencia Espadà y nunca había visto una nevada así. A ver si es verdad y este invierno, y por que no los primeros compases dela primavera nos vuelven a regalar otra nevada.
      Del acueducto yo me inclino más a que pertenece a la época islámica, pues del paso de los romanos poco se conserva por aquí, pero nunca se sabe.

      En la Penya de Migdia me tomé mi latit fría de costumbre, esa tradición no ay que perderla jeje.

      Un abrazo.

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  3. ¡Hola, Dani!. Sencilla, entretenida e interesante ruta que no descarto que sea de las primeras que realice cuando pueda retomar la actividad senderista. Me alegro mucho de verte por aquí. A ver si hay continuidad.
    Un abrazo.

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    1. Hola Emilio.

      Así es, aquí estoy de nuevo, esperemos que ahora si, con más continuidad. Espero, y deseo, que tu recuperación vaya por el buen camino. Desde luego la subida a la Penya de Migdia es un buen test para dictaminar en que estado de forma nos encontramos jeje. Como le he dicho a Paco esta ruta se puede alargar un poco añadiéndole la subida al cercano Pic de Sumet, regresando después a Alfondeguilla a la vera del Belcaire, eso sí, la bajada desde el Pic del Sumet al río no es la más aconsejable par rodillas sensibles jeje.

      Un abrazo.

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