1 de agosto de 2021

La Ventana del Barranco de la Hoz y el Barranc de la Boquilla

 Sábado 1 de mayo de 2021

La Ventana del Barranco de la Hoz. Después de verla en una publicación de Instagram, y enterarme pues de su existencia, pusimos rumbo urgente a Vallada, en la comarca de la Costera, donde empezaba la ruta a esta maravilla natural, que no obstante se encuentra en el término de Enguera, y por lo tanto en la comarca de la Canal de Navarrés. Además de visitar este doble arco rocoso también recorrimos parte del Barranco de la Hoz, que a su entrada en el término de Vallada pasa a ser conocido como Barranc de la Boquilla, y que tuvo algunas secciones muy atractivas y rozando lo espectacular en algún tramo.



Tras localizar, con pequeño lío, of course, por mi parte, el punto de inicio de la ruta nos pusimos en marcha. La ruta empezó bien, por pista forestal pero con bonitas vistas hacia la Vall de Montesa o de Canyoles, Vallada y su Penyó, Moixent y su Serra de la Talaia o el Capurutxo de la Font de la Figuera. Pero fue alcanzar lo alto de unas mesetas carentes de arbolado, y como indicaba la reseña del track que llevaba de base, nos chupamos 8 kilómetros de monótona pista forestal, en los que lo más destacable fueron algunas vistas parciales hacia el barranco por el que circularíamos más tarde, la lejana presencia de Benicadell y Montcabrer a nuestras espaldas y el propio nombre del camino; el Camino de la Maravillosa. Pese a estas detallitos, y a tener el entretenimiento de saludar al buen número de ciclistas con los que nos cruzamos este tramo se nos hizo bastante largo.

Compases iniciales de la ruta, con bonitas vistas hacia la amplia Vall de Montesa o del Riu Canyoles, con Vallada con la Serra Grossa detrás, en la que emerge...

...el emblemático y puntiagudo Penyó de Vallada.

Valle arriba vemos la población de Moixent, con el cresterío de la Serra de la Talaia detrás.

Y en la cabecera del valle vemos la altiva silueta del Capurutxo, a cuyos pies se encuentra la Font de la Figuera.

La ruta alcanza una meseta(a la derecha vemos claramente marcado nuestro camino, el de la Maravillosa), fracturada por los barrancos de la Boquilla...

...y de la Perereta.

Fueron los únicos alicientes de un tramo largo y monótono, aunque también tuvimos vistas hacia el Benicadell...

...y el Montcabrer, pero para verlas tuvimos que pararnos y mirar atrás, si hubiésemos sido de los que van con prisas, o de los que solo miran adelante, o peor, de los que van más pendientes del reloj o del móvil que del paisaje, que no es nuestro caso, nos lo hubiésemos perdido.

Los ocho primeros kilómetros de la ruta siguieron esta tónica, no fueron los mejores ocho kilómetros que hemos hecho, pero aún así les supimos sacar su jugo y sus cositas positivas.

Como estas. Nos volvemos a asomar al barranco, que aquí, ya en término de Enguera, pasaba a llamarse Barranco de la Hoz.


Pero la cosa cambió radicalmente al tomar un ramal descendente que bajaba al Barranco de la Hoz, en el que este nos dio las primeras muestras de su espectacularidad. De inmediato dejamos el carril para empezar a seguir el senderillo que nos encaminó hacia el peñasco en el que está esculpida la Ventana del Barranco de la Hoz, que apareció ante nosotros en forma de majestuoso arco. Luego, cuando pasamos bajo el arco, además de sentirnos muy pequeños, nos dimos cuenta que realmente hay dos ventanas, lo que nos ofreció poder jugar con las perspectivas, resultando todas ellas fantásticas, si a ello le sumamos en que se encuentra en el sector más espectacular del barranco, tenemos una maravilla natural de primer orden.

Como nota curiosa unos minutos antes que nosotros había llegado allí un numeroso grupo excursionista, que resultó que estaba guiado por el incombustible Simón Corresendas, todo un referente en el mundillo senderista valenciano. Hacía cerca de ocho años que no coincidíamos Simón y yo, y fue todo un puntazo habernos encontrado en un lugar tan impresionante como este.

Tras marcharse el grupo de Simón y despedirnos de ellos nos quedamos media horita más, para disfrutar en soledad de este paraje de tan apabullante belleza.

Esta balsa de agua, además de suponer el punto donde nos teníamos que desviar hacia el barranco, puso un toque diferente y también de alegría, al tramo tan soso de ruta que llevábamos.

Aquí, en esta captura, con el Montcabrer al fondo, podríamos engañar a la gente y decir que se trataba de una laguna de montaña 😂.

Dejamos el Camino de la Maravillosa y tomamos el ramal descendente que se enfila hacia el lecho del barranco.

Y es cuando la ruta da un giro radical en cuanto a paisaje, ya que el Barranco de la Hoz empieza mostrarnos sus encantos.

Este es el panorama que se nos abre hacia poniente.

Allí, en este desfiladero destaca el Cerro Sancho o Castillico de la Hoz.

Dejamos el carril y tomamos el senderillo que se dirige hacia esta peña...

...que además de ser un perfecto otero del desfiladero...

...esconde este maravilloso tesoro de la naturaleza...

...la Ventana del Barranco de la Hoz...

...que a partir de ahora os enseñaré desde diferentes perspectivas...

...pero antes una foto con parte del grupo de Simón Corresendas, que llegaron a la Ventana, mejor dicho a las ventanas, en una ruta desde la vertiente contraria a la nuestra...

...y por supuesto con el gran Simón. Ambos tenemos filosofías diferentes a la hora de salir al monte, él lo suele hacer siempre en grupos numerosos y yo con poca gente y mayormente en solitario acompañado de mi fiel Laia. Pero tenemos en común la pasión que sentimos por la montaña y la naturaleza, y eso es lo más importante. Si lees esto Simón, un auténtico placer haber compartido estos minutos contigo en este lugar tan espectacular, fue una gratísima sorpresa.

Y ahora si, y sin textos, unas cuantas fotos de esta obra maestra de la madre naturaleza.










Tras el almuerzo nos lanzamos por un inclinado sendero, por el que en un santiamén nos plantamos en el lecho del Barranco de la Hoz, por el que discurre el GR-7, que barranco abajo nos llevó al punto de inicio de la excursión. Pero antes andamos un cacho barranco arriba, para ver la Ventana desde su vertiente occidental. Ya en el rumbo correcto, los cerca de nueve kilómetros que caminamos por el interior del barranco, que como he comentado cambiaba de denominación al entrar en el término de Vallada, nos obsequiaron con secciones muy atractivas, incluyendo algunos tramos de altas paredes y alguna que otra formación rocosa que nos trasladó por momentos al far west yanqui. E incluso me tuve que descalzar para salvar algún punto del barranco en el que había agua. Si los ocho primeros kilómetros de la ruta se nos hicieron un poco largos, los diez restantes, que incluían la Ventana y el tránsito por el barranco se nos pasaron volando.

Nueve horas de sábado, las tres de furgoneta (ida y vuelta) y las seis de la ruta, muy bien invertidas. Una excelente elección haber venido a hacer esta excursión en este Día del Trabajo.

Desde la misma ventana nace un inclinadísimo sendero que nos bajará de forma muy directa al lecho del barranco. Obligatorio pararse, girar el cuello y contemplar la ventana.

Un aperitivo visual de lo que nos aguarda en el barranco.

Ya en el cauce la ventana cobra forma de doble proa.

Andamos unos centenares de metros en dirección contraria a la de nuestra ruta...

...para así poder contemplar la doble ventana desde esta increíble perspectiva,

Una muestra más de como modestos cursos fluviales han sido capaces de esculpir semejantes fracturas en la tierra.

Ya por GR-7 y el rumbo correcto. Vemos la señal del desvío a la Casa del Chorrillo.

No nos desviamos a visitarla. Nos conformamos con verla con ese cingle detrás.

Durante estos primeros metros de tránsito por el barranco, y si nos vamos girando, seguiremos viendo la Ventana.

No nos cansamos de contemplarla. Espectacular.

Aunque el paisaje del barranco tampoco le va a la zaga.

Además tiene el añadido de algún toque agrícola que le otorga mucho encanto.

De nuevo la Ventana, y os juro que es la última vez que os la enseño 😇.

A partir de ahora todo el protagonismo para el Barranco de la Hoz, que por cierto, ¿cuántos barrancos con este topónimo habremos recorrido ya?...

...unos cuantos ya, y todos tienen un denominador común, su belleza. En este de Enguera encontraremos otras formaciones...

...y también alguna faja que otra.

Además el verde primaveral le dio un toque de belleza extra a este ya de por si precioso paraje.

Seguro que en época de lluvias aquí se formará un bonito salto.

Apuntar que fuimos todo el rato por un camino paralelo al barranco, que lo iba cruzando puntualmente.

Encontramos alguna poza, en las que Laia se pudo dar un refrescante baño y volverse loca persiguiendo ranas.


Una nueva formación curiosa aparece ante nosotros.

Os la acerco con el zoom.

Detesto reiterar, pero es aconsejable ir mirando atrás, pues las perspectivas del barranco irán cambiando a medida que iremos caminando por su serpenteante cauce.

Toque far west...

...con toques primaverales.

Aquí el Barranco de la Hoz recibe el aporte del Barranc de Mossén Pau, entra en el término de Vallada y pasa a denominarse Barranc de la Boquilla.

Además el firme muda de carril a sendero...

...y se introduce en una sección muy chula...

...el la que destaca esta alta pared con diferentes repisas.

Un modestísimo Monument Valley pero con más verdor.

Muy bonito este Barranc de la Boquilla.



Llegamos a un punto en el que el barranco se estrecha y la vegetación se hace más abundante.

También desaparece parcialmente el sendero y las marcas del GR van por el interior del barranco. Un pequeño tramo un pelín incómodo de transitar.

Incluso hubo un momento en el que tocó descalzarme para poder seguir avanzando. Mis pinreles lo agradecieron.

Vamos diciendo adiós a este atractivo Barranc de la Boquilla.

Esta pequeña presa fue el último punto reseñable de esta preciosa excursión.

Nos aventuramos a cruzarla.

Y como hoy el protagonismo de la ruta lo tuvieron unos agujeros en la roca despedimos con otro, del que no voy a deciros el parecido que le encontré 😈.


Un saludete!!

7 comentarios:

  1. Hola Dani.

    Coño, el arcazo rocoso en alto vigilando todo el barranco bien vale la excursión. Sabes que también siento pasión por los arcos, ojos, puentes o cualquier piedra que guarde un equilibrio.

    Pero luego ese toque far west cuando vas por dentro del barranco es muy chulo también, y tu facilidad para convertir una charca grande en un lago de montaña, jaja.

    Ah por cierto, como juntemos los barranco de la Hoz que hay en Cuenca también, no paramos de contar en todo el día ;-)

    Un abrazo.

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    1. Hola Toni.

      Pues no sé si te lo vas a creer, pero en la siguiente ruta que hicimos, también en provincia de València, recorrimos otro Barranco de la Hoz jejeje. También, como comprobaréis cuando tenga publicada la crónica, tuvo algunos puntos muy chulos.
      Y el arco, ya te digo que este no tiene nada que envidiarle al de Piedrafita, y al igual que en el del Valle de Tena no tiene nada que ver como parece en las fotos a como es en realidad, in situ es mucho más bestia.
      Podríamos denominarnos coleccionistas de agujeros en la roca jeje, yo esta primavera he añadido algunos, este el primero, a mi colección, todos espectaculares, bueno tu ya los has visto, por el whatsapp y por el instagram ;-)

      Un abrazo.

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  2. Hola, buena Ruta, a ver vais por rutas marcadas? Es un Senderos local( sl) o (pr) gracias

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    1. Hola René, gracias a ti por pasarte por el blog y comentar. La primera parte, desde el punto de inicio hasta la ventana no está señalizado, aunque es un buen camino y no tiene pérdida, si que hay que estar más atento en localizar el hito que indica el sendero que baja a la ventana. El resto de la ruta, la que transcurre por el interior del barranco si que está balizada con marcas de GR (GR-7).

      Un saludo.

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  3. Hola Dani, estupenda ruta que sube la nota a sobresaliente con las vistas y visita a esas ventanas o arcos de los que también, al igual que Toni, soy un devoto. Como la vuelta la hiciste por el GR-7 me resultó inevitable rememorar nuestro paso por allí, hace la friolera de nueve años, en una jornada lipotímica con muchísimo calor. En aquella ocasión nos conformamos con las vistas de la ventana desde el lecho del barranco. Y hay que ver lo agradable que resulta coincidir en alguna ocasión con gente conocida ... y con habituales
    de nuestras montañas como Simón, mucho más. Un abrazo.

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    1. Hola Paco.

      Creo que somos unos cuantos los que sentimos devoción por los arcos, puentes de roca y demás agujeros pétreos, para mi que una ruta visite uno ya es una razón suficiente para ir a hacerla. Como le comento a Toni esta primavera ha sido muy provechosa por mi parte en ese asunto, pues han sido unos cuantos los que he añadido a la colección ;-)
      El tramo del GR por el barranco es una pasada, pero madre mía, eso en época estival debe ser una olla a presión, de hecho me he ido directo a buscar, y releer tu crónica, pues te la comenté, y entre la calor que transmiten las fotos, y la que nos está cayendo, me he puesto a sudar como un loco jajaja.

      Pues como la publicación de Instagram por la que conocí este paraje fue de los chicos de Casiaventurilla, y ellos tienen tanto tirón y tantos amigos comunes, fui con la corazonada de que durante la ruta me encontraría a alguien conocido, y mira, no erré... Fue una gozada coincidir con Simón, que también me contó vuestro encuentro en Irta.

      Un abrazo.

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  4. Hola Dani,

    Si uno tiene que "sufrir", que tampoco fue tanto por lo visto, para después disfrutar de esos arcos rocosos y esos senderos que te van llevando por bonitos barrancos que te muestran rincones preciosos, bienvenidas sean las pistas "sosas".

    Un abrazo!!!

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