Sábado 4 de agosto de 2018.
Para la última ruta de nuestro pequeño periplo pirenaico de principios de agosto contamos con la compañía de Jaime y Daniel, que habían subido a pasar el finde con nosotros. Jaime me dijo que le hacía ilusión subir algún 3000, y aunque en el Bal de Chistau teníamos las cercanas, sencillas y atractivas opciones del Gran Bachimala o el Eriste Norte me decanté por movernos otra vez de valle y ascender a la Robiñera, que por desnivel, distancia y escasa dificultad nos daba todas las garantías para que Mar y Laia se anotasen su primer 3000.
Para la última ruta de nuestro pequeño periplo pirenaico de principios de agosto contamos con la compañía de Jaime y Daniel, que habían subido a pasar el finde con nosotros. Jaime me dijo que le hacía ilusión subir algún 3000, y aunque en el Bal de Chistau teníamos las cercanas, sencillas y atractivas opciones del Gran Bachimala o el Eriste Norte me decanté por movernos otra vez de valle y ascender a la Robiñera, que por desnivel, distancia y escasa dificultad nos daba todas las garantías para que Mar y Laia se anotasen su primer 3000.
| Camino del Collado de las Puertas, con la pedrera de la ladera sur de la Robiñera bien a la vista. |