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BARRANCOS, FERRATAS Y ESCALADA

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24 de septiembre de 2016

Ruta de las Golondrinas, 4ª Etapa: Refuge Jeandel - Arlas (2043 m.) - Asolaze

Viernes 5 de agosto de 2016


Cerramos el círculo, cuarta y última jornada de la Ruta de las Golondrinas, etapa larga en la que dejaremos las tierras altas y kársticas de Larra/la Pierre-Saint Martin y volveremos al verde Valle de Belagua y por consiguiente a Asolaze, donde tres días antes habíamos empezado esta travesía. Quizás esta etapa no tuvo la riqueza visual de las tres anteriores, pero también nos regaló algunos pasajes dignos de mención, además de otorgarnos la opción de subir a la cima del Arlas.





23 de septiembre de 2016

Ruta de las Golondrinas, 3ª Etapa: Refuge de l'Abèrouat - Refuge Jeandel

Jueves 4 de agosto de 2016


Tercera jornada de la Ruta de las Golondrinas, etapa común con el GR-10 y que al optar por no hacer la variante que subía al Anie, parecía que iba a quedar algo descafeinada, nada más lejos de la realidad!!, este recorrido entre los refugios de l'Abèrouat y Jeandel nos dejó unas pinceladas paisajísticas muy variadas y algunas realmente espectaculares, eso, sumado a lo asequible del desnivel y distancia, el sencillo recorrido y que el día fuese más fresco  que los anteriores hizo que esta etapa por territorio francés fuese un disfrute total.





Como os he comentado hoy iba a ser un día de pinceladas, y la primera llegó en forma de mar nubes cubriendo el Cirque de Lescun, precioso, y no iba a ser el único que veríamos hoy. Abandonamos l'Abèrouat, siguiendo las marcas rojas y blancas del GR-10, el camino inicial muta pronto a sendero y no tarda en introducirnos en un excelso hayedo de fábula, segunda pincelada del día, mágica. Si nos hubiesen dado a elegir un principio de ruta no lo hubiésemos elegido mejor que este.


En la anterior crónica os hablé de la simpatía y buen rollo del guarda Lionel, pues esta nota lo dice todo de él, bajar a desayunar y encontrarte con esto, pues que os queréis que os diga, te hace afrontar la jornada con mejor energía.

Y por si fuera poco salir del refugio y que el día te reciba así ya es el acabóse. Espectacular mar de nubes cubriendo el Cirque de Lescun.

Foto de grupo con este esponjoso fondo y arrancamos.

Dejamos l'Abèrouat.

Las nubes que a última hora de la tarde empezaron a cubrir las zona más altas bajaron durante la noche al valle, regalándonos estampas como esta. Podemos apreciar aquí el Vallée d'Anaye, por el que bajamos ayer de la Mesa de los Tres Reyes.

No tardamos en ser engullidos por este hayedo por el que recorremos un par de kilómetros.

Aunque suene repetitivo, siempre es un placer poder caminar por este tipo de bosques.

Salimos a cielo abierto de forma momentánea, podemos ver el circo d'Ardinet, al cual nos dirigimos y cuya visión nos había ocultado el hayedo.

El claro en el bosque nos permite tomar la foto que encabeza esta crónica, una de las mejores estampas de estos cuatro días, sin duda, descomunal Billare.

De nuevo por el hayedo, en el que aparecen más rocas, más musgo y algunos abetos.


Tras continuos subes y bajas por el bosque el sendero se acaba de definir y se pone cuesta arriba de forma definitiva a la salida del mismo, entramos de lleno en el circo/valle d'Ardinet, en él se encuentra la Cabane du Cap de la Baitch, punto clave de la etapa de hoy, puesto que allí parten las dos variantes de la misma, la que sube al Col des Anies y al Anie y baja hasta Jeandel atravesando el Karst de Larra, y la que sigue íntegramente el GR hasta el refugio. Llegamos a la cabaña, esta enclavada en un rincón privilegiado, rodeada de un anfiteatro calizo, nos sorprende encontrarla habitada, allí viven, en verano, una joven pareja, con un par de perros, un burro y algunas vacas y gallinas, y venden queso y licores. Toca decidir, hay ganas de subir al Anie, pero las previsiones daban lluvia a partir de mediodía, y atravesar el Karst de Larra con mala visibilidad siempre es peligroso, así que no íbamos a arriesgar y al final nos decantamos por la opción del GR, ya vendremos en otra ocasión a subir al Anie. Por cierto, ¿sabéis cual fue el factor determinante para tomar esta decisión?, el burro de la cabaña!!, que no paraba de rascarse en una roca, lo mismo que hizo por la tarde el de l'Abèrouat, y Kepa, otro golondrinero, nos dijo que eso era señal de que iba a llover...


Ahora si que salimos definitivamente a cielo abierto, el circo/valle d'Ardinet se nos muestra en todo su esplendor.

Empezamos a remontar el valle, a nuestras espaldas los Orgues de Camplong.

En el centro del valle encontramos la Cabane du Cap de la Baitch, en la que aparte de todo lo que os he contado también podemos encontrar una caudalosa fuente donde reponer agua.

Foto de grupo en la cabaña, con el burrito meteorólogo ;-).


Dejamos atrás la cabaña, no sin antes comprar una cuña del queso que más fuerte olía ;-), la fuerte pendiente nos lleva en busca del primero de los dos pasos de montaña de la jornada, se trata del Pas d'Azuns, sendero que escarcea entre agujas calizas, con algún tramo escalonado, apuntalado con muretes de piedra...una pasada, se respira paso ancestral por los cuatro costados, además de suponer un punto ideal para disfrutar de la grandeza de este circo, que nos transmite la sensación de estar en montañas de mucha más envergadura que en las que estamos.


Dejamos atrás la cabaña y la variante del Anie, empezamos a subir hacia el Pas d'Azuns.

Subiendo sin tregua, bajo la vigilancia de los Orgues de Camplong.

El mar de nubes ya muy abajo. Fijaos en la longitud de la barrera rocosa de los Orgues de Camplong.

Y mirad quien aparece en el centro de la imagen, el señor Ossau.

Nos enfilamos hacia el Pas de l'Osque, gran panorámica del valle, con el Anie y el Countendé, asoman los dos Billare.

Maru en plena subida, con los Orgues d'Azuns a sus espaldas.

Llegando al escarpado Pas d'Azuns.

En el Pas d'Azuns, admirando al "jefe".

El sendero encuentra la forma inteligente de pasar entre estas agujas.

Nos encaramamos a una de ellas, brutal visión del circo, Eva señala hacia el Anie, que desde que descartamos la variante que subía a él pasaba a ser objetivo prioritario para el verano que viene.

Espectacular este Pas d'Azuns, tanto por el sendero como por las vistas.

Toni, saboreando los últimos instantes del Pas d'Azuns.


El Pas d'Azuns precede al collado homónimo, que nos ofrece protección momentánea del frío vientecillo que soplaba, allí haremos una paradita técnica, como nota curiosa en ese momento vimos a tres franceses, con cubo de pintura y pincel en mano repintando las señales de GR...el Col d'Azuns nos comunica con un valle más discreto, el sendero discurre ahora por un joven karst, y nos aproxima hacia el segundo paso montaraz del día, el Pas de l'Osque, único punto de paso entre el impresionante Mail Carnassier y el promontorio rocoso de menor altura llamado Rocher de l'Osque. Llegamos al paso tras atravesar una pedrera bajo el mencionado Mail Carnassier, y una vez allí, en esta ruta de pinceladas, íbamos a poner la nuestra propia, subiendo al Rocher de l'Osque, lo haremos por un senderillo que transcurre por una repisa herbosa que lo semi-rodea, y cuando esta termina tendremos que hacer una trepadilla de unos 5 metros, luego por empinado terreno herboso llegaremos al punto más alto del Rocher de l'Osque, desde el que dominaremos el camino y paisaje recorrido y visto desde el Col d'Azuns, y parte del que nos quedaba por ver y recorrer, así como el mar, casi un océano, de nubes instalado en los valles más norteños.


Parada en el Col d'Azuns, nos comemos unas barritas y unos frutos secos...

...y en marcha, el Pas de l'Osque nos espera.

Empezamos descendiendo por una suave vaguada, al fondo aparece otra barrera rocosa, les Tourelles.

Vistazo atrás, hacia el Col d'Azuns.

Seguimos, ya vemos con total claridad el Pas de l'Osque.

Por un joven karst nos dirigimos a él.

Nos despedimos momentáneamente del Anie.

Les Tourelles, cuando más cerca las ves, más impresionantes son.

Ya os había adelantado que el del principio no iba a ser el único mar de nubes que íbamos a ver hoy.

En plena subida hacia el Pas de l'Osque, con les Tourelles de fondo.

Les buscamos detalles a base de zoom.

Ahí lo tenemos, el Pas de l'Osque, junto al Rocher de l'Osque, en esos momentos ya empezábamos a elucubrar la posibilidad de subirnos a él.

Pero antes tendremos que alcanzar el Pas de l'Osque, para llegar allí hay que cruzar esta pedrera.

Hemos dejado las mochilas en el Pas de l'Osque y Toni, Eva y un servidor nos vamos a buscar la manera de subir al Rocher, esta pequeña chimenea es su punto débil.

Eva finalizando la trepada.

Una corta arista herbosa desemboca en el punto más alto de este peñasco.

Autofoto en la cima del Rocher de l'Osque, 1922 metros.

Desde arriba vemos el impresionante Mail Carnassier y parte del sendero recorrido para llegar al Pas de l'Osque, en el cual vemos a Maru y a los chic@s de Alacant, con los que coincidimos en ese punto.


Gigantesco mar de nubes en tierras francesas.


De regreso al Pas de l'Osque toca enfrentarnos a la parte "técnica" del paso, un destrepe de unos 5-6 metros equipado, no muy correctamente para mi gusto, con un cable de ferrata que aunque no lo veo del todo necesario puede venir bien a la gente con vértigo o con menos soltura. Salvado este pequeño escollo el sendero sigue por terreno de pedreras hasta introducirse paulatinamente en territorio lapiaz, un tanto rompe-piernas, donde resulta un pelín más incómodo andar, pero tampoco demasiado. Nos acabamos dando de bruces, primero con un numeroso grupo de carneros y su simpático pastor, y con el tinglado de las pistas de esquí de Arette-la Pierre-Saint Martin después, por el que tendremos que andar durante un buen tramo, por zonas de remontes, pistas e instalaciones varias, único pero de esta etapa de hoy.


Volvemos hacia el Pas de l'Osque a por las mochilas...

...nos espera el paso equipado, aunque yo no hice uso de los cables.

Una tirada larga de cable, que creaba grandes combas, habiendo anclajes para individualizarlo por tramos, me pareció mal equipado.

Dejamos atrás la zona del Pas de l'Osque.

Vistazo atrás hacia el peñasco del Rocher de l'Osque, bonito extra añadido al recorrido

Vamos entrando en terreno lapiaz, en el que nos aguardan un par de repechos.

En el últimos de ellos nos topamos con este "obstáculo", por increíble que parezca pudimos pasar todos por la senda, bípedos y cuadrúpedos.


Por suerte el sendero retoma el protagonismo y se vuelve a introducir en un lapiaz similar al de después del Pas de l'Osque, por él avanzaremos hasta salir a una zona más abierta y herbosa, ya sin quitarle ojo al piramidal Arlas en ningún momento, allí las marcas rojas y blancas nos llevarán hasta una pista de tierra que ya no soltaremos hasta llegar al refugio, poco después de coger este camino se nos unirá Kepa, que había hecho la variante del Anie, haremos juntos los últimos metros hasta Jeandel, el refugio se le ve antiguo (1963), pero tiene encanto, ni siquiera se lo ha podido romper todo lo que se urbanizó posteriormente a su alrededor, las bizarras situaciones vividas allí, sobre todo en la hora de la cena y el desayuno os las cuento mejor en privado... Una vez instalados, el ritual, aprovisionarnos de cervezas y a la terraza a disfrutar del solecito. Por cierto hoy se invertían los papeles y éramos nosotros quién recibíamos cerveza en mano a Maite e Imanol, que también habían hecho la variante del Anie. A esta etapa le dábamos la última pincelada, la mejor, todos juntos, entre risas y cervezas y dando buena cuenta de los bocatas y del queso que habíamos comprado en la cabaña.
Por cierto otra vez, los burritos de l'Abèrouat y Cap de la Baitch no se equivocaron y llovió, no a partir de mediodía pero si a partir de las siete y hasta bien entrada la noche ;-)

Un saludo a tod@s.


Tras el tedioso tramo de las pistas y remontes recuperamos el sendero, aparece la pirámide del Arlas, nuestro faro particular camino de Jeandel.

De nuevo por terreno lapiaz, mucho más áspero que el anterior.

Una pequeña muestra de la inmensidad kárstica de esta zona de Larra/Pierre de Sant Martin.

Las chicas se movían como pez en el agua y tomaron la cabecera en esta zona lapiaz.
En las cercanías de Jeandel vemos el perfil más fotografiado del Anie, esta pirámide tendrá que esperar...

...pero mañana si todo va como está previsto subiremos a esta, el Arlas.


Os presento a kepa, ya os lo había mencionado pero no lo habíais visto, hicimos juntos los últimos metros de la etapa.

Es él quien nos hace esta foto a nuestra llegada al Refuge de Jeandel.

Y ya que estamos con las presentaciones, los del fondo son Imanol y Maite, en plena vorágine cervecera y bocadillera ;-).



  • Longitud del recorrido: 11,5 kilómetros.
  • Altura de la salida: 1430 metros.
  • Altura de la llegada: 1670 metros.
  • Cota mínima: 1430 metros (Refuge de l'Abèrouat).
  • Cota máxima: 1922 metros (Rocher de l'Osque).
  • Desnivel positivo acumulado: 805 metros.
  • Desnivel negativo acumulado: 591 metros.