Lunes 19 y martes 20 de septiembre de 2022
En septiembre de 2022 tuve una semana de vacaciones, que además coincidía con las fiestas de Betxí, así que aprovechando que la recuperación del tobillo parecía completa, hice lo que suelo hacer siempre cuando llegan las fiestas de Betxí, huir del pueblo. El destino, tras el percance en el Carlit en julio, estaba claro, Pirineos, había que desquitarse... Unos días en la Val d'Aran y otros tantos en Benasque. Como tenía muchas ganas de volver a subir un 3000 elegí el Tuc de Molières, al cual ya había subido en 2012 desde la Besurta. Esta vez lo haría desde su vertiente catalana, subida muchísimo más directa y exigente, y que además me brindaba la oportunidad de hacer una noche en la montaña, en el refugio libre de Molières. Al final, aunque logré subir a la cima, creo que me vine un poco arriba eligiendo este montaña como el primer objetivo tras la lesión, ahora os cuento el por qué.